CUPOS DE SANGRE


CUPOS DE SANGRE

Acaban de asesinar a un ingeniero civil al que amenazaron de muerte dos sujetos cuando llevaba a sus hijas al colegio. Sentó la denuncia en una comisaría.

 

Un día antes del homicidio le exigían el pago de cupos para “no molestarlo” en la obra de construcción civil en la que trabajaba.

 

Han vuelto a matar a un ciudadano, delincuentes que amparados bajo el nombre de sindicatos de la construcción lo único que construyen es su propia fortuna mal habida, mientras destruyen la vida de inocentes y pisotean la Ley burlándose de la sociedad y sintiéndose impunes porque son tolerados gracias al miedo, a la poca acción de una Justicia que muchas veces mira para otro lado, se desentiende o es abiertamente cómplice.

 

En el Perú se extorsiona tomando carreteras, cobrando cupos por operar negocios grandes o pequeños, por “mover” expedientes o papeles en la administración pública e innumerables cosas más.

 

En el Perú se extorsiona desde que a Atahualpa le pidieron un rescate que pagó y luego lo mataron; la Historia de mi país tiene momentos luminosos pero también, por desgracia, se arrastra por el fango.

 

Imagen: captura de AMÉRICA NOTICIAS

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DESPEÑADERO


DESPEÑADERO

No se trata de falta de esperanza sino que la realidad empuja al mundo entero a un abismo sin sentido por el despeñadero vertiginoso de los hechos que, aunque suene estratosférico para algunos, creo que es una manifestación del Mal; ese con mayúscula que se esconde entre las oscuridades de la noche, el sueño y los rincones.

 

Los atentados criminales en Sri Lanka con su saldo trágico de cientos de muertos y cientos de heridos en varias iglesias católicas, una metodista y hoteles, las guerras interminables alentadas por el dinero, el poder o por la supremacía insana de una religión sobre la otra o de nacionalismos que llevan a la muerte tras sus banderas, todo esto y más, hace que el mundo, esa esfera azul, se tiña de rojo y ruede, despeñándose, hacia una nada que está mucho más allá de toda comprensión.

 

Sólo sé que la mano del Mal empuja la esfera y sé que yo, solo, no puedo hacer nada sino prepararme para esta rodada que tal vez sea la final.

 

Imagen: http://www.radiorebelde.cu

 

 

P.D. = PRONTUARIADO DELINCUENTE O EN LA “TIERRA DE NADIE”


PRONTUARIADO DELINCUENTE

El fin de año con sus fiestas, aguinaldos en el trabajo y celebraciones es territorio de honestos celebrantes, borrachos irredentos, avispados comerciantes, “panetones” ubicuos y por supuesto de “P.D´s” o prontuariados delincuentes que quieren hacer su agosto en diciembre, robando bancos, asaltando tiendas, transeúntes y “modernizando” su actividad delictiva para con la tecnología aprendida en las cárceles o en una Internet que ofrece de todo como en botica, vaciar cuentas corrientes, tener acceso ilícito a datos que algunos malos empleados de empresas que realizan transacciones con clientes, venden en disquitos CD a “tiendas especializadas” ubicadas en mercados de la ciudad que son puntos donde los delincuentes hacen compras y realizan sus cambalaches…

 

El fin de año es una especie de “tierra de nadie” donde todo puede suceder, lo que parece ser no es y donde, efectivamente, “el vivo vive del zonzo y el zonzo de su trabajo”; el “Grinch” está dando vueltas para robar la navidad y si lo dejan, llevarse el año nuevo también.

 

A mí, aprovechando la época, los “P.D.´s” me están llamando por el celular haciéndose pasar por una gran tienda comercial de la que tal vez obtuve una tarjeta de crédito hace mucho tiempo; mis datos deben estar registrados en alguno de esos CD’s vendidos delictivamente a quien pague por ellos y han empezado a llamarme “de la tienda” porque según el llamante mantengo una deuda que a la fecha suma una gran cantidad; me dijeron que era del año 2007 y que yo no había pagado nada, me había mudado y “no había respondido a sus requerimientos”. Le dije a quien llamó que había 11 años de distancia entre la supuesta fecha y ahora; me dieron un número celular y un nombre para que “llamara y dijera cómo iba a pagar” ofreciéndome que podía ser en partes de un total menor al “monto adeudado hasta la fecha, sin moras ni intereses”, o una cantidad mucho menor si pagaba “al cash”; lo anoté todo y dije que llamaría.

 

Esto ocurrió el viernes y entre el lunes el martes he recibido 14 llamadas telefónicas al celular, donde la misma voz femenina de la primera llamada me pide que “me mantenga en línea” para callar y luego colgar en menos de tres o cuatro segundos; siempre llaman de un número celular diferente y verifiqué  los números de los que llamaban en el registro oficial del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, donde figuran como “número inexistente”; entonces es que las compañías que prestan servicio de telefonía celular venden aparatos cuyos números no han sido registrados como lo manda la ley, que existe un gran mercado negro de celulares robados que siguen funcionando en manos de delincuentes a pesar de las denuncias y “bloqueos”, o que siguen habiendo personas (delincuentes) que compran gran número de “chips” para teléfono celular, sin ser registrados de ninguna manera y los usan en aparatos robados para fines delincuenciales y que, finalmente, estas bandas de extorsionadores son dirigidas generalmente desde diferentes penales en el país sin que nadie haga nada y  -lo que sería terrible comprobar- que es la participación de ciertas “autoridades”.

 

 

Pienso que me llaman los fantasmas, que estoy loco, o que “alguien” quiere chequear bien si el titular de este celular tiene cuentas bancarias o tarjetas de crédito; bueno, mala suerte para los “fantasmas” o “P.D.´s”, porque no tengo ni la una ni las otras desde hace muchos años y si existiera alguna deuda, caduca a los 10 años de contraída.

