LA CHARANGA DE MADURO


 

 

Una “charanga” es un grupito de músicos (entre cinco a ocho) que suele tocar de pueblo en pueblo según el diccionario; Maduro, el locuaz “presidente” venezolano tiene su charanga propia, donde toca el bombo y repite estribillos: ahora están con la canción que dice que los venezolanos que salen del país al exilio, “están llenos de dólares”.

 

Mugrienta charanga esa que bullanguea, desafina y grita para tapar la realidad y hacer creer que en Venezuela hay fiesta; Venezuela, el país rico donde no hay medicinas, donde los que no se van (y no son miembros de la charanga madurera) es porque no pueden y se quedan a morirse de hambre, el país que el charanguero mayor y sus cofrades han esquilmado hasta dejar lacias las arcas de un estado, que en ruinas, no es ni la sombra de lo que un día fue.

 

Ahora Nicolás y Diosdado (qué pecado tan grande se habrá cometido, cuando Dios, en su ira, dio a este Cabello a Venezuela), millonarios, dicen que los que se van del país de los llanos, lo hacen llenos de dólares; promueven y propagandizan el regreso de los que emigraron y que “tratados mal” adonde huyeron, quieran volver, poniendo gratis el transporte y declarando que han sido víctimas del complot que el “imperio” encabeza, del odio de los países que los acogieron y que todo será felicidad de ahora en adelante, en el país donde hay un pajarito que habla…

 

¿Creerá el locuaz “presidente” que aquí en el Perú nos chupamos el dedo? ¿Será que está acostumbrado a oír el coro de sus chupamedias y cree que el Perú y el mundo le hacen coro también?; lo que corean los 2.3 millones de venezolanos que huyeron de su país desde el 2014 (son cifras de la ONU) es que Maduro salga, que se vayan, él y su camarilla, a la (perdón por la palabra a los lectores) MIERDA.

 

 

Imagen: http://www.maduradas.com

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EL JARDÍN DE LAS DELICIAS


EL JARDÍN DE LAS DELICIAS

El famoso tríptico pintado por El Bosco (Jheronymus van Aken) me viene a la mente cuando trato de escribir sobre lo que sucede en el Perú con la corrupción,  esa lacra cancerígena que hace metástasis en nuestra sociedad; en esta extraña pintura se muestran escenas y personajes monstruosos, surrealistas, oníricos, paisajes extraños y en general es una especie de resumen visual del Mal, con mayúscula, ente otras muchas interpretaciones…

 

Ya lo he dicho más de una vez y no soy el único: todo está trastocado, de cabeza, patas arriba; la corrupción flota, apesta y se ve: como la mierda misma.

 

Corrupción judicial, legislativa, política, empresarial, personal, privada, pública…: corrupción sin tregua, que anda por los rincones, bajo las alfombras, dentro de los cajones y en los archivadores, en sobres, en bolsillos, billeteras y carteras; a la sombra, en la oscuridad y a pleno sol, callada o ruidosa, en teléfonos, e-mails y en WhatsApp…

 

Corrupción que es vieja como la Historia del Perú antes de llamarse Perú, cuando los líos de Huáscar y Atahualpa aliaron a uno con los invasores en contra del otro y lo apresaron y pidieron rescate y lo pagó y lo mataron…; corrupción que se pierde en el tiempo y se muestra actual, activa y por lo que parece impune con la impunidad que consiguen el dinero y el silencio comprado, el silencio de los muertos, la desidia, el olvido (natural o provocado)…

 

¿Es esta una enfermedad anciana e inmortal?

¿Alguien podrá encontrar la cura, el antídoto, la solución para este ancestral problema?

 

Tengo muchas preguntas y ninguna respuesta; tal vez suene fatalista, pero cada salida parece tener trampa.

 

Dicen que el Perú es más grande que sus problemas, pero a mí me parece somos “poquita cosa”; nos dicen “no te preocupes, hermanito; nadie se da cuenta… Déjalo así nomás…  ¡aquí no pasa nada!”.

