ARCHIVAMAMANIMIENTO: ¿CUÁNTO VALE? ¿CUÁNTO CUESTA?


ARCIVAMAMANIMIENTO

Los fujiapristas han cometido un ARCHIVAMAMANIMIENTO al decidir que el señor Mamani, congrezooista anaranjado no es lo que sancionaron antes con 120 días de suspensión; es decir que mandaron al archivo, encarpetaron, pusieron debajo de la alfombra la acusación por tocamientos indebidos, acto del señor que todos recordamos por lo sonado y desvergonzado: le manoseó el trasero a una aeromoza de nacionalidad brasilera de LATAM en el inicio de un viaje hacia Lima; la persona, sorprendida se quejó, hubo testigos del hecho y al mañoso lo bajaron del avión.

 

La víctima denunció al manolarga a la policía y luego vino un circo increíble en el que como un triste payaso el puneño dijo que la diabetes lo había descompensado y que “no se había dado cuenta”, afirmando, detrás de sus anteojos oscuros, que no estaba borracho como decían; luego el espectáculo (el del toca-culo) se trasladó al Hemicirco donde se citó a la aeromoza para hacerle preguntas vejatorias escarbando morbosamente en el hecho, y sus circunstancias acusándola de mentirosa, para deleite y solaz de los presentes.

 

El infeliz, algo después, se jactaba (visto en televisión) delante de un corro de “amiguitos”, mostrándoles lo que se  dio en llamar (lo dijo él mismo) “su mano ¡ZAS!”,  para que luego de idas, vueltas y dilaciones se le “sancionara” con 120 días de suspensión sin goce de haber. Pero ahora resulta que el vericuetero congrezooista no es culpable porque no era en un “deber de función” la comisión del hecho, que  es un delito común y la subKomisión no ve “delitos comunes”. El manoseo del trasero a la aeromoza, así lo dictamina la mayoría subnormal de la subKomisión, no ocurrió y el investigado por otros delitos presuntos, en este caso, para sus Korreligionarios es inocente por falta de pruebas.

 

 

Los congresistas Percy Alcalá (FP) Javier Velásquez (Apra), Sergio Dávila (PpK) y César Segura (FP), titular del subgrupo de trabajo, respaldaron el informe de calificación que no halló infracción constitucional en las imputaciones formuladas que corresponden, según se precisa, a un presunto delito común y no delito de función.

En contra del informe se expresaron los legisladores Marco Arana (FA), Oracio Pacori (NP) y César Vásquez (APP). Karina Beteta (FP) se abstuvo.

Fuente: peru21.pe

 

 

 

¿Cuánto vale?

El valor de conservar a Mamani, es que necesitan de su voto para intentar seguir como mayoría ahora que se desgranan como un choclo y hayan entrado ya a la Historia de la Infamia.

¿Cuánto cuesta?

Tal vez su plata les cueste, pero verdaderamente les cuesta mayor descrédito general aún y y el rechazo de la mayoría de una población que está harta de los trapicheos delictivos de quienes disfrutan una total impunidad.

 

Quid pro quo.

Ellos lo protegen / él “les sabe cosas” / él se calla / ellos lo “blindan” /  “toma que te doy” /”dame que recibo”: Una mano lava a la otra y las dos lavan la cara.

 

Fujimoristas y apristas: no sé si es que Dios los cría, pero ellos sí que se juntan.

 

Imagen: peru21.pe

 

 

Anuncios

ELLOS SÍ SE METEN


ELLOS SÍ SE METEN

No sé si llamarlo “movimiento”, pero en todo caso este es de violento retroceso o “colectivo”, palabra que desprestigian porque lo que son es un hato, una acumulación de pus, una manada que se auto titula “Con mis hijos no te metas” y creen que enarbolando las banderas de la familia y el cristianismo pueden pasar disfrazados de corderos, de “Agnus Dei”, de matronas y patriarcas impolutos y buenos.

 

Son esa jauría que va gritando ataca para tratar de infundir miedo y ataca imponiendo ideas que son como el “cuco” de los cuentos o el balbucear idiota del ogro de la fábula.

 

Son iguales a esos asesinos del MRTA que un día como hoy, 31 de mayo de hace treinta años (1989), sacaron de una discoteca en Tarapoto, a ocho ciudadanos y los fusilaron por el “delito” de ser homosexuales y hasta hoy son impunes.

 

El odio, el temor a lo que es diferente, no son exclusivos de la derecha ni tampoco de izquierda: son patrimonio común de esas bacterias que se disfrazan de personas para infectar el aire.

 

Los conocemos bien: odian, diseminan –engañando- su odio, promueven la violencia y asesinan. ¿Esto es lo que queremos?

 

A las alimañas se las combate o se las elimina y no podemos permitir que en nuestro Perú las haya en el congreso y se metan en él haciéndonos creer que “están en su derecho”.

