LAS AGUAS BAJAN TURBIAS


7i84h5a5wriy.png

“La publicidad tiene la culpa”… “La publicidad es la responsable”…
Estas dos frases, entre lo mucho que se dice, indican que “se quiere matar al mensajero”, porque hay mucho más detrás de los anuncios que algunas agencias o departamentos de publicidad que son quienes lo que hacen es comunicar profesionalmente aquello que sus clientes sean estos servicios, productos o marcas quieren expresar.

No digo que la publicidad sea una especie de simple “correveidile” y que no tenga ninguna responsabilidad en lo que hace, pero las raíces están en los clientes y sus necesidades de comunicación; la publicidad es la voz prestada que formula profesionalmente los enunciados que se desea difundir. Por esta razón no me parece correcto tildar de “manipuladora” a la publicidad, ni adscribirle esas características casi mágicas de convencimiento: aquellas que dicen que “todo se soluciona con publicidad”; como también estoy en desacuerdo con el ninguneo de la misma, al extremo de afirmar que “solamente es publicidad”.

Ni tanto ni tan poco. Como en todo, es en el justo medio donde está la realidad y la profesión publicitaria que suele caminar bajo una andanada de acusaciones bastante infundadas, lo que hace es presentar las necesidades comunicacionales de sectores determinados de la sociedad.

Publicado en codigo.pe 12.11.2019.

REPETIRSE


840fba_d52042912b8e445f8531b8041442e266_mv2.jpg

A diferencia de otros trabajos que se basan en la repetición, el del creativo publicitario NO PUEDE REPETIRSE porque si lo hace así, aunque sea una sola vez, fracasará.

Aunque icen que “en la repetición está el gusto”, eso debe ser cuando uno come un rico helado, por ejemplo, porque TODAS las ideas que proponga y desarrolle el creativo publicitario deben ser originales y en ellas basará la “arquitectura” que construya en avisos, spots o cualquier otra pieza de publicidad.

Este es un reto permanente y buscar siempre algo nuevo en un universo profesional en el que parece haberse dicho todo ya, no es, definitivamente sencillo; las ideas no crecen en las ramas ni se venden en los supermercados, por lo que la génesis de cada una implica tiempo, información, cultura propia y mucha paciencia.

Por eso me parece curioso que se considere a la creación publicitaria como algo “menor”. Tal vez sea por su brevedad o porque es comunicación que alguien –el cliente- paga y sin hacer ningún tipo de comparación, pensemos que quien pinta un cuadro, escribe una novela o compone algo de música y comercializa su obra, no solo no es mal visto, sino que esto es tomado como natural. Repito que no quiero comparar a un creativo publicitario con un pintor, un escritor o un músico que viven de lo que su trabajo produce, pero las obras “por encargo” son multitud y el ninguneo hacia la actividad de los creativos publicitarios me parece propio de personas que se sienten propietarias de la cultura, creyendo que ella solamente se refiere a las “finas artes” y no miran alrededor para darse cuenta que viven inmersos en esa cultura.

Un aviso de Coca-Cola no es La Monalisa ciertamente, ni un texto de folleto podría confundirse con un trozo de Chejov, así como tampoco un jingle tiene la magnificencia y brillo de un movimiento de la 5ª. Sinfonía, pero trabajo creativo hay, originalidad también y se crea por una contraprestación, generalmente monetaria. Sé que dirán que los creativos publicitarios somos una raza extraña e incomprendida de “artistas” o gente con ínfulas de serlo. Ojo, no es que las oficinas de publicidad estén llenas de escritores, pintores y músicos, pero sí de especialistas profesionales que ejercen estas artes.

 

Publicado en codigo.pe 11.11.2019.

UNA COSA ES UNA COSA Y OTRA COSA ES OTRA COSA


diferencias.png

Lo digo porque cuando se mira la publicidad todo parece igual para el público desavisado: comunicación que ofrece algo de modo más o menos llamativo; sin embargo hay que tener en cuenta que si bien el fin último de la publicidad es comunicar atrayendo y convencer de algo, un comercial de televisión es muy diferente de uno de radio, el aviso que se usa en Internet no es igual al que se publica en un periódico ni este es similar a una pieza de “outdoor”; tampoco es lo mismo una campaña completa que se transmite por varios medios que un aviso único.

Las diferencias no solamente responden al medio que se use, a sus características propias, sino a la actitud del público ante cada uno de ellos que variará de acuerdo al lugar, al tiempo y a la oportunidad, por decir algo.

