¡A ESCONDERSE QUE AHÍ VIENE LA BASURA!


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El título del chachachá famoso allá por los años sesenta, podría ser una advertencia para tanta “basura” que hoy existe: ¡Cuidado! ¡Viene el camión recogedor!”.

 

Lo malo es que están escondidos y en todas partes se camuflan tratando de desaparecer.

 

Son “basura” con métodos de operación tan ingeniosos que maravillarían a cualquiera, sino fuera por los fines que persiguen, como es el lucro personal, o la figuración, el poder desmedido…

 

Son practicantes de la trampa y el engaño; de los mil y un ardides que les permiten lucir como ciudadanos honestos y darse el lujo de opinar, fingiendo indignación.

 

Lo infestan todo y enmascaran su olor a podredumbre con efluvios carísimos; se encuentran a la vuelta de la esquina, están agazapados tras los escritorios y prestos a saltar de cualquier parte cuando algo que es de su conveniencia se aproxima.

 

Son maestros de la genuflexión y el ditirambo; si lo necesitaran abrirán el camino a los más poderosos para sumarse de inmediato al cortejo que imaginan triunfal.

 

¿Ha visto lo que está sucediendo…?

Es la basura que el camión basurero nos dejó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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EL CAZADOR


ALFREDO CHÁVEZ FALCONÍ AKA JOSÉ LÓPEZ VIDAL

Se llama Orión y es la “compañía” de combis y coasters (cústeres en criollo), de inseguro transporte público que hace noticia casi a diario no precisamente porque preste un servicio excelente, sino por el rosario de delitos que acumula; las personas que mata, las multas millonarias que no paga y la impunidad de la que hacen gala sus dirigentes, cobradores y choferes.

Se llama Orión, que en la mitología es el nombre del cazador y eso es lo que hace: anda de cacería y suma víctimas sin que le importe nada. Cuenta con licencias sospechosas y para coronar la torta, el que es dueño de esta atrocidad usó un DNI falso para fundar… ¡hasta tres empresas de transporte! Se llama de una manera, pero dice que “lo llaman” de otra (con nombres y apellidos) desde hace 18 años. Si no es un delincuente debe ser un marciano.

En la mitología griega a Orión lo mató una flecha de Ártemis o un escorpión gigante.

¿EL TAMAÑO ES LO QUE IMPORTA?


CENTÍMETRO

El domingo veía en TV un reportaje con su larga entrevista y contra-entrevista (o entrevista a la parte contraria), sobre dos profesionales del Derecho. Todo un lío de dimes y diretes, grabaciones, acusaciones, denuncias penales y más acusaciones. Ella lo acusa a él y él a ella. Se exhiben mensajes telefónicos donde el tema es evidentemente sexual y se habla de tamaños, satisfacciones, masturbación y otros varios en el mismo sentido.

Lo tremendo es que el autor de los correos denunciados (y consentidos como comunicación, parece) es un candidato a Defensor del Pueblo y la denunciante una señora abogada con estudios fuera del país y estadía larga también fuera de él. Es decir, dos, aparentemente, respetables personalidades de las Leyes que aparecen en una especie de diálogo telefónico sexual que deviene en denuncias y en el aireamiento público del asunto. ¿Con qué fines?

La finalidad la dejo por un momento de lado, porque el tema para mí es que un candidato a Defensor del Pueblo con esas expresiones, es una especie de Dr. Jekill y Mr. Hyde y  aquel que diga que lo privado no tiene nada que ver con lo público, tendrá que atenerse a las consecuencias.

No sé nada del fondo de la cuestión, pero creo que el que cosas de estas se den y lleguen a la televisión, es una muestra de la mierda que infecta todo nuestro sistema.

La razón puede estar de un lado o de otro, o de ninguno. Mientras tanto el ciudadano se entera y que se aguante.

Digo yo, ¿esta es la tan mentada realidad?

 

 

FLOTAR


FLOTAR

Cuando hay corriente o marea contraria en el mar, el consejo es flotar. Mantenerse lo suficientemente quieto para no hundirse.

En el país hay mucho flotando, supongo que en espera que la corriente se sosiegue y venga la hora en que la marea se tranquilice. En el país los casos de corrupción flotan porque no se quiere investigar, se aducen tecnicismos y se mira a otra parte. En el país flota la delincuencia, porque la corrupción flotante llegó a los responsables de combatirla.

En el país En el país flotan jueces, fiscales, autoridades varias, alcaldes, presidentes regionales y mucho más.

