¿REDES “SUCIALES”?


CEBOOK ACUSADO DE INTIMIDAR A LAS PERSONAS QUE INTENTAN DEJAR DE USAR SUS CUENTAS

Facebook ha sido criticado por enviar correos electrónicos ‘agresivos’ cuando dejan de usar sus cuentas. Un millón de personas abandonó recientemente la red social, lo que desató las afirmaciones de que una reacción violenta contra el omnipresente imperio publicitario de Zuckerberg está a la vista.

Ahora Bloomberg ha publicado un artículo extenso que critica a Facebook por molestar a los usuarios que tratan de destetarse de las redes sociales. El presunto acoso se produce cuando los denegados eligen dejar de usar Facebook o “desactivar” su perfil, una opción que mantiene un registro de la cuenta para que pueda restablecerse.

A veces, a los adictos a Facebook que están desintoxicando se les envía correos electrónicos diciéndoles sobre todos los “me gusta” que han recibido sus contenidos o todas las publicaciones de “amigos” que han perdido. Otros reciben mensajes que parecen indicar que otra persona ha accedido a su cuenta.

“Parece que tienes problemas para iniciar sesión en Facebook“. los correos electrónicos dicen ‘Simplemente haga clic en el botón de abajo y lo conectaremos. Si no estaba intentando iniciar sesión, infórmenos’.

Rishi Gorantala, un chileno de 35 años, recibió uno de estos correos electrónicos. Él dijo: “El contenido del correo que envían es básicamente tratar de engañarte, como si alguien tratara de acceder a mi cuenta, así que debería ir e iniciar sesión”.

Facebook dijo que había “muchas razones” por las cuales los usuarios son bombardeados con correos electrónicos y le dijo a Bloomberg que estos mensajes “no son una táctica de reenganche”. “Siempre estamos buscando formas de ayudar a las personas a acceder a sus cuentas de manera más rápida y fácil, especialmente cuando hay notificaciones de amigos que pueden haber perdido”, dijo la portavoz Lisa Stratton.

( * Fuente: METRO jueves 1 feb2018)

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LA MUERTE COMO ESPECTÁCULO.


SUICIDA X FACEBOOK
Un hombre de Alabama identificado como James M. Jeffrey, de 49 años, transmitió su suicido a través de Facebook Live.

 

 

El tema no es nuevo , solamente se ha tecnificado.

 

La guillotina reunía multitudes, el uso de la silla eléctrica o la inyección letal es seguido a través de los diversos medios masivos; en el circo romano existían los combates a muerte entre gladiadores y había fieras que destrozaban a víctimas que tenían algo mínimo para defenderse (una red,  una espada) o que inermes eran devoradas en público.

 

El ser humano, que es un amante de emociones fuertes, las ha buscado en todo: desde el sobresalto continuado e in crescendo de una película de horror hasta la sensación de caer al vacío de una montaña rusa; desde la lectura de novelas de terror, hasta el “juego” de la ruleta rusa, donde el jugador tiene probabilidad cercana de morir.

 

Sentir el escalofrío de la muerte es algo con lo que la mayoría de los seres humanos se solaza; ver morir a alguien parece ser lo máximo.

 

No entiendo de otra manera el que miles y miles de personas vean por una red social como un hombre dispara contra un anciano, matándolo sin motivo alguno; que una niña se suicide ahorcándose colgada de un árbol; que sean espectadores del asesinato de una bebé por su padre, que luego se suicida…

 

Pero a este ser humano parece no bastarle el ser espectador y se vuelve actor: la niña y el padre graban SU PROPIA MUERTE y un hombre en Alabama, USA, se dispara con un fusil, “en vivo y en directo” por la misma red social donde se ha visto todo lo anterior y mucho más.

 

El problema no está en las redes sociales sino en ese ser humano que las usa. En ese individuo desquiciado o insensible, morboso más que curioso. Ese que busca lo que les sucede a “otros” para reafirmar lo bueno que es y que no puede vivir si no es enterándose de lo que los demás ocultan.

 

Este que ahora trata de ser protagonista y ser visto por miles de ojos en su acto final e irrepetible personalmente, pero que espera se perpetúe en imágenes, en un medio del que le han dicho que no borra nada. Es su manera de pasar a la historia; esa con minúsculas, cuando desearía que la Historia lo recuerde.

 

Pudiera ser que se empiece mirando para sí y se termine muriendo para un público que cree tener, en las teclas de una computadora, el Destino.