Lo que se “agota” en una pieza única para cualquier medio, ofreciendo la argumentación seleccionada y concentrada, se “repartirá” en una campaña de más de un medio aprovechando bien sus características y usándolas de modo que resalten el mensaje y que a la hora de verlos en conjunto, la audiencia sume lo que observa y saque conclusiones. Por eso, en una campaña el fondo es el mismo, existe una frase o slogan común y ciertos puntos de coincidencia que son necesarios en cada pieza.

La publicidad es un esfuerzo de comunicación que puede ser extendido o puntual, pero cada campaña, spot, aviso o pieza publicitaria es una entidad individual que no solamente necesita ser pensada y diseñada así sino que aunque tenga “un aire de familia” es, yo diría, única y les confieso que lograrlo no es fácil.

Publicado en codigo.pe 3.11.2019.

TENEMOS UN LINDO COMERCIAL”


TENEMOS-UN-LINDO-COMERCIAL.jpg

Va a sonar un poco como autobombo, pero cuando me iba de JWT, un amigo cliente tuvo unas palabras que nunca voy a olvidar porque las considero como una medalla que muestro siempre con orgullo: “Te vamos a extrañar, porque ahora ¿quién nos va a contar los comerciales en las presentaciones diciendo Tenemos un lindo comercial…?”

Lo que parece una forma graciosa de referirse a mi trabajo, encierra en realidad, para mí, un elogio hacia lo que siempre me gustó hacer y compartir. Hacer guiones para comerciales y en general desarrollarme haciendo publicidad, implicó siempre la difícil parte de presentar lo pensado de manera tal, que quienes escucharan pudieran “ver” lo que estaba contando.

Traté siempre de captar su atención y de llevarlos de la mano para que no pudiesen tomar otro camino, ni distraerse de eso que debía ser interesante, adecuado y bien contado.

Siempre me he preciado de ser un escritor y narrador pasable, un buen aprendiz de actor y ese es el fruto de además de crear, re-crear para otros, sirviendo de puente entre la idea original y lo que será el resultado final. Es verdad que muchísimas veces me ayudé con story boards en los que alguno de los directores de arte interpretaban mis ideas transformándolas en dibujos, pero confieso que esa era su visión y yo siempre preferí que el cliente, ante quien presentaba, soñara libremente y vistiera mis palabras con su imaginación.

Me fue bien, practiqué, ensayé y aunque se rían, el espejo (no había grabadora de video) fue mi aliado.

Es que contar un comercial que es solo una idea, hacer que el cliente se entusiasme imaginándoselo, es un verdadero reto. Un agradable, gratificante reto.

 

En la foto: Toribio Alayza, Tato Gómez de la Torre, Manolo Echegaray.

Publicado en codigo.pe 27.10.2019.

HABLAR MUCHO Y NO DECIR NADA


origin.jpg

Es una “técnica de comunicación” que se usa mucho en política, por ejemplo, y a la que “cierta” publicidad no es ajena a pesar de que en esencia la brevedad del discurso publicitario, es proverbial y patente.

En la televisión, en la radio y en público, somos muchas veces testigos de cómo alguien, casi “discursea” sin parar de uno o varios temas, usando por lo general palabras que suenan rimbombantes, son “difíciles” y adoptando una aire docto y condescendiente. Algo así como “Yo sé de lo que hablo y tengo la autoridad para decirlo…”

Cuando caemos en la cuenta, no ha dicho nada valioso, muy coherente o que sea enteramente cierto. Usó medias verdades, citó nombres de quienes según su “saber” son famosos y coinciden con sus tesis y lo que hay es un vacío rodeado de palabras sin significación.

Como dije, alguna “publicidad” no es ajena a este fenómeno y me recuerda a los charlatanes de plaza que reúnen multitudes para ensalzar las virtudes del sebo de culebra o las de la cáscara de naranja hervida, como panaceas médicas.

Nos encontramos con discursos publicitarios de alambicada fabricación y llamativo aspecto que parecen decir mucho y en realidad no lo hacen, quedándonos en una nube, con la pregunta “¿Qué dijo?”, lógicamente sin respuesta porque no la tiene.

La CLARIDAD en la comunicación publicitaria es esencial para que esta funcione y cumpla su cometido. Los barroquismos lingüísticos y gráficos no solo hacen perder el tiempo del público que no entiende (porque en verdad no hay nada que entender), sino que causan grave daño a la marca, producto o servicio que en ése momento publicitan.

¡Que no nos vendan gato por liebre, porque tenemos derecho a SABER y la publicidad debe INFORMAR!

Publicado en codigo.pe 25.10.2019.

