VIAJE A CANCÚN


VIAJE A CANCÚN

Desde hace algún tiempo venía planeándolo y decidí por fin que ya era tiempo de suspender mi línea telefónica “alámbrica” para quedarme con el celular, sobre todo porque el teléfono es un aparato que ocupa lugar, acumula un poco de polvo y por más que los diseñadores se hayan esforzado no es muy estético que digamos; es algo que está ahí “porque hay que tener teléfono”, para estar conectado y disponible…

 

En verdad solamente suena cuando de la empresa de telefonía llaman para ofrecerme “un mejor plan” y a veces cuando la llamada es para un colegio que debió tener el mismo número antes y yo les digo amablemente que no es el número, que no sé el número telefónico actual del colegio o que aquí no impartimos clases de nada; es muy raro que alguien llame y si quiero hacerlo, uso el celular, mi esposa usa el suyo, nuestra hija el suyo y quienes visitan llevan los suyos.

 

Es verdad que aquí la recepción celular es un poco muy mala –supongo que por la multitud de edificios del condominio- pero hay “lugares estratégicos” como la puerta-ventana de la sala, el escritorio (donde está el “router”) o mi cama, sitios desde donde se puede hablar y escuchar bien; ya lo tengo estudiado y para los visitantes hago las indicaciones que corresponden, claro que no le voy a decir a una visita que quiere hablar por celular que vaya a mi cama, porque como decía mi amigo Julio, “no sería propio”.

 

Prácticamente nadie llama, no lo usamos en casa y tenerlo es como mantener un fax o un teletipo cuyo lugar está en alguna vitrina de museo (pero supongo que hay quienes resisten y los siguen usando: “son pocos, pero son”, tal como dijo César Vallejo)…; en resumen, prescindir del “teléfono fijo” (aunque el que tenemos en casa es portátil gracias a que nos lo obsequió Jaime) es una decisión tomada y ejecutada; ahora toca devolver con nuestros agradecimientos u obsequiar a alguien el aparato, deshacernos del cable que serpentea por la parte inferior de la pared (no sé si la compañía de teléfonos se hará cargo) y de la guía telefónica; de pronto es como supongo será el sentir del perro, que se ve libre de la correa que lo sujetaba…

 

¿Y lo de Cancún…? Bueno, es que no vamos a viajar, porque por no tener “teléfono fijo” no me llamarán para decirme que he ganado el premio mayor de un sorteo que es de dos pasajes aéreos, bolsa de viaje y estadía de una semana en Cancún: sorteo en el que no participé nunca y estoy seguro que no existe; además, no tenemos bloqueador solar, los pasaportes deben estar refundidos en algún cajón y a mi esposa no le gusta la playa…

 

Imagen: http://www.cancuncare.com

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LAS COSITAS


LAS COSITAS

Todo el mundo tiene sus particularidades y manías, es decir “sus cositas” que es lo que hace la diferencia entre uno y otro, por supuesto además del sexo y de algunas enfermedades raras.

 

Leer en la cama, no comer verduras, ser vegano, intentar una y otra vez estornudar con los ojos abiertos, subrayar en los libros, mirar pornografía a escondidas, perder la paciencia, soplar sobre la sopa, no gustarle la playa, tener miedo a las arañas y una lista tan variada como diversa…

 

Las “cositas” son eso que construye la personalidad, nos hace únicos y lo que se impone para sobrevivir se llama tolerancia.

 

Imagen: estanotadeleo.blogspot.com

 

 

NACIDO UN 15 DE ABRIL


MANOLO DE CERÁMICA, REGALO DE JUSTO 15.4.2019

 Hoy me he despertado con 72 años y lo primero que hice fue tocarme el brazo para ver si estaba despierto totalmente porque llegar a esta edad es algo que cuando uno es chico no solo no imagina sino que ni considera…

 

No es que los 72 marquen un hito especialísimo en materia de cumplir años (“bodas” de plata, de oro o de diamante) pero para mí –como seguramente para muchos- significa un “llegar”, que se ha logrado pasar esa marca de 365 días y una vez más hay que dar gracias por eso.

 

A veces los baches de la Vida parecen presagiar un camino escabroso un poco más allá y sin embargo los días siguen transcurriendo, podemos esquivar las piedras, pasar encima de los obstáculos y continuar andando…

 

De pronto nos encontramos con que los primeros 71 años terminaron y queda lo que en fútbol se llama “los descuentos”; que en algún momento sonará el pitazo final, acabará el partido y nosotros ni cuenta nos daremos mientras el público –mucho o poco- abandona el estadio para irse a sus casas…

 

¿Una visión fatalista de mi cumpleaños número 72?

No, porque he estado tantas veces al borde del abismo o con la posibilidad de que el derrumbe de piedras me cayera encima que –suena melodramático, pero es la verdad- que cada vez que despierto doy gracias porque lo pude hacer…

 

 

Bueno, ahora a pensar en jugar lo que queda el partido lo mejor que se pueda, tratando de anotar un gol aunque sea en el último minuto: total, el fútbol, como la Vida, es un juego donde lo que importa es jugar bien y por supuesto, meter goles.

