LOS IMBÉCILES “HINCHAPELOTAS”.


 

FOTO REFERENCIAL Cohete

Un grupo de hinchas peruanos detonaron fuegos artífices frente al hotel JW Marriott, lugar de concentración de la Selección de Nueva Zelanda. El hecho ocurrió en la madrugada de este miércoles.

El material pirotécnico tenía como objetivo no dejar descansar plenamente a los jugadores neozelandeses, pero terminó perjudicando también a los vecinos de la zona. Los fuegos artificiales duraron poco más de dos minutos.

 

La noticia avergüenza.

Un grupo de desadaptados, lo que en Argentina llamarían “hinchapelotas” (o sea que “cargan”) y que si dividimos en dos la palabra, se compone de “hincha” y “pelotas”, que en interpretación libre pueden ser hinchas (malos hinchas) -en singular- de la pelota, o sea del fútbol; hinchar es, según significado, llenar un cuerpo con gas (aire, por ejemplo) y el término pelotas no necesita explicación.

 

Larga la explicación al título de este post, porque los verdaderos hinchas del fútbol no tienen nada que ver con un grupúsculo de mamarrachos que creen que los partidos se ganan gracias a ciertas “ayudas”, como no dejar dormir al eventual rival.

Definitivamente, esos no representan al Perú ni a los peruanos; no me representan a mí y estoy seguro que a quien esté leyendo estas líneas en el Perú.

 

Hoy JUGAMOS; y ponerle fe a una victoria no significa “hacer cualquier cosa”, sino confiar en una selección peruana que ha dado suficientes muestras de pundonor deportivo para no necesitar que imbéciles revienten cohetes para desestabilizar a los contrarios.

 

Por individuos como los que motivan este post es que el Perú no camina como debería y mientras estos existan sobre la tierra, seguiremos siendo el país del “no te preocupes hermanito, nadie se va a dar cuenta, aquí no pasa nada…

 

¡Qué pena que esto sea así!

 

¡ARRIBA PERÚ!

 

(Foto referencial)

 

MILLONES DE MOSCAS NO PUEDEN EQUIVOCARSE.


 

MOSCAS

Se ha interpelado a la Ministra de Educación, lo cual no es sino que ella vaya al congreso a responder a un número determinado de preguntas que previamente le fue alcanzado; después de producidas sus respuestas vino un largo “debate” que en realidad fue un festival de insultos y malos tratos.

 

¿Debate? ¿Con qué se come eso? Parecían ser las preguntas que se hacía  la mayoría de progenitore(a) s de la patria.

 

Pues bueno, fieles a su interpretación aprovecharon cada minuto en que les tocaba hablar para expresar (es un decir) su disconformidad absoluta con la Ministra y su actuación durante la huelga de profesores escolares.

 

La Ministra hizo “mea culpa” y reconoció deficiencias, pero también puso los puntos sobre las íes.  Por supuesto esto último no les cuadró para nada a quienes, como perros guardianes de la “fiscalización” sintieron que la interpelada “no había satisfecho al parlamento”.

 

Pasarán unos días y ya lo adelantaron, censurarán a la funcionaria pública; algunos sugirieron que “dé un paso al costado” para evitarse la censura; en palabras llanas, la van a botar y les parecería bien que se fuera antes de que la boten, para evitarse –y evitar al Gobierno- un papelón.

 

Por supuesto, todo esto de la censura es pura especulación y no se hará realidad hasta que se concrete; pero el ánimo parece ser el de hacer rodar su cabeza y mostrar un Ejecutivo débil al cual se puede vapulear sin mayores problemas. No de otra manera, creo, se interpretaría una censura a estas alturas, porque al dar fuerza a los “argumentos” que los profesores esgrimen para perennizar la huelga se les da completamente la razón (que la tienen parcialmente no hay lugar a dudas): “La Ministra (el Gobierno) tiene la culpa, por eso sancionamos”.

 

Se cita una encuesta donde un 75% del país está de acuerdo con que Marilú Martens deje el ministerio; una mayoría parlamentaria “interpreta ese sentir” y probablemente la Ministra tenga que irse.

 

Es verdad, lo dice la frase, “Coma caca; millones de moscas no pueden equivocarse”.

SUTEP LIMA: PARO NACIONAL. HUELGAN COMENTARIOS.


Foto CORREO

Paro es un sinónimo de huelga según el diccionario.

Lo que varía es el tiempo, al parecer; uno es más corto que la otra, a no ser que la palabra “indefinido – a” se le agregue.

 

Esto me hace acordar que el puente no se “cayó” sino que se “desplomó” según la municipalidad de Lima y que no es “plagio” sino “copia” lo que vimos en el tema de las tesis y el libro con el señor Acuña…

 

Mencioné en un post anterior (“Castillo de arena”) que la supuesta vuelta a clases del lunes no sería tal, porque primero dijeron que los profesores  necesitaban tiempo -48 horas- para regresar a sus lugares de origen (Castillo dixit) y ahora se convoca a un paro nacional para el día viernes 8, porque “no están resueltos todos los puntos del pliego” (Tello -SUTEP- dixit).

 

Dos bandos de profesores se enfrentan, con opiniones diferentes, sobre algo que perjudica a los alumnos; la lucha por el poder ha hecho que pierdan de vista lo que la sociedad les ha encomendado.

