ZUMBIDO


Agitó las manos para espantar lo que parecía pasar zumbando cuando trataba de dormirse; seguramente sería un zancudo, aunque estos vienen en el verano y es pleno invierno. “Además, la ventana está cerrada”, pensó …

Pasó un rato, no volvió a escuchar el zumbido y acomodándose la frazada, para taparse bien, se quedó dormido …

El aire producido por los manotazos, dio con su pequeño cuerpo en el suelo, que, aunque tenía alfombra, no evitó el porrazo; pasado el aturdimiento producido por el golpe, se incorporó, estirando las alas transparentes …

Caminando, subió por la pared hasta llegar a la ventana y desde allí miró hacia el hombre, que ya roncaba suavemente, encogió los hombros y decidió que es tipo no merecía nada; atravesó fácilmente el vidrio –por algo era un hada – y voló, yéndose con su magia a otra parte, donde la trataran mejor.

Imagen: https://amadag.com

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