LOS DELINCUENTES


RATAS

Tienen sus apellidos, nombres y alias; usan terno y corbata, visten camisas blancas o de colores vivos, a rayas o a cuadritos; sonríen para la foto del instante, tienen familia y caminan mezclándose en con gente; son hombres y mujeres, algunos tienen deudas con la justicia y hay otros que dicen ser profesionales sin tener profesión.

 

Falsean documentos, graban en reuniones a escondidas, chantajean a los chantajeadores, se adjudican con fraude los terrenos de otros, cobran cupos, amenazan y matan; desde las cárceles organizan y dirigen sus bandas,  roban casas, asaltan transeúntes, cobran intereses usurarios y si no pagas, mueres; amañan los contratos y tienen como negocio defender prostitutas.

 

Están por todas partes con su disfraz de ciudadanos honrados, listos para saltar sobre la presa que acaba de salir del banco, mandándole la moto y ajustando el botón del ascensor para llegar a las nueve a su oficina; despistan haciéndose los locos y mirando a otro sitio cuando las papas queman y es a otros a los que echan la culpa.

 

Viven en lupanares, residencias lujosas, pisitos de alquiler o casas con jardín; se hacen los que trabajan, engañan a la gente y siguen saludando, sonriéndole a todos.

 

Han hecho de la necesidad del otro su fuente de riqueza, asaltan microbuses, sustraen en las tiendas, engañan en el peso, modifican balanzas y balances para obtener ganancias; son corruptos pero dicen luchar – “caiga quien caiga”- contra la corrupción; se santiguan frente a las iglesias y no pagan la pensión de alimentos.

 

Delincuentes nos invaden en calles en las plazas, en edificios, avenidas y parques; están por todas partes y si es que volasen taparían el sol: siempre estaría oscuro… Es que en la oscuridad medran, cometen sus chanchullos y luego, tan campantes van a tomar cerveza y se frotan las manos.

 

Los hay de toda laya: creen que están primero, llegan tarde a las coas pero compran un sitio, son altos y son bajos, gordos o de buen ver; pero son delincuentes y eso no se les borra ni usando lejía;  ¿qué hacer?: no lo sé bien pero sí que hay hartazgo y que se dice fuerte “¿por qué no se van todos?, es que “con menos bulto siempre hay más claridad”.


Trujillo: Lo que impidieron que vea el Papa en Buenos Aires

Autoridades cubrieron con plástico y triplay las viviendas dañadas, casas prefabricadas o carpas en uno de los barrios más golpeados por El Niño costero

Este sábado el papa Francisco visitó el barrio Buenos Aires, en el distrito de Víctor Larco, uno de los más pobres y golpeados por el fenómeno de El Niño costero del verano pasado. Sin embargo, lo que el Sumo Pontífice no apreció fueron los verdaderos estragos aún presentes en esta zona, y la lenta reconstrucción por parte del Gobierno peruano.

Así lo comprobó El Comercio en un recorrido que realizó por toda la avenida Pedro Herrera, hasta la entrada del barrio Buenos Aires. Las autoridades marcaron la ruta del Papa con telas blancas, pero en algunas zonas donde había casas prefabricadas o viviendas muy deterioradas se colocaron plásticos celestes.

También se apreciaron planchas de triplay, pero voceros del municipio de Víctor Larco dijeron que se cubrieron esas zonas con este material porque ahí solo hay terreno baldío o casas a medio construir. Este Diario comprobó la devastación de los huaicos: aún gente vive en casas improvisadas con sacos; o casas prefabricadas que el gobierno les entregó.

La avenida Pedro Herrera es la única asfaltada en este distrito; las demás vías están en pésimo estado o son trochas. De acuerdo con Defensa Civil, en este barrio El Niño costero dejó 3 mil damnificados, 11 mil afectados y 700 viviendas dañadas. Muchas de estas todavía no ha sido reconstruidas, y en muchos casos la gente vive en carpas o en casas muy improvisadas.

