¿NO ES QUE ERA MUDO?


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Por lo menos, entonces, no decía las tonterías que dice ahora frente a las cámaras de la televisión. Escuchar al alcalde de Lima hacer “declaraciones” sobre los animales del Parque de las Leyendas, manifestando que “están gorditos” y comentando, como si además de alcalde fuera veterinario, para decir que la denuncia sobre la falta de atención a los huéspedes del zoológico, se había hecho en la administración anterior (coz a Susana) y luego tratar de engañar con desparpajo sobre el proyecto “Río Verde” diciendo que es una mentira (la primera mentira con planos y maquetas que veo) y que sirve para que algunos se llenen de plata, hace que se extrañe la época en que abría la boca solo para comer y bostezar.

Creo que el pago de las culpas históricas de Lima y sus habitantes, no es ni un terremoto seguido de tsunami, ni una “peste negra” revivida; es el actual alcalde un castigo que vino porque se quiso. La mayoría escogió el castigo y lo peor es que ya tenían experiencia. Lo que pasa es que nunca se aprende; se tropieza con la misma piedra (tres veces en este infausto caso).

Teníamos un mudo y hoy en la alcaldía hay uno que habla por hablar; una especie de muñeco de ventrílocuo… ¿de quién?

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LUIS PICAPIEDRA: EL ALCALDE DESTRUCTOR


PICAPIEDRA

Otra vez.

Ahora está llenando de piedras la playa La Pampilla. Sigue avanzando contra viento y marea, creyendo ganar puntos (léase votos) con el oleaje anómalo anunciado por la Marina. Para peor, su “empedramiento” no tiene permiso de esta institución para ser efectuado. Según las noticias se ha presentado un expediente, pero de autorización, ñanga.

Dice que las rocas y el desmonte que anulan la playa, protegerán el polémico carril adicional de la pista que va por esa zona de la Costa Verde. Sin embargo parece que lo único que hará esta medida “picapiédrica” será modificar funestamente lo que alguna vez fue una playa para bañistas, deportistas de tabla hawaiana, público en general y anularla, privilegiando a los automovilistas. Como de costumbre, es cosa de subir la ventanilla del auto y pasar a toda velocidad, ignorando totalmente a la naturaleza y a las protestas ciudadanas que tratan de protegerla.

Luis prefiere las “obras” al arte citadino, a la naturaleza y a todo lo que signifique humanidad.

Adiós Costa Verde, adiós árboles, adiós Río Verde; hola by-passes y caos en el tránsito…

Hemos visto como la policía arremetía contra quienes protestaban y a una fiscal que decía que estos violaban la ley y podían ir presos. Ojalá que no sea la misma policía que sembró un “miguelito” para incriminar a un manifestante en otra zona del país y al que patearon y rompieron un brazo. Ojalá que no sea una fiscal como los que hemos visto. Ojalá, porque a estas alturas, con los antecedentes y el alcalde que hay, no se sabe.

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LE IMPORTA UN C…


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Al alcalde de Lima le vale huevo el desmadre que está armando con sus mentiras, silencios y “obras” que lo pintan de cuerpo entero. Lo pintan de amarillo, por supuesto.

Aquí tenemos la incapacidad por la cual votó una mayoría de limeños. Tienen el coraje desde el municipio de pedir paciencia porque “pronto se verán los resultados”.

Basta escuchar a los ciudadanos por radio y televisión, leer lo que dicen las redes sociales y el comentario de la gente común frente a los desmanes municipales que ocurren diariamente; basta ser un espectador, un turista en esta ciudad acéfala y cada vez más caótica; basta una miradita para darse cuenta de lío en el que estamos metidos todos en Lima y lo que nos espera.

Tal vez habría que ser más positivo y encontrar algo bueno en este desastre. Tal vez habría que ver las cosas de distinta manera, pero creo que lo que está haciendo Castañeda solo deja una vía: pensar que su pequeña venganza personal está afectando a todos. Se equivocó y se está vengando de Lima. Está bien que no sea limeño, pero Chiclayo, que es la capital de la amistad, no produce enemigos vengativos; como este alcalde, por ejemplo.

¿ALCALDADAS?


 

 

Alcaldada

  1. Acción imprudente de un alcalde que abusa de su autoridad y, p. ext., la de cualquier otra persona.

 

 

Lo que viene sucediendo en la ciudad que va desde el borrado con pintura de murales hasta la aparente perennización de las combis asesinas me parece que está –más allá de las palabras- demostrando ineptitud, falta de planes y una improvisación chambona de la que la presente administración municipal acusaba y acosa a la anterior.