 

Imagen: manoalzada.pe

EL ABRAZO DEL OSO


EL ABRAZO DEL OSO

Ruski le abre los brazos a Veneco y empieza a darle un abrazo de oso que será cada vez más estrecho hasta que a Veneco le falte el aire, se ahogue y Ruski seguirá apretando más y más…

 

Lo mismo le pasó a Guaguancó hace bastante tiempo y mírenlo ahora; igual sucedió con el Osito Berlinés y ahora todavía se sacude del abrazo que su “primo” le dio y eso que solo fue a la mitad que Ruski apapachó…

 

“¡Otros tiempos…!” dirán y es verdad, pero las mañas de Ruski permanecen intactas y su ensayado abrazo es cada vez más fuerte aunque el domador original esté momificado y el padrecito muerto; ahora es otra la música con la que Ruski baila y otro el balalaikista pero sus evoluciones aprendidas de antiguo terminan siempre abrazando al que se le pone enfrente y cree lo de la fiesta y el cariño amigable.

 

¡Pobre Veneco que no leyó la Historia, que no se sabe el cuento del abrazo del oso…!

¿Soltarse de las patas para evitar sus garras? Ruski aprieta y como unas navajas afiladas, de acero, las garras penetran en la carne…

 

Solo un milagro salvará a Veneco y dicen los que saben que Ruski se pone en secreto de acuerdo con el Dragón Tragón y hay una corte de bichos que los siguen para ver si los compadres dejan despojos regados por los llanos.

 

Imagen: tallerdedibujos.wordpress.com

¿EL CABALLO ESTÁ LOCO?


EL CABALLO ESTÁ LOCO

Al señor Alan García Pérez lo motejaron durante su primer gobierno como “Caballo Loco”, tal vez por su juventud y los bandazos que daba tanto en lo personal como en lo oficial; el apodo quedó y pasó a formar parte de ese diccionario popular que es, perdonen la redundancia, tan popular.

 

Ahora uno se puede preguntar si es que el señor, motejado así, de verdad está loco por lo que está haciendo o es que el tiempo pasa y es un “Caballo Viejo” que repite los bandazos de su presidencia auroral (o sea la primera) pero con lo que podrían ser consecuencias nefastas para quien dijo ser confidente de Dios y actualmente ha confesado tener “informantes” (o confidentes) en el ministerio público –en público y con micrófonos- aunque luego haya dicho que “retira” la palabra (como si hacerlo la borrara de la memoria colectiva, dejándola impoluta).

 

Pero esa es solamente una de las muestras de lo que podría ser la progresiva falta de reflejos políticos que parece aquejarlo, porque cuando le dieron impedimento de salida del país, con micrófonos y en una “conferencia de prensa” dijo que no era deshonroso para él quedarse en el Perú y unas horas después buscó “asilo político” en la residencia del embajador uruguayo, argumentando ser un “perseguido político”, asilo que luego de haber puesto en problemas a Uruguay, le fue negado.

 

Luego afirmó que no había buscado alternativas de asilo en otras embajadas y el propio presidente de Costa Rica y un periodista lo desmintieron: buscó a los ticos y a los colombianos.

 

Soltó la “bomba” –siempre ante cámaras de tele y micrófonos- de que el gobierno peruano lo “chuponeaba” (actividad de escucha telefónica ilegal, común durante su segundo gobierno) y mostró una camioneta, soliviantó a su “portátil” que maltrató a unos policías que custodiaban SU casa, creando lo que él creyó sería un “casus belli”, e incluyó una llamada a dar explicaciones al congrezoo al Ministro del Interior; el tema se desinfló tanto que no acudió a la primera citación que le hizo la fiscalía, como agraviado, para explicar el caso y en la segunda cita manifestó que las pruebas habían desaparecido.

 

Antes –con cámaras de tele y micrófonos- tildó de “imbéciles” a fiscales, jueces y periodistas “adversos”, pidiendo que probaran las acusaciones que sobre él pesan (iba a poner “pesaban”, pero las acusaciones siguen ahí), si podían hacerlo.

 

Su pérdida de reflejos se une a una megalomanía “alanista” intacta, a la debacle electoral última de su partido político y tal vez al miedo de no controlar como antes al poder judicial y a la fiscalía y al miedo (bis) de lo que puede declarar el señor Barata de Odebrecht.

 

Casi siempre quien no está en sus cabales dice que los demás están locos y no él; ¿es este el caso de Alan García Pérez, que –curiosa y tragicómica coincidencia- lleva el apellido del fiscal que lo investiga.

