LOS NIÑOS CANTORES DE


los niÑos cantores de

Soy católico y creo verdaderamente que hay que dar gracias a Dios por su bondad que nos permite seguir viviendo, equivocarnos, meter la pata y que Él nos ayude a salir de apuros; creo que es loable sobre todo porque “nos deja ser” y es esa libertad la que nos ayuda para que asumamos responsabilidades y sepamos íntimamente cuando obramos bien o no lo hacemos así.

 

Creo que hay que alabar a Dios y si para “facilidad” de estos bípedos pensantes se programan momentos y fechas específicamente para hacerlo, se destinan lugares y se alienta las reuniones numerosas para alabarle en forma conjunta, el reconocimiento personal, “in pectore”, tiene el valor de la comunicación entre dos seres que podrán decirme que las catarsis multitudinarias superan, pero –perdónenme- no lo pienso así.

 

Y toda esta introducción viene a propósito, porque el domingo, a las diez de la mañana un grupo de niños y niñas que si no es numeroso sí hace el esfuerzo de sonar como si lo fuera, arranca a cantar canciones de alabanza a Dios, en algún departamento situado en uno de los edificios de esta etapa del condominio; cantan fuerte, supongo que sin saber que Dios todo lo oye y no es necesario que levanten tanto la voz.

Claro, es domingo, son ya las diez de la mañana y nadie se debería quejar de que no le dejen dormir, pero pienso en los departamentos que están pared de por medio con este lugar alabatorio que quién sabe en qué edificio estará, pero si aquí suena como si los cantores estuvieran frente a mi ventana…; no me parece que la fe de nadie ni sus creencias deban incomodar a alguien por el modo de manifestarse y finalmente todas las religiones que conozco, tienen lugares destinados al culto masivo, a la alabanza grupal de quien en verdad es un Dios único aunque tenga distintos nombres y haya quienes se sientan sus exclusivos poseedores.

 

Cantar alabanzas a Dios está perfecto, hacerlo en grupo, más, pero ¿no sería bueno que tuvieran un lugar aparente para hacerlo en grupo? A Dios se le alaba en cualquier parte, pero repito que Él oye hasta los pensamientos, entonces ¿¡Por qué…!?  ¿¡Por qué…!? ¿¡Por qué…!?

Imagen: http://www.atades.com

Anuncios

ASESINATO EN EL CONDOMINIO


asesinato en el condominio

El domingo pasado a la hora del almuerzo, se perpetró un asesinato en el condominio donde vivo; los alaridos se escuchaban muy fuerte y era evidente que estaba ocurriendo en el área común, esa en la que se realizan celebraciones y fiestas, que está en el subsuelo y que se llama ZUM.

 

Gritos destemplados atronaban el ambiente y alarmado, le pregunté a mi hija qué podía ser aquello, aunque no me cupiera duda alguna de que fuera algo terrible; “Creen que cantan” me dijo y entonces me percaté que los gritos, los alaridos tenían discordes de guitarra como acompañamiento y palmadas.

 

“Creen que cantan” repitió y lo que Juan Gabriel concibió como una canción y cantó muchísimas veces, estaba siendo berreado por un grupo dedicado entusiasta y minuciosamente a destrozar la letra, que improvisaban sin reparo y  a patear la música que, discordante y errática parecía pedir auxilio; estaban asesinando a un Juan Gabriel que, muerto ya, se resistía a que lo mataran otra vez.

 

Minuciosos, estaban asesinando hasta el recuerdo y para que no quedaran dudas atacaron una tras otra a varias composiciones hasta dejarlas reducidas a polvo y a un penoso eco que a cualquier oído (salvo los de ellos, claro) le sonaría al graznido de gallinazo en celo; algo jocosamente mi hija comentó que “no sabía que teníamos un club de fans de Juan Gabriel en el condominio”, para ser informada de inmediato y corregida, por el griterío disonante que estaba equivocada, porque ahora mataban a más: “Vilma Palma E Vampiros”.

 

Ha sido un almuerzo sazonado con muertes el de este domingo, porque fueron asesinados cantantes, compositores y… ¡La Música!; más tarde el velatorio fue amenizado por una radio o tocadiscos, con el acompañamiento incansable de voces estentóreas que mal decían (que no es lo mismo que maldecir o proferir maldiciones) los trozos de letra que creían conocer.

 

En fin, almuerzo necrológico de domingo, con café, de ese que se acostumbra a tomar en los entierros.