En el país flota tranquilamente todo aquello que algún problema tiene.

En el Perú, la mierda flota.

LAS AGUAS BAJAN TURBIAS


DESAGÜE

No solo bajan, han formado un aniego monumental y siguen bajando cada vez más negras. Parece que se rompieron los desagües, por el olor.

No sé si es efecto de las noticias (“percepción” que le dicen) pero las cosas se ponen cada vez peor. Ahora resulta que los fiscalizadores deben ser fiscalizados, los “salvadores” se ahogan en su propio vómito y uno anda más desorientado que cuy en tómbola, para usar una imagen zoolúdica.

El asunto se desgrana y cada día hay resultados diferentes sobre “los muchos temas que nos ocupan”. Resultados que huelen mal, que se descomponen cuando el aire le da, si es que ya no vienen descompuestos. Esta recatafila de denuncias y las colas que traen -porque cada una arrastra varias- es como si de pronto la tosecita boba fuera en verdad tuberculosis o el dolorcito zonzo calificara de cáncer general.

Exprimiendo memoria, solo una vez en mis 67 hubo algo parecido y que además de antecedente, funciona como ejemplo. Lo de ahora, es mucho más de lo mismo pero ramificado: lo que era una serpiente venenosa se convirtió en hidra espeluznante.

Parece que adrede, todo sale a la vez y no hay ningún árbol lo suficientemente alto, que permita subir y no embarrarse o morir ahogado en un turbión de caca.

Por lo que se está viendo, para el final faltan muchos capítulos y creo que el argumento no contempla los finales felices.

 

INFILTRADOS


CARCOMA

Infiltrados” es una película del ´79, que ganó si no me equivoco 4 premios Óscar. Aquí, los infiltrados no ganan premios cinematográficos pero hacen posible que unos cuantos se hagan de millones y ellos reciben su platita.

Están en todas partes y como la polilla en la madera, lo han minado todo para que por fuera se perciban las cosas normalmente, mientras sus galerías son vías de trasiego: corrupción, delincuencia, estafa y todo aquello que va contra la Ley. Ley con mayúscula porque están también metidos en la otra, haciendo que esta juegue para los que les pagan.

Unos tapan a otros minimizando riesgos y asistimos atónitos a que “no pasa nada”, a “que así son las cosas” y al brillo engañoso de muchos personajes, que cual chafalonía se venden por el peso.

A ver si de una buena vez se fumiga, para que la carcoma se detenga, muera y podemos restaurar lo restaurable.

No hay que permitir que unas larvas destrocen al Perú. ¡A fumigar ahora!

 

FLORIANÓPOLIS


FLOR

Nada tiene que ver esto con la capital de Santa Catarina, en Brasil, salvo que desde hace un tiempo, Lima parece haberse cambiado de nombre. La presencia mediática de Florcita y toda su cohorte, algo verdaderamente insoportable, lo asalta a uno desde cualquier parte. ¿Es tan importante para la vida del país? ¿Son sus problemas, disfuerzos, desmayos, gritos y “confesiones” algo que interese profundamente a la ciudadanía?

No se trata de negar que algo sea cierto, pero esto resulta ser más largo que una telenovela. Largo, tedioso y tan frecuentemente manoseado, que sus protagonistas (porque son un verdadero elenco), pugnan por sacar nuevos brillos al tema, cuando parece que las cosas por fin están tomando su real dimensión.

Colaboran los medios que ven la oportunidad de tener material y rellenar el tiempo y el espacio que podrían dedicar a algo diferente. Este enanismo mental (con perdón de la gente pequeña) demuestra por qué somos una ciudad y un país que puede avanzar en lo económico, pero confunde a La Haya con Haya de la Torre y para colmo, lo escribe con “ll”.

Triste región donde los archipiélagos son unos animales y “teníanos” una palabra usual. No es que haya que estirar el pescuezo y decir “pof”; es que algo hay que hacer.

Vemos maestros que no quieren exámenes, otros que ni multiplicar saben; hay congresistas que falsifican títulos, ser “pirata” es honroso (¡es que trabajo, pé!”) y cada día llueve sobre mojado porque “Dios es peruano” y el tema es “ganar experiencias”.

Confieso que me siento de este asunto completamente harto, como estoy seguro que se sienten muchos. ¿Qué se podrá hacer?: no lo sé. El libro de sugerencias lo escondieron o se lo robó alguien para venderlo como papel a un reciclador.

Mientras tanto, sigue lloviendo aquí y las flores no paran de crecer.