EL MADRID DE MIS CINCO AÑOS


EL MADRID DE MIS CINCO AÑOS

Cuando yo era chico, Madrid era una caja de discos de 78 rpm que tenía mi madre de esa “revista lírico-cómica, fantástico-callejera en un acto” llamada “La Gran Vía”  que en la tapa mostraba el dibujo a un señor con monóculo y creo que sombrero de copa negro (como el “clac” que guardaba mi padre en el ropero); claro que fue tiempo después que supe que el sombrero se llamaba así, no porque fuera un recipiente para tomar vino y que el del ropero tenía ese nombre por el sonido que hacía al desplegarse, porque se achataba para que no ocupara espacio.

 

Monóculo me parecía entonces un nombre gracioso para eso que se ponía delante de un ojo, como una especie de la mitad de unos anteojos y que se sostenía casi mágicamente en la cara…

 

Madrid era esos discos, el señor con monóculo y sombrero de copa y yo tenía unos cinco años; sentado en el suelo de la sala, a los pies de mi madre que estaba sentada en un sillón, la acompañaba a oír música, donde lo clásico predominaba pero intervalos como “La Gran Vía”, “Luisa Fernanda”, “La del soto del parral” y algunos otros que no guarda sus nombres mi memoria, eran frecuentes y bienvenidos por mí –que prefería las canciones cuya letra entendía, aunque muchas palabras fueran todavía una incógnita -.

 

Así imaginé un Madrid con sombrero de copa, elegante, musical y alegre. “Mi” Madrid no era la capital de España sino esa Gran Vía que yo fantaseaba como una avenida ancha por donde se paseaban “los ratas” y el “caballero de gracia” – que no sabía bien quién o cómo era- pero sí que tenía una imagen “señorial” (otra palabra rara para los 5 años) y jovial, como él mismo se definía (palabra que lo hacía “joven” en mis cavilaciones musicales de entonces)…

 

Escribo esto porque hace unos días estuvieron viniendo a mi memoria las canciones que escuchaba con María Antonieta y ahora lo cuento como una especie de homenaje atrasado a su cumpleaños, que era el 26 de junio; el homenaje agradecido de este hijo de 72 años al que cuando tenía 5 su madre le descubrió la música, las palabras sonoras (que a veces no entendía), el queque que ahora llaman “marmoleado” y que en esa época era simplemente un “dos colores” y… Madrid.

 

Imagen: http://www.dntstopmadrid.com

NACIDO UN 15 DE ABRIL


MANOLO DE CERÁMICA, REGALO DE JUSTO 15.4.2019

 Hoy me he despertado con 72 años y lo primero que hice fue tocarme el brazo para ver si estaba despierto totalmente porque llegar a esta edad es algo que cuando uno es chico no solo no imagina sino que ni considera…

 

No es que los 72 marquen un hito especialísimo en materia de cumplir años (“bodas” de plata, de oro o de diamante) pero para mí –como seguramente para muchos- significa un “llegar”, que se ha logrado pasar esa marca de 365 días y una vez más hay que dar gracias por eso.

 

A veces los baches de la Vida parecen presagiar un camino escabroso un poco más allá y sin embargo los días siguen transcurriendo, podemos esquivar las piedras, pasar encima de los obstáculos y continuar andando…

 

De pronto nos encontramos con que los primeros 71 años terminaron y queda lo que en fútbol se llama “los descuentos”; que en algún momento sonará el pitazo final, acabará el partido y nosotros ni cuenta nos daremos mientras el público –mucho o poco- abandona el estadio para irse a sus casas…

 

¿Una visión fatalista de mi cumpleaños número 72?

No, porque he estado tantas veces al borde del abismo o con la posibilidad de que el derrumbe de piedras me cayera encima que –suena melodramático, pero es la verdad- que cada vez que despierto doy gracias porque lo pude hacer…

 

 

Bueno, ahora a pensar en jugar lo que queda el partido lo mejor que se pueda, tratando de anotar un gol aunque sea en el último minuto: total, el fútbol, como la Vida, es un juego donde lo que importa es jugar bien y por supuesto, meter goles.