 

Imagen: http://www.cubanet.com

LOS CONEJOS DEL MAGO


LOS CONEJOS DEL MAGO

El mago Alan está molesto por varias razones, pero la principal es que sus actos mágicos ya no asombran e incluso más de un espectador se ríe en la platea; los blancos conejos gordos que sacaba prestamente del sombrero, se han convertido desde hace un tiempo en cuyes (o sea conejillos de indias) que miran asombrados; para peor, quiso hacer nuevamente su ya famoso acto de desaparición y cubierto por una tela de brocado inició el acto, pero un rato después su secretario dio un tirón a la tela y no había desaparecido nadie, porque el mago miraba desconcertado al público y seguía parado en medio de la escena.

 

El mago sonrió como sonríen los que están nerviosos y del bolsillo sacó un pasaporte y un sobre que anunció contenía unas constancias notariadas importantes; miró a la sala y escogió a un señor de anteojos y le entregó solemnemente documento y sobre cuando hubo subido al escenario…; “Voy a hacer unos pases” dijo, y agitó ambas manos pero nada pasaba, hasta que en el silencio expectante se oyó el “ring” insistente que emitía un teléfono celular: el mago extrajo el sonante aparatejo y respondió, llevándolo al oído: “¿Aló…?”, “¡Número equivocado!”, “¡Me chuponean…! dijo, con gesto adusto, mientras creía que el truco era muy bueno y funcionaba para distraer, pero los asistentes ya se iban, dejando sus asientos y comentando que como mago había decaído, mientras había otros que decían que estaba terminado y más de uno pidió que le devolvieran su dinero al momento, para enterarse que este se había esfumado y no se dieron cuenta que era el último acto del Gran Alan, ese que hacía ahora, justo antes de desaparecer.

 

Imagen: http://www.pinterest.es

FUE AYER Y NO ME ACUERDO


La frase que es el título de una novela de Jaime Bayly, parece que es lo que ha dicho, entre otras cosas, el tocayo del novelista-periodista, señor Jaime Yoshiyama, en una entrevista telefónica que le hiciera en Miami, ayer para el programa “4° Poder” de América TV, Anuska Buenaluque.

 

Cuando el señor Yoshiyama habló sobre los fondos (en primera, USA $ 800,000) que como aporte para la campaña política del 2011 de la “Señora K” “alguien” puso y negó enfáticamente que procedieran de la hoy cuestionadísima y delictivamente confesa empresa brasileña Odebrecht, manifestando que fueron entregados a él “en secreto y efectivo”, al parecer en varias “armadas”  por don Juan Rassmuss Echecopar, multimillonario peruano de perfil absolutamente bajo con negocios principalmente en Chile y   en otros varios países entre ellos Perú y Paraguay.

 

El donante quería permanecer en secreto, anónimo, y su aporte tenía el objetivo de apostar por el modelo económico vigente en Perú, amenazado por las ideas del candidato Nacionalista, opositor a la “Señora K” en el año 2011, comandante EP (r) Ollanta Humala; nada extraño hasta aquí, sobre todo porque el financiamiento privado de partidos políticos, en el país, no es ilícito (por lo menos hasta ahora) y es una práctica común, peligrosa por el origen del dinero aportado, pero común…

 

Lo extraño es que el secreto ofrecido mediante palabra de honor por el señor Yoshiyama era tan secreto que ni la “Señora K”, ni los parientes más cercanos de los señores Rassmuss y Yoshiyama supieron nunca nada, hasta que muuuuuucho tiempo después, el “secretoguardante” decidió revelar el arcano y lo hizo nada menos que en la tele, por tele(fono) hablando en Miami, ciudad donde fue sometido a una operación ocular que le requiere no viajar y quedarse en el país de América del Norte…

 

Sobre el origen de ése dinero que sospechan “odebrechtiano” develó la incógnita y le pasó la pelota a un muerto: es que el señor Rassmuss, presunto aportante, ha fallecido.

 

¿Pero por qué esperó a que la “Señora K”, lideresa de su partido político, estuviera detenida (presa) con “prisión preventiva” – dictada por la Justicia- que dura 36 meses y ya hubiera pasado ya unas buenas (malas) semanas “a la sombra”? ¿Por qué esperar que estuvieran igualmente a la sombra varias personas y su propio sobrino tuviera “impedimento de salida del país”?

 

Sin duda su moral samurái le impedía revelar el secreto prometido y romper la palabra dada, pero el señor donante (de dinero) ya estaba muerto…;  claro, lo hizo, contó,  pero hay un pequeño detalle con el uso del tiempo y también con la afirmación de que recibió más plata del muerto, cuando este ya estaba… muerto, porque “lo acordaron antes” pero no recuerda el monto.

 

Toda esta historia tiene gran cantidad de actores, de capítulos, de tramas y sub tramas; está llena  de notas a pie de página y no se conoce el índice que reúna los capítulos al parecer innumerables.

