EL BOLSO DE TERCIOPELO


Estaba todo quieto y el sol bajaba en el cielo, esa tarde de noviembre; en la estación del tren no había nadie, salvo una mujer con bolso de terciopelo y zapatos de tacón alto.

Discretamente maquillada, con un collar de perlas al cuello, el viento la despeinaba, haciendo que el cabello castaño se alborotara y le golpeara el rostro; ella, impasible, se pasaba a ratos la mano por su cabellera como si quisiera acomodarla. Consultaba su reloj de muñeca y miraba, siguiendo las dos líneas de rieles, que paralelas, mientras se perdían en la lejanía y se unían para convertirse en un punto borroso …

Espera al que no vendrá, sin embargo, ella va a volver todas las tardes, con su bolso de terciopelo, sus zapatos de tacón alto, el collar de perlas, discretamente maquillada y con una idea fija.

En el bolso de terciopelo tiene el pequeño revólver niquelado, para matarlo, por haberse ido, ahora que regrese.

Imagen: https://es.made-in-china.com

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