 

Por supuesto que esta actividad delictiva, que es común y arrecia en épocas en la que la gente suele tener “bille”     –salvo honrosísimas excepciones- no interesa mucho a la policía, no se denuncia o simplemente es frustrada por las víctimas; hace años también trataron de estafarme telefónicamente (esta vez a mi número fijo) haciendo una llamada a las 3 de la mañana de un sábado, alguien con voz de hombre que lloraba, hipaba y entrecortadamente me decía: “¡Papá, ayúdame, estoy en la comisaría…!” y de inmediato una voz le cortó y dijo: “Señor, su hijo ha ocasionado un accidente…”; mi respuesta fue sencilla, corta y verdadera: “No tengo hijos hombres” y colgué.

 

 

Imagen: http://www.radionacional.com.pe

BATALLA DECISIVA


BATALLA DECISIVA

Coincido plenamente con el periodista César Hildebrandt y estoy seguro que fujimoristas y alanistas (los seguidores y corifeos de Fujimori y de Alan García) harán lo indecible para que la anticorrupción no avance en el Perú y que lo que hemos visto hacen hasta ahora son solo “maniobras” destinadas para afinarlo todo y librar la batalla final, decisiva, y ganarla para que sus intereses que ven en peligro se mantengan intocados, para que nada cambie y ellos puedan seguir disfrutando del dinero conseguido turbiamente, del poder que ese dinero les confiere y hacer que el mundo al revés que quieren perpetuar se perciba derecho, bueno y conveniente.

 

Usarán Chávarrys, vírgenes que lloran, tontos de capirote; tirarán mierda con ventilador, meterán zancadillas y si fuera posible denunciarían al Papa por corrupto y entrometerse en “cosas terrenales”…

 

Van a dar la batalla de su vida porque saben que aquí se la están jugando toda; las grietas que aparecen los asustan y prevén que su edificio de mentiras puede desmoronarse. Intentan resanarlo con falsedades nuevas, que aguante y que el moho del olvido vuelva a crecer como si fuera un manto protector que vuelve invisible lo que cubre.

¡No pasarán!

 

Ya no esta vez, y ojalá que nunca levanten la cabeza porque aunque sean expertos en combate con ventaja, aunque tengan armas enormes y filosas y la el Pueblo solo renga piedras; aunque parezcan grandes, gigantes y feroces, un disparo certero salido de una honda humilde pero honesta, terminará con ellos y el Pueblo, como el pastor David de las historias, habrá acabado con el Goliat hediondo que es la corrupción.

 

¿Habrá acabado?

 

Lo más probable es que no totalmente y que la corrupción solo repliegue bajo las sombras a su ejército, que entierre a sus muertos, se lama las heridas, despierte a sus zombis y espere agazapada…; hay que estar vigilantes, porque ganar una batalla no es ganar la guerra: Esta guerra no acaba todavía…

¡Ni un paso atrás! ¡Paso de vencedores!

 

Imagen: noticiasenlineadetabasco.blogspot.com

LOS CONEJOS DEL MAGO


LOS CONEJOS DEL MAGO

El mago Alan está molesto por varias razones, pero la principal es que sus actos mágicos ya no asombran e incluso más de un espectador se ríe en la platea; los blancos conejos gordos que sacaba prestamente del sombrero, se han convertido desde hace un tiempo en cuyes (o sea conejillos de indias) que miran asombrados; para peor, quiso hacer nuevamente su ya famoso acto de desaparición y cubierto por una tela de brocado inició el acto, pero un rato después su secretario dio un tirón a la tela y no había desaparecido nadie, porque el mago miraba desconcertado al público y seguía parado en medio de la escena.

 

El mago sonrió como sonríen los que están nerviosos y del bolsillo sacó un pasaporte y un sobre que anunció contenía unas constancias notariadas importantes; miró a la sala y escogió a un señor de anteojos y le entregó solemnemente documento y sobre cuando hubo subido al escenario…; “Voy a hacer unos pases” dijo, y agitó ambas manos pero nada pasaba, hasta que en el silencio expectante se oyó el “ring” insistente que emitía un teléfono celular: el mago extrajo el sonante aparatejo y respondió, llevándolo al oído: “¿Aló…?”, “¡Número equivocado!”, “¡Me chuponean…! dijo, con gesto adusto, mientras creía que el truco era muy bueno y funcionaba para distraer, pero los asistentes ya se iban, dejando sus asientos y comentando que como mago había decaído, mientras había otros que decían que estaba terminado y más de uno pidió que le devolvieran su dinero al momento, para enterarse que este se había esfumado y no se dieron cuenta que era el último acto del Gran Alan, ese que hacía ahora, justo antes de desaparecer.

 

Imagen: http://www.pinterest.es

¡NOS ESTÁN CERCANDO!


NOS ESTÁN CERCANDO

Cuando éramos niños y jugábamos, nos veíamos atrincherados en el “Fuerte Apache” espiando entre la baranda a los enemigos imaginarios que siempre estaban armados, emplumados y galopaban montando veloces caballos manchados; eran decididos y feroces pero taimados, gritaban y se iban alineando peligrosamente a cierta, amenazante distancia, como diciendo “¡Estamos aquí! ¡Van a morir!”.

 

Han pasado los años y ya no estamos en el “Fuerte Apache” de nuestra niñez y sin embargo hoy, como ayer en nuestro juego, vemos que el enemigo nos rodea pero esta vez nos estamos jugando, de verdad, la vida.

 

Imagen: globedia.com