El papa Francisco llegó a este pueblo a las 11:40 a.m. y recorrió la zona a bordo de su Papamóvil, hasta llegar a la Plaza de Armas, donde dio dos vueltas saludando a los fieles que se apostaron a ambos lados de la pista. Después siguió su recorrido por la avenida Larco Herrera hasta la Plaza de Armas de Trujillo.

De: Diario  “EL COMERCIO”  Perú.

SUTEP LIMA: PARO NACIONAL. HUELGAN COMENTARIOS.


Foto CORREO

Paro es un sinónimo de huelga según el diccionario.

Lo que varía es el tiempo, al parecer; uno es más corto que la otra, a no ser que la palabra “indefinido – a” se le agregue.

 

Esto me hace acordar que el puente no se “cayó” sino que se “desplomó” según la municipalidad de Lima y que no es “plagio” sino “copia” lo que vimos en el tema de las tesis y el libro con el señor Acuña…

 

Mencioné en un post anterior (“Castillo de arena”) que la supuesta vuelta a clases del lunes no sería tal, porque primero dijeron que los profesores  necesitaban tiempo -48 horas- para regresar a sus lugares de origen (Castillo dixit) y ahora se convoca a un paro nacional para el día viernes 8, porque “no están resueltos todos los puntos del pliego” (Tello -SUTEP- dixit).

 

Dos bandos de profesores se enfrentan, con opiniones diferentes, sobre algo que perjudica a los alumnos; la lucha por el poder ha hecho que pierdan de vista lo que la sociedad les ha encomendado.

 

Mientras unos regresan (es un decir) a clases, otros hacen un “paro nacional” el mismo viernes 8, en que el congreso interpela a la ministra de Educación: ¿Chantaje al congreso? ¿“Presión”, por decirlo suavemente? ¿Lo hacen para forzar la renuncia de la titular del pliego mediante una censura congresal?

 

Es curioso como coinciden en lo mismo aunque luchen por el poder desde tiendas distintas: paro o huelga / huelga o paro; los que pagan el pato, repito lo dicho, son los alumnos y ese cuento de la “recuperación”  con clases sábados, domingos y feriados (que son pagadas a los profesores) es no solo algo inverosímil sino anti educativo (la educación a marchas forzadas no es otra cosa que paporreteo y engañamuchachos).

 

La educación me parece algo muy importante para que esté en manos de los profesores; por lo menos de estos.

 

Foto: “CORREO”, Lima.

 

 

EL CASO DEL PETRÓLEO VOLADOR


FOTO LA REPÚBLICA.

Una denuncia periodística (“La República” 5.1.2015) hace saber que petróleo donado por Aduanas a la FAP en Tumbes, “voló” a un grifo particular.

Por supuesto el silencio es la mejor respuesta en este caso como en otros que comprometen a fuerzas armadas o policía. Hay imágenes y testimonios. Lo más probable es que se nieguen las primeras aduciendo un montaje fotográfico y los testimonios incriminatorios reunidos se desautoricen, ignoren o acallen bajo un equivocado y nefasto “espíritu de cuerpo”.

La corrupción es como el óxido: ataca al metal hasta deshacerlo y convertirlo en polvo. La corrupción está vivita y coleando en nuestro país. Hay corruptores y corruptos.

Este es un caso más que involucra al Poder en sus diferentes escalas. Poder corrompido y corruptor. ¿Qué piensa y espera el peruano común y corriente que ve suceder esto y al que se le pide que “confíe”?

Hay que hablar en voz alta y desterrar el pacto infame de hacerlo murmurando. A veces se cree que el tiempo es elástico y que no importa porque las cosas “hay que dejarlas así no  nomás” y no preocuparse, que “todo pasará”.

A veces, la vergüenza parece que se perdió. Como la honestidad.

 

FOTO: “La República”