 

Recuerdos abundantes, pero con algún faltante: como que no cuadra, como parece que tampoco cuadran las cuentas que son materia de esta historia; algo así como “las cuentas del Gran Capitán”.

Imagen: solonoticia.com

 

¿PARA QUÉ TANTO SALTO SI EL SUELO ESTÁ PAREJO?


PARA QUÉ

El ex presidente Alan García trata de victimizar diciendo que es un “perseguido político” y algunos miembros de su partido, el APRA, lo apoyan en lo que dicen fue una recomendación de ellos, el asilo, ante “la información” de que sería dictada una prisión preventiva contra su persona.

 

El señor García  no es “doctor” pues que se sepa no tiene tal título académico ni como abogado (que es), ni como médico, porque para obtenerlo se necesita en primer lugar presentar una tesis, que esta sea aprobada por una Universidad reconocida oficialmente y ni lo uno ni lo otro ha sucedido que se sepa…

 

El señor García ha fatigado los oídos peruanos y extranjeros con su verbo siempre kilométrico y empleado en cuanta ocasión haya tenido, especialmente si delante había micrófonos o cámaras de televisión; su teatralidad lo llevó a protagonizar los famosos “balconazos” que durante su primer gobierno se convirtieron en recurso histriónico y buscador de aplauso popular; al parecer siempre se ha sentido en la necesidad de explicarlo abundantemente todo de modo a veces altisonante, otras paternalista o medianamente en broma; dicen que “uno es soledad, dos es compañía, tres es multitud” y para él, que siempre tiene un “compañero” al lado, la presencia de cualquier tercero significa multitud y discursea pontificando.

 

El señor García debe, en estos instantes, después que su público filial abandonó la residencia del embajador uruguayo donde lo acompañó durante toda una noche,  estar hablando para las paredes o quizá para él mismo, parado y accionando frente a un espejo porque no creo que el personal de servicio de la casa del máximo representante uruguayo en el país, lo escuche más allá de la curiosidad.

 

Lo terrible para su fantasía de persecución política, debe ser que podría salir tranquilamente a la calle, irse a tomar un cafecito, pasear por el barrio, llamar a un taxi e ir de visita sin que nadie lo detenga, porque no está incumpliendo la norma que lo obliga por dieciocho meses a permanecer en el Perú; lo que sucede, de pronto, es que para su ego el Perú es pequeño, le queda chico y él sueña con ese anchuroso mundo que se extiende allende las fronteras de esta su patria, en la que estar “no significa ningún castigo” como él mismo dijera poco antes de refugiarse subrepticiamente en la legación del hermano país; claro, no va sino a mirar por la ventana hasta que no le den el salvoconducto para irse al Jorge Chávez directo y de ahí volar al Uruguay,  porque ahora demostró el peligro de fuga que existe en su caso y que está tratando de obstruir a la Justicia…

 

Perseguido político fue Víctor Raúl Haya de la Torre y otros muchísimos apristas que como el  tío Héctor, hermano de mi madre, purgaron prisión, pidieron asilo o fueron deportados por la dictadura del general EP Manuel Arturo Odría Amoretti viviendo en el exilio; fueron perseguidos por sus ideas políticas pero no por delitos comunes: ¿qué dirían ellos ahora? ¿Se solidarizarían bajo la fase “en el dolor, hermanos”? No lo creo de un Andrés Townsend, del “cachorro” Seoane,  ni de tantos otros…

 

Los tiempos han cambiado y ahora los términos se confunden: el oportunismo con  la política y las ideas con la ambición; Cicerón en su catilinaria primera dijo “¡O tempora, o mores!” (“¡Qué tiempos, qué costumbres!”) casi como si estuviera mirando este tiempo presente desastroso nuestro.

 

El señor García se siente perseguido y cuando vuelve la cabeza y ve –como dije en un artículo anterior- que sí, lo persiguen, pero se trata de una señora que viste túnica, está vendada y lleva una balanza en la mano.

Imagen: sp.depositphotos.com

MAMANI METIÓ MANO


MAMANI METIÓ MANO

El congresista Moisés Mamani hizo en LATAM lo que parece está acostumbrado a hacer: metió  mano, esta vez a los glúteos (vulgo: poto) de una aeromoza que reaccionó naturalmente sorprendida y fastidiada, increpándole. Por supuesto que el señor, ante el hecho de que el capitán del avión lo hiciera descender y perdiera el vuelo, además de la denuncia que ha formulado en su contra la afectada, ha argumentado que producto de la diabetes que padece y de medicamentos que toma para controlarla, se “descompensó” (yo tengo diabetes hace más de veinte años y nunca los medicamentos o la enfermedad me “descompensaron”, pero cada uno es cada uno y mi padre decía que “cada uno tiene sus cadaunadas); lo que seguramente le produjo un mareo y se agarró de lo primero que encontró que fue el trasero de la aeromoza.