Imagen: “Manolo” de cerámica, pintado por Justo. Obsequio por el 15.4.2019.

PASTEL DE CHOCLO


PASTEL DE CHOCLO

Tal vez esto no tenga mucha importancia pero para mí sí la tiene porque hace un par de días he comido el mejor pastel de choclo que comí en mi vida y a estas alturas del partido no hay mucho que me llame la atención, nada verdaderamente nuevo y menos un descubrimiento que podrá parecer menor pero provoca verdadero entusiasmo. Por lo menos a mí.

 

Como decía, hace un par de días me “aventuré” solo –aprovechando que Alicia había salido-  a caminar despacito para botar dos bolsas de basura al lugar indicado para eso en esta etapa del condominio; puede parecer tonto pero para mí que no veo bien y camino con dificultad (porque me duelen la cadera y la pierna derecha) era casi una excursión.

 

Me animé y después de deshacerme de las bolsas seguí un poco más allá por el estacionamiento hasta la pequeña tienda que se llama “Bodega Doña Lucy”; alguien que compraba me ayudó a subir el escalón porque resulta un poco alto para mí y hacerlo sin auxilio es probable que termine en una caída, cosa que hasta ahora no me ha sucedido, temo que ocurra y trato que no.

 

Me “entretuve” mirando (sin distinguir mucho, claro) lo exhibido y luego pedí pan, queso fresco, un par de chocolates y ese queso Edam que viene empaquetado y en tajadas iguales, separadas cada una por una lámina de plástico, para evitar el cortar y facilitar el manipuleo a la hora de hacer un sándwich; doña Lucy, que con paciencia me atendía, dijo que tenía tamales y pastel de choclo recién hecho…

 

Sucumbí a la tentación y pedí dos tamales y dos pedazos de pastel de choclo: Alicia y yo tendríamos un festín de calorías pero dividido en dos tandas porque la refrigeradora conservaría lo no consumido ese día.

 

Ya en casa y con Alicia de regreso, decidimos que los tamales los dejábamos para el día siguiente (era ya de noche y siempre he tenido la impresión de que un “tamal nocturno” no es una buena elección gastronómica ni tampoco la más saludable) y servimos el pastel de choclo que estaba fresco y con una pinta de recién hecho muy buena…

 

He comido mucho pastel de choclo en casa de mi madre (años ha) y alguno en casa, pero NUNCA había probado nada así: suave, consistente, con un delicado sabor a naranja…; por supuesto me dirán ¿y el choclo? Yo me hice la misma pregunta y le dije a Alicia, “creo que se equivocaron y me dieron queque de naranja”.

 

Tuvo tan poca significación mi atingencia que ni las migas creo que quedaron en los platos; nos miramos y yo fui en busca del celular para decirle a doña Lucy que tal vez se había equivocado…: “No”, me dijo, “ES pastel de choclo…” Quedé medio desconcertado y lo único que atiné fue decirle que era el MEJOR PASTEL DE CHOCLO QUE HABÍA PROBADO NUNCA, agradecerle por habérmelo recomendado y que la llamaba porque quería que lo supiera.

 

Como ven, para todos es una pequeña anécdota y nada más, salvo para mí, que fue un descubrimiento y probablemente para doña Lucy, que tal vez haya pensado que tiene un cliente algo loco.

 

Loco, pero agradecido.

 

Imagen: gastrolamas.blogspot.com.es

QUÉ ORGULLO SER SU AMIGO!


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RALPH MURPHINE es una leyenda viva y no se imaginan el orgullo que siento porque considero que somos amigos y trabajamos juntos aquí, en Lima…

Un gran abrazo para quien, con mucha humildad, llega al máximo.

Manolo.

 

El supremo galardón que entrega The Washington Academy of Political Arts & Sciences™ a quienes dejan un legado sin igual y han contribuido de manera excepcional a la industria política es consagrarlos en The Washington Academy Hall of Fame. Este año, cuando llegó el momento de votar por los posibles candidatos, no hubo duda, el honor debe ir para el señor Ralph Murphine.

