EL ADOQUÍN ES CHIC.


Adoquín Consumer Eroski diario del consumidor, España.

San Isidro y Miraflores están siendo adoquinados en ciertos lugares.

Encontramos adoquines en veredas, “pasos de camello”, pistas y neo-paseos peatonales.

Adoquines, está demás decirlo, que aportan un concepto estético a la selva urbana donde los huecos, baches y otros crean un paisaje casi lunar.

El adoquín, que en Arequipa desde antiguo era el común en las calles y servía a universitarios y protestatarios para levantar barricadas, negro pizarroso él, ha hecho su ingreso a la modernidad.

El adoquín es “chic”. Muchas veces de color ladrillo (debe ser un ladrillo chato y pequeño, un poquito mayor que los de revestimiento) o gris; en realidad por su calidad pareja denota ser un producto de maquinaria.

Los alcaldes rompen calles que tan mal no estaban, ponen bermas centrales en avenidas de dos sentidos para evitar que los vehículos den “vuelta en u”, cierran el tránsito o lo dificultan, no suelen poner avisos sobre las interrupciones, impiden que los vecinos guarden sus carros en los garajes de las casas, llenan todo de tierra y claro, entre otras obras que debemos soportar “porque mañana las cosas serán mejores”, colocan adoquines.

La pregunta que flota en el ambiente es: quién fabrica y vende estos adoquines? Qué curioso que de pronto el “embellecimiento” de diferentes distritos use adoquines para lograr su fin. Es que hay alguien interesado en colocarlos? Es que son lo único existente para tal efecto? Es que se trata de uniformizar el paisaje de los suelos urbanos?

Como diría Augrha, el personaje de “The Dark Crystal” -hermosa película de Jim Henson- : “Preguntas, preguntas, preguntas. Haces demasiadas preguntas..! “

A TODO FORRO POR PARÍS.


Gracias a YouTube he podido acceder a una película que me parece alucinante. Recuerdo de inmediato a “Un hombre y una Mujer” y parece ser que el autor de ambas es el mismo: Claude Lelouch.

Aquí van los comentarios puestos en TouTube:

Dice la leyenda que….

En una mañana de Agosto de 1978 el director de cine Claude Lelouch montó una cámara subjetiva en el morro de un Ferrari 275 GTB y le pidió a un amigo, piloto profesional de Fórmula 1 (dicen que era Jean Pierre Jabouille) que lo condujera a toda velocidad por el corazón de París, de madrugada. Por razones técnicas la película dura sólo 10 minutos. El recorrido parte de Porte Dauphine, pasa por el Louvre y la Basílica de Sacre Coeur.

Las calles estaban abiertas al tráfico porque Lelouch no pudo obtener permisos.

El piloto completó el recorrido en unos 9 minutos, alcanzando en algunos momentos velocidades de 325 kilómetros por hora. Se ve como se salta semáforos en rojo, pasa al lado de los peatones, conduce por dirección prohibida o esquiva camiones de la basura.

Tras exhibir la película en público por primera vez, Lelouch fue arrestado. Nunca reveló la identidad del piloto y la película fue prohibida……….

SUBAN EL VOLUMEN!!!