 

Los memes no se han hecho esperar ni tampoco las bromas al respecto, pero así como el humor puede hacer notar algo y señalarlo, condenándolo por medio de la risa, su abundancia puede banalizar el hecho y ese es el peligro en este caso;

MANOMAMANI

si se toma jocosamente lo sucedido, como una “criollada” más fruto de esa “viveza” de la que hacen gala tantos peruanos, estamos perdiendo de vista que el señor es un “Padre de la Patria” con responsabilidades de representación; que su conducta es inapropiada por donde se le mire; que es una demostración de la catadura moral del individuo y que confirma que no sería el “héroe” cuya metida de mano costó la caída de un Presidente (que al parecer no las tenía todas consigo y pisó el palito que le pusieron) sino el chambón mentiroso que dijo y se desdijo, que aparentemente permitió la manipulación de videos que él subrepticiamente grabó (porque al principio ni sabía ni grabar y tuvieron que instruirlo sobre el particular empleados de congreso) para así “cumplir una misión” que le evitaría problemas de bankada por el rosario de irregularidades, que iban (y van aún) hasta denuncias por apropiación ilícita (o sea robo, vulgo: “metida de mano”).

 

Tal vez el señor Mamani creyó que su mano era “la mano de Dios”, como la del tristemente célebre Maradona (también con “M”, curiosamente), pero lo que en realidad resultó ser es una acción vulgar, ventajista y profundamente machista (aunque haya mujeres que les “toquen” el poto a los hombres), que insisto, es fruto de formar parte de una sub cultura que tiene estas cosas como “valores”; Mamani mintió esta vez como parece haber mentido siempre y podría seguir haciéndolo con la anuencia de algunos miembros de su bankada y la inmunidad que le da ser congresista, lo que una vez más se convierte en impunidad.

 

Lo que se hubiera necesitado era una fotografía del hecho para demostrar flagrancia y que le cayera de inmediato la quincha al mal bicho este, pero no es así y ahora resultará que es “la palabra” de una aeromoza contra la de un congresista-“héroe” y por más denuncia y comunicado de LATAM, habrá y hay quienes miren para otro lado, blinden (como parece ser su costumbre) a Mamani y consideren que este es un “hecho menor”, que hay cosas más importantes en el congreso, que andarse preocupando por una simple tocadita de poto.

 

Otro caso de ética con h*.

 

*HÉTICA: Que padece la enfermedad de la tisis que se caracteriza por una consunción gradual y lenta acompañada de fiebre y de ulceración en algún órgano”. 

Imágenes: larepublica.pe / www: meme el titular perú 

…Y VAN DOS


Y VAN DOS

Alan García se asiló, porque según él es un perseguido político. Igual que Hinostroza, el juez que está preso en España, esperando la extradición..

 

Esta es la segunda vez que el señor Alan García, ex presidente del Perú, hace uso de la figura del asilo argumentando persecuciones de índole política y al que todo lo que se le imputó y por lo que fue investigado o prescribió por estar asilado en Colombia o fue convenientemente archivado “por falta de pruebas.

 

Bueno pues, Uruguay que ya manifestó que le concederá asilo y luego seguramente España, su país habitual de residencia y donde parece sentirse protegido y cómodo, será su destino; la Justicia y sus procedimientos son para los cualquiera pero no para él, paladín de la libertad y la democracia: “Qué lo prueben… ¡imbéciles!”, dijo, pero prefirió irse “por si las moscas”, no fuera a ser que los imbéciles probaran algo.

 

Atrás han quedado sus bravatas del “honor de quedarse en el Perú”, la de que “el que nada debe nada teme” y la tan repetida “no recibí ni pedí nada, como otros” y aunque tal vez no hayan sido sus palabras exactas, el considerar imbéciles a quienes lo investigan no hace más que corroborar ese creerse el mesías de un orden nuevo sobre el que ha aportado mucho para beneficio la humanidad; definitivamente pareciera que se considera demasiado para ser par de esos imbéciles y los otros imbéciles que creen en las imbecilidades que los imbéciles balbucean babosos.

 

Alan García se asiló porque dice que lo persiguen y tal vez tenga razón, ya desde hace bastante tiempo que le viene siguiendo los pasos una señora vendada, con túnica y con una balanza en la mano.

 

Imagen: gestión.pe

¡.