El nombre y legado de Murphine ha inspirado a miles de políticos y asesores así como a representantes de corporaciones y organizaciones públicas y comerciales, con una trayectoria que supera el medio siglo y más de 500 campañas asesoradas.

La lista de jefes de gobierno en las que participó este estratega, se extiende a países como Argentina, Brasil, Colombia, Venezuela, Estados Unidos y Paraguay, entre otros. Con una trayectoria que incluye haberse desempeñado de la campaña presidencial de John F. Kennedy, sus consejos han llegado a los oídos de los expresidentes Rafael Correa, Alberto Fujimori y Mijaíl Gorbachov, experiencia que incluyó participar como consultor del referéndum para el tratado de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas que se implementó en 1991 (primera vez que se usaron los consultores políticos en esa región del mundo).

Su hoja de vida también incluye su paso como ex presidente de la organización más grande y prestigiosa de consultores políticos, la American Association of Political Consultants (AAPC) y de su Comité de Ética.

Muchos de los más prestigiosos consultores de habla hispana e inglesa, reconocen las enseñanzas que en ese campo ha emitido Murphine, uno de los máximos exponentes de estas ciencias a nivel mundial.

Constituirse como miembro del Hall of Fame de The Washington Academy es un reconocimiento para quienes destacan de manera excepcional. En definitiva, el Sr. Murphine lo tiene bien merecido y su legado seguirá guiando a estas y a las futuras generaciones de quienes se desempeñan en el ámbito político, según concluyeron los integrantes de esta prestigiosa institución.

 

ADMIRADA AMIGA ALUMNA CREATIVA COLEGA COMPAÑERA DE TRABAJO “STANDUPERA”…


LORENA 1

Lo que incluyo aquí y el motivo de la este pequeño artículo es algo que me ruborizó cuando lo leí y me quedé pensando en cómo la vida te va entregando regalos que tienen más valor que todo el dinero posible, que los grandes honores y que todo eso que aumenta el lustre y el brillo externo de una persona…

LORENA 2

 

Esto que dice Lorena es absolutamente cierto en cuando a la curiosidad que siempre he tenido y he querido transmitir como una cualidad indispensable para el ser humano y muy especialmente para el creativo publicitario, que para poder “decir” primero tiene que “saber” y también en eso de que yo soy lo menos “sexy” que hay –tanto como una coliflor, se lo decía a Lorena por wasap, cuando le pedí permiso para citar aquí, en “manologo”, su artículo-; tiene razón también en mi prurito por la corrección del uso del idioma al punto de considerar una afrenta cualquier error (yo los cometo por cierto y debo ser el caso, más bien raro, de quien se insulta a sí mismo a veces) y en lo cascarrabias que soy (y por supuesto, no quiero admitirlo, porque me da rabia serlo).

 

En todo lo otro que dice, siento esa mezcla de alegría y responsabilidad del que ve cómo algo de lo que dijo y repitió lo aplica alguien y le funciona…; me llama “padre profesional” cuando solamente fui un simple guía de comarca para su desbordante creatividad, en un medio tan necesitado de ese insumo, pero sí, como un padre he sido testigo de su crecimiento profesional y como al igual que los padres, la he visto salir del nido, probar sus alas, irse y subir cada vez más, para orgullo mío, nada secreto.

 

Lorena (y perdónenme mis casi 16,000 ex alumnos) es lo que en latín se llama “rara avis” porque es lo que yo siempre he llamado “una fuerza desatada de la naturaleza”: brillante como el rayo, fresca como la lluvia, “volada” como una nube, ruidosa como el trueno y (aquí viene su parte “sexy”) con las curvas de un río; es verdad que la naturaleza tiene muchas más fuerzas, pero seguir enumerándolas puede envanecer a Lorena y alargar innecesariamente este articulito.

 

Podría decir que espero que nunca me alcance en materia de infartos, porque ella tiene dos y yo cuatro pues en lo demás me gana por goleada.