 Imagenfrenys.com

 

 

P.D. = PRONTUARIADO DELINCUENTE O EN LA “TIERRA DE NADIE”


PRONTUARIADO DELINCUENTE

El fin de año con sus fiestas, aguinaldos en el trabajo y celebraciones es territorio de honestos celebrantes, borrachos irredentos, avispados comerciantes, “panetones” ubicuos y por supuesto de “P.D´s” o prontuariados delincuentes que quieren hacer su agosto en diciembre, robando bancos, asaltando tiendas, transeúntes y “modernizando” su actividad delictiva para con la tecnología aprendida en las cárceles o en una Internet que ofrece de todo como en botica, vaciar cuentas corrientes, tener acceso ilícito a datos que algunos malos empleados de empresas que realizan transacciones con clientes, venden en disquitos CD a “tiendas especializadas” ubicadas en mercados de la ciudad que son puntos donde los delincuentes hacen compras y realizan sus cambalaches…

 

El fin de año es una especie de “tierra de nadie” donde todo puede suceder, lo que parece ser no es y donde, efectivamente, “el vivo vive del zonzo y el zonzo de su trabajo”; el “Grinch” está dando vueltas para robar la navidad y si lo dejan, llevarse el año nuevo también.

 

A mí, aprovechando la época, los “P.D.´s” me están llamando por el celular haciéndose pasar por una gran tienda comercial de la que tal vez obtuve una tarjeta de crédito hace mucho tiempo; mis datos deben estar registrados en alguno de esos CD’s vendidos delictivamente a quien pague por ellos y han empezado a llamarme “de la tienda” porque según el llamante mantengo una deuda que a la fecha suma una gran cantidad; me dijeron que era del año 2007 y que yo no había pagado nada, me había mudado y “no había respondido a sus requerimientos”. Le dije a quien llamó que había 11 años de distancia entre la supuesta fecha y ahora; me dieron un número celular y un nombre para que “llamara y dijera cómo iba a pagar” ofreciéndome que podía ser en partes de un total menor al “monto adeudado hasta la fecha, sin moras ni intereses”, o una cantidad mucho menor si pagaba “al cash”; lo anoté todo y dije que llamaría.

 

Esto ocurrió el viernes y entre el lunes el martes he recibido 14 llamadas telefónicas al celular, donde la misma voz femenina de la primera llamada me pide que “me mantenga en línea” para callar y luego colgar en menos de tres o cuatro segundos; siempre llaman de un número celular diferente y verifiqué  los números de los que llamaban en el registro oficial del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, donde figuran como “número inexistente”; entonces es que las compañías que prestan servicio de telefonía celular venden aparatos cuyos números no han sido registrados como lo manda la ley, que existe un gran mercado negro de celulares robados que siguen funcionando en manos de delincuentes a pesar de las denuncias y “bloqueos”, o que siguen habiendo personas (delincuentes) que compran gran número de “chips” para teléfono celular, sin ser registrados de ninguna manera y los usan en aparatos robados para fines delincuenciales y que, finalmente, estas bandas de extorsionadores son dirigidas generalmente desde diferentes penales en el país sin que nadie haga nada y  -lo que sería terrible comprobar- que es la participación de ciertas “autoridades”.

 

 

Pienso que me llaman los fantasmas, que estoy loco, o que “alguien” quiere chequear bien si el titular de este celular tiene cuentas bancarias o tarjetas de crédito; bueno, mala suerte para los “fantasmas” o “P.D.´s”, porque no tengo ni la una ni las otras desde hace muchos años y si existiera alguna deuda, caduca a los 10 años de contraída.

 

Por supuesto que esta actividad delictiva, que es común y arrecia en épocas en la que la gente suele tener “bille”     –salvo honrosísimas excepciones- no interesa mucho a la policía, no se denuncia o simplemente es frustrada por las víctimas; hace años también trataron de estafarme telefónicamente (esta vez a mi número fijo) haciendo una llamada a las 3 de la mañana de un sábado, alguien con voz de hombre que lloraba, hipaba y entrecortadamente me decía: “¡Papá, ayúdame, estoy en la comisaría…!” y de inmediato una voz le cortó y dijo: “Señor, su hijo ha ocasionado un accidente…”; mi respuesta fue sencilla, corta y verdadera: “No tengo hijos hombres” y colgué.

 

 

Imagen: http://www.radionacional.com.pe

LOS CONEJOS DEL MAGO


LOS CONEJOS DEL MAGO

El mago Alan está molesto por varias razones, pero la principal es que sus actos mágicos ya no asombran e incluso más de un espectador se ríe en la platea; los blancos conejos gordos que sacaba prestamente del sombrero, se han convertido desde hace un tiempo en cuyes (o sea conejillos de indias) que miran asombrados; para peor, quiso hacer nuevamente su ya famoso acto de desaparición y cubierto por una tela de brocado inició el acto, pero un rato después su secretario dio un tirón a la tela y no había desaparecido nadie, porque el mago miraba desconcertado al público y seguía parado en medio de la escena.

