GANAR A A LOS MAYAS.


Aquí  el clima anda de cabeza: llueve cuando debería hacer sol y el verano parece una broma en estos días.

Pero no sólo es el tema del tiempo sino el clima social y político el que anda revuelto.

Asistimos extrañados  al juego del gran bonetón; a un trágico “boom” nacional de accidentes; notamos omisiones públicas que revelan incapacidad por decir lo menos; somos testigos de justificaciones apresuradas y excusas variopintas. También se juega peligrosamente al  “Yo no fui, fué Teté; pégale, pégale que ella fué…” soplando la pluma para que caiga sobre alguien.

Se dice que no se dijo lo que se dijo y nos bombardean con avances, retrocesos, indecisiones y metidas de pata.

DePuede ser efecto del hueco en la capa de ozono, las tormentas solares o la aproximación de un meteorito; pero no es normal. Nunca se había juntado tanto en tan poco espacio. Da la impresión de que se estuviera comprimiendo el tiempo y que los minutos de pronto hubiesen resultado un bien escaso. Tal vez Beijing tenga una urgencia de construcción como la nuestra: vías ciudadanas largo tiempo postergadas, redes de interconexión vial demoradas, trenes detenidos por años; pistas “en trabajos por reparación” ubicadas en todas partes y proyectos urbanísticos, todo floreciendo. Todo a la vez, todo con urgencia. Como si a los mayas que parece predijeron un cambio planetario para el 2012, los antiguos peruanos les hubieran ganado en el conocimiento de la fecha y los peruanos modernos quisiéramos acabarlo todo antes de que llegue, en el 2011.

Creo que no es otra la razón: nos estamos adelantando a los mayas. Y éso no es moco de pavo.

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