LOS MEDIOS CRECEN, LA CALIDAD…¿BAJA?


mirando-videos-de-youtube.jpg

Es una pregunta que me hago hace mucho tiempo, viendo las posibilidades de los medios para llegar siempre a mayor audiencia, crecer en gran manera y constatar a la vez que los contenidos son de calidad menor que antes; y esto creo que se extiende a los contenidos publicitarios que muestran una “profundidad menor” a pesar de los adelantos técnicos existentes, que son netamente superiores a los antiguos.

Lo digo no por “mandarme la parte”, sino que he vivido personalmente la aparición y uso de los nuevos medios y su uso en publicidad: Sin ser actor sino espectador, vi los pininos de la televisión en blanco y negro y sus comerciales en directo, cuando el mínimo error se notaba de inmediato y solo las repeticiones permitían subsanarlo. Fui también partícipe, en mis comienzos profesionales, de los comerciales hechos en film blanco y negro en los que hombres como Henri Aisner, Alfonso Maldonado, Nicolás Smolij y tantos otros cineastas comerciales de la época, ponían su talento e inventiva para lograr verdaderas maravillas con cámaras que hoy nos parecerían de juguete y fui testigo de cómo siempre, la técnica estaba al servicio de las ideas.

Estuve también participando en los primeros comerciales que se imprimían electrónicamente en video tape a colores, abarataban costos y aceleraban la producción; hacerlos era sencillo y barato para que la técnica primara a veces, desgraciadamente, sobre las ideas.

Después volvió el cine comercial a color en film, se perfeccionó en calidad inmensa el video tape y se lo hizo ubicuo, fácil de transportar y bastante barato (comparado con el film y su proceso), hasta que ahora es difícil para ojos no entrenados diferenciar calidades y las ideas volvieron al lugar principal, teniendo la técnica a su servicio.

Pero observo desde hace algún tiempo que la pirotecnia y los embellecimientos de audio y los visuales “tapan” a las ideas, haciéndolas poco identificables. Me hace acordar cuando Panamericana televisión trajo el “Cubicom” y lo metía en todo, aunque no fuera necesario, porque era “único” y “moderno” e inclusive haber recibido en la agencia en la que trabajaba a un ejecutivo de esa empresa televisiva que ofrecía el producto y hacer la parte técnica de los comerciales, ellos mismos, a precios inferiores de los del mercado.

Finalmente la computadora lo facilitó y abarató todo y ya no importaron las ideas sino los efectos especiales, la rapidez y la “magia”.

Técnica sobre contenidos. Mensajes que se pierden, plata que se tira a la basura y lo que es característico de la publicidad, LOS MENSAJES, si te vi… ¡No me acuerdo!

Publicado en codigo.pe 23.10.2019.

MÁGICA MAGIA


1506342016587_1.jpg

He vivido toda mi vida profesional, que ya tiene medio siglo, sumergido en la magia.

Al principio aprendí los rudimentos de cómo hacerla y aunque me costó, me fue gustando cada vez más, hasta que me fascinó y enganchó para siempre.

Es que la magia de la publicidad es realmente mágica y puedes ver de qué manera empiezas a producirla y te encuentras sacando conejos de un sombrero, convirtiendo hojas de papel en palomas y haciendo hablar a una rana que ¡zas! se convierte en príncipe.

Claro que la magia tiene su “truco” y debes aprender reglas que la han hecho ser lo que es desde hace tantísimo tiempo, porque hay botoncitos que hay que apretar, llaves que usadas correctamente abren puertas a mundos insospechados y te permiten el acceso a una galería de maravillas que van a estar a tu servicio.

Garantizo, eso sí, que te vas a divertir mucho además de asombrar a los demás, logrando cosas que parecerán increíbles y que sabes, salen de tu cerebro y se materializan con la complicidad y el trabajo de tus pares.
Si se le puede llamar “trabajo” a algo que te da tantas satisfacciones, llámalo así si quieres, pero en realidad creo que es pura diversión y te vas a dar cuenta cuando cada asunto que trates se convierte en un reto que será a su vez convertido en pompas de jabón, esas que flotan ingrávidas, irisadas por la luz del sol.

Es que en realidad lo que te pudiera decir se quedaría corto porque las palabras y las comparaciones faltan para expresar lo que la publicidad es, por lo menos para mí que aprendí los pases mágicos, las palabras encantadas y escuché las músicas que producen las nubes, cuando chocan entre ellas en su viaje por el azul.

¿Qué quieres que diga si la sonrisa no se me borra del rostro desde hace 50 años, el asombro se renueva cada día y la alegría salta en cada esquina porque el sol refleja en los vidrios de las ventanas?

Ya, te digo una cosa: fui, soy y seré creativo publicitario.

Publicado por codigo.pe 22.10.2019.