 

 

Fotografía: Un hombre de Alabama identificado como James M. Jeffrey, de 49 años, transmitió su suicido a través de Facebook Live (Tomado de INFOBAE).

  

BAJAR


 

Si pongo “bajar aplicaciones” en el título, se pensará que se trata de servicios útiles para el teléfono celular. No es así, el mío es antiguo, bastante sencillo y nunca lo he “cargado”; tiene todo con lo que que vino. Ni siquiera navego en Internet, porque pienso que hacerlo (al menos para mí), necesita de la tranquilidad y espacio visual que me da una pantalla donde puedo mirar y un lugar tranquilo (mi mesa de trabajo). Es cierto que antes entraba en Internet a veces para navegar novedades en momentos de ocio y lugares distintos con mi ahora viejo Communicator de Nokia. Era una bala entonces, antes de los smartphones y las pantallas táctiles. Ahora está donado a un museo que yo no sé si existe, en la Universidad Católica. El tiempo ha pasado y cobró su peaje. El celular ahora sirve para llamar y que me llamen. No “uso” aplicaciones y me veo como un cavernícola ante las maravillas de la rueda. Sin embargo, sí “bajo” muchas cosas usando Internet en mi computadora. Tengo facilidades que me ayudan; me traen las noticias, me cuentan de la temperatura ambiente y brindan esas cosas que a veces son inútiles pero que entretienen.

Internet es para mí un parque de atracciones y me subo a los juegos, los miro, experimento y si es que me gustaron, repito. Me fasciné con Facebook y hoy entro bien poco, más que nada, para saludar los cumpleaños de amigos y ver alguna novedad. Estoy en Linkedin, YouTube, Google+, Twitter y WordPress. Es bastante “trabajo” si además veo algunos periódicos y uso News Square. Es que también escribo para mi blog y dos sitios de la Web (son asuntos distintos cada uno) un artículo diario del lunes hasta el viernes. Sí, ocupo mi tiempo y leo un poco “en físico” (no como antes), pero lleno las horas. ¿Me canso? Sí, me canso, ¿pero descanso?: cuando duermo.download

No sé si es que hago bien, pero a estas alturas con un libro, el parque de atracciones electrónico y escribiendo un poco, los días van pasando.

Antes los días eran largos y las noches muy cortas, lo que ahora se invierte. Es que cuando se ha caminado un poco y te duelen los pies, el caminar agota y de pronto dan ganas de sentarse a la sombra y nada más pensar.

Bajo” aquello que me gusta o llama la atención. Son para mí como juguetes nuevos a los que de repente les pescaste los trucos y entonces busco o van llegando cosas que me atraen. Y “desarmo” el juguete hasta que puedo ver la raíz de su magia. ¿Qué quieren? ¡Soy feliz!

 

PEQUEÑO DESCANSO


 

Hasta el próximo jueves.

Una semana de descanso para que leer no sea aburrido.

¡Hasta entonces!descanso

PIRATAS INFORMÁTICOS


Piratas

La existencia de piratas viene de muy antiguo. Siempre ha habido quienes han deseado apoderarse de lo que no es suyo y beneficiarse con ello. Bajo la enseña de una bandera negra con calavera en los mares de antaño y confiando en la sorpresa y rapidez de sus ataques sin bandera alguna hoy, atacan lo que navegue y pueda ser botín. Están también los piratas de carretera, que desvalijan camiones de carga y pasajeros de buses. Quienes “piratean” música. Hay piratas por todos lados. Tenemos “ediciones pirata” en el caso de los libros, “emisoras pirata” en la frecuencia radial que generalmente operan desde el mar (si son grandes) y las que “se montan” sobre una frecuencia conocida y que generalmente son más pequeñas. Finalmente, en una época en la cual la interconexión por Internet es inmensa y sigue creciendo, la piratería informática ha hecho su aparición, desde hace varios años, en busca de fortuna.

Toda clase de piratería es delincuencia y la ley siempre anda tras sus pasos con mayor o menor suerte.

La piratería trata de aparentar que lucha por una buena causa, pero al final la causa es propia y significa dinero o poder. El cuento de Robin Hood que tratan de hacernos creer con algunas acciones, es eso: un cuento.