Imagen: “Manolo” de cerámica, pintado por Justo. Obsequio por el 15.4.2019.

LA RADIO… ¿ESTÁ MÁS CERCA DE LA GENTE?


LA RADIO ESTÁ MÁS CERCA DE LA GENTE

Una promoción radial que se hizo muy popular, “LA RADIO ESTÁ MÁS CERCA DE LA GENTE”, me parece que a estas alturas está perdiendo vigencia porque siento (y es mi caso particular) que en realidad “LA GENTE ESTÁ MÁS LEJOS DE LA RADIO PORQUE LA RADIO ESTÁ MÁS LEJOS DE LA GENTE”.

 

Hoy me entero que la periodista Josefina Townsend, profesional competente y de larga trayectoria en la televisión y la radio como conductora de serios programas de noticias, con importante opinión orientadora, ha sido despedida del programa noticioso de RPP, la radio que se precia de tener la mayor audiencia a nivel nacional, que conducía y que además, según ella misma lo manifestó a través de su cuenta de Twitter, la empresa le impidió participar en lo que era su último programa al aire en esta emisora y despedirse de su audiencia.

 

Parece ser (por lo menos esto es lo que se comenta y “cuando el río suena es porque piedras trae”) que se decidió su cese porque algunas preguntas que hizo “incomodaron” a “alguien” (o tal vez a varios “álguienes”) con algún poder político o monetario (o tal vez los dos, vaya usted a saber) y para no crearse problemas, no enemistarse con nadie (y menos con poderosos y políticos) dando muestras de “pluralidad” en la radioemisora decidieron hacer lo que siempre sucede: provocar la rotura de la pita por el lado más delgado, solo que esta vez (también como de costumbre) el lado Delgado, que es el apellido de los dueños de la radio, se mantuvo incólume y la pita se rompió por el lado delgadísimo, o sea el de la periodista Josefina Townsend.   

 

He podido leer pronunciamientos y protestas por el hecho y lo que esto significa para los periodistas, que no es lo mismo que las empresas periodísticas que no serían nada sin los primeros; humildemente me sumo con un acto que es puramente simbólico, pero que creo es lo único que personalmente puedo hacer: eliminar a RPP de la televisión, Internet y la radio, como medio para informarme; sé que esta acción es microscópica frente a un vasto universo, pero no puedo estar de acuerdo con lo que ha sucedido.

 

Creo que su eslogan “Una sola voz para todo el Perú” que busca definir a la cadena radial, se convierte en una voz a medias y ya no “para todo el Perú” porque soy peruano y conmigo no cuenten.

 

Imagen: fotosdeluto.com

 

MI OPINIÓN


MI OPINIÓN

Es lo que yo pienso y digo.

 

Puede no ser válida para muchos y coincidente con la de algunos, pero es algo sobre lo que me he informado todo lo que está a mi alcance, he meditado y expreso.

 

Insisto en que es MI opinión y después de varios errores de apreciación, muchas veces porque la indignación me ha ganado haciendo que no reflexione sobre lo que digo, he aprendido a “tomar distancia” de los sucesos antes de comentarlos aunque suele pasar que el comentario pierde totalmente actualidad e interés.

 

Esto que aclaro, lo hago porque escribiendo para publicidad por casi medio siglo, me acostumbré a la velocidad que requiere la profesión donde casi todo es “para ayer”, sin que esto no dignifique estar seguro que lo que decía era la verdad y estaba comprobado; sin embargo no era “mi” opinión lo que importaba comunicar, aunque más de una vez por no estar de acuerdo con lo que se planteaba comunicar, me negué a hacer el trabajo y en algún caso, conociendo mi negativa y sus razones la gerencia de la agencia, perdimos la cuenta antes de decir lo que estaba comprobado no ser cierto.

 

No me ufano de nada con lo anterior porque además, lo he contado muchas veces, sino que aprendí desde muy niño a tener opinión propia, a sostenerla si tenía asidero y a respetar la opinión de los demás. Y aunque esto suene a repetición, viene a cuento porque estoy escribiendo sobre “mi” opinión.

 

Por eso, cuando alguien está en desacuerdo conmigo, inquiero el por qué y respeto lo que el o los otros opinen, pero eso no me inhibe de, a mi vez, manifestar lo que pienso sobre algo y escribo esto parafraseando lo que fue un titular mío en una entrada en “eltigredepapel”: Con la verdad, no temo ni ofendo.

 

Imagen: vripmaster.com

“¡QUÉ LE VAMOS A HACER…!”


QUÉ LE VAMOS 1

Para quienes no sepan lo que es un huayco o huaico, les diré que es un alud de agua, tierra y piedras generalmente producido por las lluvias y que arrasa todo a su turbulento paso, encontrando “sus caminos” en las quebradas, por donde alguna vez pasó un río (y no importa que sean muchos años que la quebrada esté seca y nadie se acuerde del río, por pequeño que fuere, que por allí discurría); hago esta aclaración porque huayco o huaico es una palabra común en el Perú, que en otros lugares como Chile, también se usa,  y se escribe a veces “guaico””.