 

El mago sonrió como sonríen los que están nerviosos y del bolsillo sacó un pasaporte y un sobre que anunció contenía unas constancias notariadas importantes; miró a la sala y escogió a un señor de anteojos y le entregó solemnemente documento y sobre cuando hubo subido al escenario…; “Voy a hacer unos pases” dijo, y agitó ambas manos pero nada pasaba, hasta que en el silencio expectante se oyó el “ring” insistente que emitía un teléfono celular: el mago extrajo el sonante aparatejo y respondió, llevándolo al oído: “¿Aló…?”, “¡Número equivocado!”, “¡Me chuponean…! dijo, con gesto adusto, mientras creía que el truco era muy bueno y funcionaba para distraer, pero los asistentes ya se iban, dejando sus asientos y comentando que como mago había decaído, mientras había otros que decían que estaba terminado y más de uno pidió que le devolvieran su dinero al momento, para enterarse que este se había esfumado y no se dieron cuenta que era el último acto del Gran Alan, ese que hacía ahora, justo antes de desaparecer.

 

Imagen: http://www.pinterest.es

¿PARA QUÉ TANTO SALTO SI EL SUELO ESTÁ PAREJO?


PARA QUÉ

El ex presidente Alan García trata de victimizar diciendo que es un “perseguido político” y algunos miembros de su partido, el APRA, lo apoyan en lo que dicen fue una recomendación de ellos, el asilo, ante “la información” de que sería dictada una prisión preventiva contra su persona.

 

El señor García  no es “doctor” pues que se sepa no tiene tal título académico ni como abogado (que es), ni como médico, porque para obtenerlo se necesita en primer lugar presentar una tesis, que esta sea aprobada por una Universidad reconocida oficialmente y ni lo uno ni lo otro ha sucedido que se sepa…

 

El señor García ha fatigado los oídos peruanos y extranjeros con su verbo siempre kilométrico y empleado en cuanta ocasión haya tenido, especialmente si delante había micrófonos o cámaras de televisión; su teatralidad lo llevó a protagonizar los famosos “balconazos” que durante su primer gobierno se convirtieron en recurso histriónico y buscador de aplauso popular; al parecer siempre se ha sentido en la necesidad de explicarlo abundantemente todo de modo a veces altisonante, otras paternalista o medianamente en broma; dicen que “uno es soledad, dos es compañía, tres es multitud” y para él, que siempre tiene un “compañero” al lado, la presencia de cualquier tercero significa multitud y discursea pontificando.

 

El señor García debe, en estos instantes, después que su público filial abandonó la residencia del embajador uruguayo donde lo acompañó durante toda una noche,  estar hablando para las paredes o quizá para él mismo, parado y accionando frente a un espejo porque no creo que el personal de servicio de la casa del máximo representante uruguayo en el país, lo escuche más allá de la curiosidad.

 

Lo terrible para su fantasía de persecución política, debe ser que podría salir tranquilamente a la calle, irse a tomar un cafecito, pasear por el barrio, llamar a un taxi e ir de visita sin que nadie lo detenga, porque no está incumpliendo la norma que lo obliga por dieciocho meses a permanecer en el Perú; lo que sucede, de pronto, es que para su ego el Perú es pequeño, le queda chico y él sueña con ese anchuroso mundo que se extiende allende las fronteras de esta su patria, en la que estar “no significa ningún castigo” como él mismo dijera poco antes de refugiarse subrepticiamente en la legación del hermano país; claro, no va sino a mirar por la ventana hasta que no le den el salvoconducto para irse al Jorge Chávez directo y de ahí volar al Uruguay,  porque ahora demostró el peligro de fuga que existe en su caso y que está tratando de obstruir a la Justicia…

 

Perseguido político fue Víctor Raúl Haya de la Torre y otros muchísimos apristas que como el  tío Héctor, hermano de mi madre, purgaron prisión, pidieron asilo o fueron deportados por la dictadura del general EP Manuel Arturo Odría Amoretti viviendo en el exilio; fueron perseguidos por sus ideas políticas pero no por delitos comunes: ¿qué dirían ellos ahora? ¿Se solidarizarían bajo la fase “en el dolor, hermanos”? No lo creo de un Andrés Townsend, del “cachorro” Seoane,  ni de tantos otros…

 

Los tiempos han cambiado y ahora los términos se confunden: el oportunismo con  la política y las ideas con la ambición; Cicerón en su catilinaria primera dijo “¡O tempora, o mores!” (“¡Qué tiempos, qué costumbres!”) casi como si estuviera mirando este tiempo presente desastroso nuestro.

 

El señor García se siente perseguido y cuando vuelve la cabeza y ve –como dije en un artículo anterior- que sí, lo persiguen, pero se trata de una señora que viste túnica, está vendada y lleva una balanza en la mano.

Imagen: sp.depositphotos.com