Hace muy poco, los piratas informáticos anularon momentáneamente el sitio web,  fan page y los correos electrónicos de una empresa amiga, que esforzadamente había ido creciendo hasta que alguien decidió tratar de silenciarla. El ataque fue simultáneo y aunque el autor dejó gruesas huellas, hizo el daño que en este caso le da como ganancia sentirse satisfecho y pensar que eliminando a lo que considera competencia, hará mayores negocios.

Por supuesto que para el delincuente la posible desestabilización de los puestos de trabajo que afectó, debe ser un “daño colateral”, como los muertos civiles en los conflictos bélicos.

Es como si un ladrón se metiera en la casa, aprovechando una ausencia o descuido y no contento con hurtar todo lo posible, rompiera muebles y ventanas para completar su faena. El símil no es lejano, porque lo hecho por este pirata y sus secuaces informáticos es un asalto con violación y destrucción de domicilio. Es un robo vulgar al que el ensañamiento aumenta.

Los piratas, del espectro que sean, deben ser sometidos a la Ley. Especialmente si se creen impunes.

A CONFESIÓN DE PARTE, RELEVO DE PRUEBAS


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He leído algo increíble en Facebook. El diálogo es el siguiente:

ML: ¿Usted fue quién trajo las franquicias al Perú?


RDCT: Así es, el peruano come mucho pollo y por eso nos decidimos a traer KFC al Perú.


ML: ¿Y usted va a comer a KFC hasta ahora?


RDCT: No, yo ya no voy a comer ahí porque ahora YO COMO SANO.

 

De ser cierto esto, tendríamos un caso de harakiri comercial perfecto, pues poco favor le hace el ex vicepresidente a su pollero negocio.

Aunque bien visto, puede ser una recomendación del propietario, o en este caso “franchiser”, para que la gente se cuide.

¿Es un “lapsus linguae” o simplemente una confesión? Tal vez resulta ser uno de esos secretos que se cree tener bien guardados y de pronto escapan al autocontrol provocando daños de los que no se puede escapar.

Lo dicho que está grabado,  seguramente será reproducido en las redes sociales y aunque se lo quiera negar, ya va a ser tarde. Es una lección sangrienta más y abona en favor del dicho “uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla”. O como dicen que decía Hipólito Irigoyen, el argentino: “El que habla se jode”.

¡QUÉ BUEN TÍTULO PARA UNA REALIDAD TAN TRISTE!


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Ayer, en el diario “La República” aparece la columna de Carla García (“Esquinabaja”) con el título de “GRINGASHOW”.

Clara, aguda y muy bien escrita, aborda el tema “estrella” del momento, que se ha convertido como su autora misma lo dice, en el primer reality en tiempo real, multimedia además.

Un vulgar delincuente y presumiblemente asesino, se convierte en la “amenaza pública número uno” gracias a la cobertura que se le da porque bajo el pretexto de informar, llena páginas, ocupa espacios televisivos y radiales, además de alborotar las redes sociales de Internet. Algo parecido al estruendo causado por las “predicciones” mayas, pero a escala nacional.

Hasta el presidente de la república opinó y tuvo la desafortunada idea de meter a los padres de este señor en la danza, acusándolos.

Al fin y al cabo es un delincuente y se quiere convertir su precaria historia en una novela llena de ingredientes que aseguren el favor popular. El “plot” se extiende y los “sub plots” aparecen de inmediato: el tío, la novia, los amigos…

No aprendemos  que lo importante es lo importante. Ahora, seguramente, se desatará una competencia mediática por ver quien muestra más sangre y violencia, como el caso de un canal de TV que “promociona” una miniserie, “levantando” las declaraciones de un delincuente nacional vinculado otrora con el protagonista (otro delincuente al que liquidaron las fuerzas del orden en su país).

No quiero decir que el caso que motiva este post no sea preocupante, pero coincido plenamente que se lo está tratando como un show donde todo el mundo parece “sacar mantecagringashopara aparecer aunque sea a empujones en una foto para la posteridad. Es un sainete de hechos que involucra especialmente a las autoridades en este plato mediático.

El morbo busca vivir paso a paso lo que sucede y las ventas de la “información” suben como la espuma. Mientras estamos distraídos con las aventuras de una especie de antihéroe-héroe, desaparecen ineficiencias del sistema, corrupción y flagrantes delitos que se han cometido y se cometen, para achacarle el asunto a la “astucia del sicario”.

Creo que el Perú tiene mucho en qué pensar en este caso, es cierto, pero no puede quedarse en el regodeo del tema.