 

Mientras unos regresan (es un decir) a clases, otros hacen un “paro nacional” el mismo viernes 8, en que el congreso interpela a la ministra de Educación: ¿Chantaje al congreso? ¿“Presión”, por decirlo suavemente? ¿Lo hacen para forzar la renuncia de la titular del pliego mediante una censura congresal?

 

Es curioso como coinciden en lo mismo aunque luchen por el poder desde tiendas distintas: paro o huelga / huelga o paro; los que pagan el pato, repito lo dicho, son los alumnos y ese cuento de la “recuperación”  con clases sábados, domingos y feriados (que son pagadas a los profesores) es no solo algo inverosímil sino anti educativo (la educación a marchas forzadas no es otra cosa que paporreteo y engañamuchachos).

 

La educación me parece algo muy importante para que esté en manos de los profesores; por lo menos de estos.

 

Foto: “CORREO”, Lima.

 

 

CASTILLO DE ARENA.


CASTILLO DE ARENA

 

A Pedro Castillo le queda grande el título, porque creo que el maestro es quien enseña y guía, no el que solivianta y agita el puño.

 

La huelga de maestros ha hecho una pausa y volverán

a las aulas; ya no desde hoy lunes porque el oráculo Castillo ha dicho, primero que les tomará un día más a los maestros llegar a sus lugares y luego que se observará “un día de duelo nacional” por “los muertos de la huelga”.

 

Ellos mismos lo han dicho: dan un paso atrás para avanzar dos. Están adaptando la conocida frase “El tigre retrocede para saltar” y al coro de “¡Volveremos!” solo admiten tomarse un descanso para regresar a lo mismo.

 

Voces aliviadas y/o triunfales dicen que la huelga ha terminado, pero los maestros no lo admiten. Creo que el asunto es como si en una olla a presión se dejara escapar el vapor: no significa que lo que hay dentro se deje de cocer.

 

Es verdad que a los maestros se les debe mucho más de lo que se les puede dar y lo saben ellos mismos desde que su vocación los hace abrazar la carrera; ahora han conseguido avanzar en temas de importancia y eso es algo que no puede negarse, sin embargo no transigen en el tema de la evaluación y al parecer quieren ser ellos quienes determinen la forma en que esto debe hacerse. Creo que aspiran a ser juez y parte a la vez.

 

Demás está decir que el derecho a la huelga está amparado por la Constitución, sin embargo las imágenes de los maestros pegándoles a los policías, obstruyendo y llegando a impedir el tránsito vehicular, hostilizando a la prensa y lanzando diatribas contra todo títere con cabeza poco o ningún bien hacen a sus alumnos que ven esto en la televisión; se educa con el ejemplo y me pregunto si estos son ejemplos a seguir.

 

La educación es un derecho y nadie con más derecho a la educación que los niños que tienen mínimos recursos y necesitan de ella como el único medio para surgir en la vida; nadie tiene derecho a conculcar el derecho a la educación de los niños.

 

El problema no son los castillos de arena, porque el mar los barre finalmente; el verdadero problema son los que construyen estos castillos de arena.

 

 

LA HEDUKASION.


 

 

ESCUDO

Anda mal el tema de la educación en el Perú; bueno, es una de las muchas cosas que no funcionan o lo hacen deficientemente. Tanto, que a veces, cansados de llorar, los peruanos se ríen y toman a broma asuntos que son realmente serios, no solamente por el hecho en sí, sino porque son el síntoma de un desastre que se agrava desde hace algún tiempo.

 

Y el Gobierno, principal responsable de velar por los ciudadanos, su bienestar y educación, parece haber elegido el aniversario patrio para cometer dos desaguisados que han saltado de inmediato a la primera página de una prensa y provocado una tormenta de comentarios y “memes” en las redes sociales.

 

El primero, cometido nada menos que por el Ministerio de Educación, fue atribuirle a Simón lo que era de José: la frase usada en la Declaración de Independencia.

 

La ministra se avergonzó por tuiter, televisión y en prensa. Dijo que “el responsable” había sido cesado prontamente. Es decir, botaron a quien es producto de un viejo sistema educativo nefasto, paporretero y simplón en vez de ir a la raíz; digamos que es un caso de “matar al mensajero”.

 

Es cierto que las cosas como esta no se solucionan en un día, pero esta pequeña nota discordante debe llamar la atención para enfrentar y resolver.

 

Lo segundo es que en la página Web del Gobierno peruano (al parecer en una versión “beta” o de prueba) apareció el escudo nacional con un diseño digamos minimalista, que eliminaba los elementos que representan las riquezas de la nación en los tres reinos naturales: chau árbol, cornucopia y vicuña para mostrar una especie de reloj gráficamente sintetizado.

 

Hay huelgas (infiltradas o no) magisteriales; alumnos corren el riesgo de perder el año escolar por su causa; maestros intentan tomar un aeropuerto, queman llantas y protestan; en algunos lugares a los huelguistas les pagan su sueldo aun cuando no trabajen y mientras tanto, la educación… bien gracias.

 

Claro que es tarea de todos arreglar esto y no podemos permanecer impávidos ante lo que es evidentemente un desastre que se arrastra en el tiempo creciendo cada vez, pero –y me perdonan- quien debería dar el ejemplo, no puede equivocarse.

 

Hacer bromas es bueno, pero cuando el motivo de estas no es gracioso en el fondo…