Aunque se diga que es muy poco el tiempo para que se puedan ver resultados, lo que se ve son malos resultados. Los que se obtienen cuando no se hace lo que la ciudad quiere y requiere, sino el producto de una vendetta política que no tiene otro objetivo más que cobrar imaginarias cuentas. En el camino no interesa absolutamente nada. “Después de mí, el diluvio” parece ser la máxima, sin reparar que hablan los hacedores de lluvia.

Hablan es un decir, porque si lo hacen es a destiempo, justificando burdamente lo que a todas luces es injustificable y las más de las veces el silencio es la contestación.

Este es el estilo de conducta que algunos ocupantes de la Municipalidad de Lima consideran correcto. Sin molestarse en dar explicaciones o aduciendo razones que son irrazonables se miran a sí mismos como los salvadores.

¿Salvadores de qué? Deshacer lo ya hecho y embarullar el resto es la consigna. Lo que hoy sucede aquí en Lima, es fruto de “alcaldadas” que no son sino soberbia disfrazada.

 

Caricatura: Dedo Medio.castañeda-dedo-medio9ag20101

ESA MALDITA PARED…


Foto Luis E. Pérez Facebook

Aunque lo dicho por la Municipalidad de Lima afirme que “son los vecinos” los que decidieron cubrir los murales que estaban en sus  paredes, es curioso que el color elegido fuera el amarillo. Supongo que la pintura de ese color sobra y está barata.

Habrá polémica sobre el tema, pero parece evidente el poco interés que existe de una parte por la cultura.

Sí, se refaccionó y puso en valor el Teatro Municipal… ¿Y?

Borrando las pinturas como se hizo, se están borrando lo que pueden ser acciones positivas. La cultura no pertenece a una elite o grupo de personas. Todos tenemos derecho a ella y la Municipalidad tiene el deber de proporcionarla al ciudadano y difundirla.

No se trata de una “protesta artística”. No solamente cuando se trata de un tema económico valen las protestas. Sin cultura, no hay persona que valga.

 

Foto: Luis E. Pérez. Facebook.

CULTURA: LA ÚLTIMA RUEDA DEL COCHE


RUEDA

La desactivación real de casi todo lo que tiene que ver con cultura, por la Municipalidad de Lima y su alcalde, me trae a la memoria las palabras que se le atribuyen a Herman Goering o a Himmler: “Cuando escucho la palabra cultura, desenfundo mi pistola”.

Es que lo que está sucediendo y que provoca la protesta no únicamente de los artistas sino de cualquiera que tenga dos dedos de frente, es la muestra más palpable de como todo lo puramente material es lo que le interesa a la actual administración de la ciudad. No se dan cuenta que la ciudad ES la gente y no los edificios, los puentes y las escaleras. Y la GENTE, necesita de la cultura,  que no es que “los artistas piden chamba” como he leído por ahí. Cultura es lo que nos diferencia a los humanos de los animales. Las hormigas cavan túneles extraordinarios, pero son incapaces de hacer música, pintar, escribir, actuar y desarrollar actividades propias del intelecto, es decir de los seres humanos. Y tampoco están en condiciones de apreciarlas. Pero sin embargo se piensa que solo el cemento y las construcciones valen; que el hombre solamente necesita comer, defecar, fornicar y dormir. Bueno, dice el dicho que “el ladrón cree que todos son de su condición”. Malo por la cultura, malo por los limeños, malo por Lima.

AGUA PARA TODOS


AGUA

Como si fuera una consigna política, o un lema de campaña, parece que el que calienta el sillón de Nicolás de Ribera “el Viejo”,  Luis Castañeda, “el Mudo” ha decidido, según he visto en la prensa, que los coffee breaks desaparecerán del Concejo limeño y se dará agua. Ni galletitas siquiera.

Parece ser un tema de carnavales (un poquito atrasados), aunque alguien debiera recordarle que hay que tener mucho cuidado: el “juego con agua” no es permitido porque el agua es un bien cada vez más escaso y siempre precioso. No vaya a ser que se la use mal.

Felizmente no ha dicho que la otra administración “no le dejó ni agua”, aunque afirme que el municipio está en bancarrota por los dispendios anteriores.

Lo que sí parece, siempre según la información periodística, es que el amarillo seguirá campeando en polos, gorros y chalecos para los trabajadores. De pronto hay algún auspiciador y hace algún tiempo podría haber sido Kolynos la crema dental de la cajita amarilla. Pero no, es amarillo sol. Solidaridad, digo.