 

En el Perú, estamos en temporada de lluvias en la zona de sierra y por lo tanto, temporada de huaycos: sucede TODOS los años por esta época y la naturaleza pareciera ensañarse cuando lo que hace es seguir su natural devenir, algo que es totalmente previsible por su reiteración; sin embargo los huaycos se convierten en desastres cuando actúan sobre los seres humanos, sus posesiones, casas, cultivos, carreteras y todo aquello que el hombre ponga en el camino que el agua busca para bajar de las alturas donde llueve con rumbo a un río o al mar.

 

No soy geólogo, pero el sentido común me dice que el “nivel del mar”, es aquél en el que la tierra seca está y hacia ese nivel “bajará” por gravedad el agua; el habitante de la sierra sabe, por experiencia ancestral, que esta es temporada de lluvias, que se producen huaycos o avenidas de agua que arrastran tierra, piedras, árboles, animales y cantidades ingentes de lodo o barro (que es la tierra mezclada con el agua) en cualquier momento; sin embargo en la costa peruana, en muchas ciudades, el habitante ignora a la naturaleza salvo cuando ya no hay remedio alguno: construye en los cauces secos de lo que un día fueron ríos, en las riberas mismas de los ríos actuales que discurren pacíficamente hacia el océano y los usan como botaderos de basura y desperdicios que se acumulan poco a poco reduciendo y obstruyendo el fluir.

QUÉ LE VAMOS 2

Es el hombre el que se pone en peligro y vive la desgracia año tras año sin aprender nada, creyendo que con sacos rellenos de tierra evitará inundaciones o que una quebrada seca es terreno seguro para levantar su vivienda e inclusive, vender tal terreno, lotizado, para que otros, incautos, desavisados o desesperados por tener un lugar propio para vivir construyan, estafándolos porque la ley dice que esa tierra es propiedad del Estado y ningún ciudadano puede apropiársela y menos venderla.

 

Todos los días vemos en la prensa escrita, en la televisión y escuchamos por la radio las tragedias que se viven en torno a esta época del año y mi memoria sobre esto va hasta una lejana infancia, registrando siempre lo mismo con desesperante previsibilidad; es tremendo, ciertamente, pero no aprendemos y repetimos los errores con regularidad pasmosa poniendo en peligro nuestras propias vidas y lo que tanto costó conseguir; hace unos pocos días escuchaba a un damnificado quejarse amargamente y decir que “esto no había ocurrido desde que yo era niño…”, pero ocurrió antes e iba a suceder de un momento a otro.

QUÉ LE VAMOS 3

La frase más común ante estas desgracias que provoca la naturaleza es “¡Qué vamos a hacer…!” como si no pudiéramos PREVENIR no construyendo en lugares que son peligrosos pues fueron cauce de río o dando el mantenimiento adecuado a los encauzamientos realizados para desviar las aguas o evitando arrojar desperdicios y basura que reducen cauces activos y los taponan; en una palabra, siendo RESPONSABLES y no dejar las cosas “al destino” o a la “buena de Dios”: hay que darle su verdadero sentido a PREOCUPARSE, que es OCUPARSE PREVIAMENTE de algo y no “resignarse”.

 

A veces pienso que vivimos y no nos importa dejar de hacerlo, es decir, morirnos.

 

Imágenes: larepublica.pe

TÓXICO


TÓXICO

Tóxico es lo que envenena, lo que hace daño y en algún caso, puede provocar la muerte. No necesitamos ir al diccionario, porque el significado de la palabra lo comprendemos bien.

 

Por extensión, una “persona tóxica” es aquella que produce daños, que por lo general no se aprecian a simple vista pero con su manera de ser o sus opiniones, “envenena” a quienes le rodean o con quienes tiene alguna relación; existen las “amistades tóxicas” que son aquellas personas que tienen esa “envenenadora” condición y son nuestros amigos o personas a las que conocemos desde hace tiempo; tener amistad con alguien “”tóxico” es responsabilidad de quien así considere al amigo o amiga, porque si se discrepa profundamente de sus opiniones, no estando de acuerdo con ellas, lo más sano es trazar una línea divisoria y decir que se respetan pero no se comparten tales o cuales pareceres de la “persona tóxica” y pedir que se tenga la misma conducta hacia lo que pensamos sobre tal o cuál tema.

 

Hay un viejo dicho: “Cuentas claras, guardan amistades” y no se trata únicamente de sumas y restas o de materia económica, sino de decir las cosas claramente desde el propio punto de vista: “yo opino así sobre esto pero no trato de convencerte si piensas lo contrario, ni quisiera que tú intentaras hacerlo conmigo”. Si la persona se ofende y “nos retira su amistad”, habremos perdido un “amigo” o “amiga”, pero ganaremos en tranquilidad personal. Por lo menos, así creo que son las cosas.

 

Mi padre decía que “cada uno es cada uno y tiene sus cadaunadas”: aceptemos a las personas como son o simplemente evitémoslas sin querer “convertirlas a nuestra religión”.

 

Imagen: http://www.hoy.com.ni