EL DRAGÓN RAMPANTE


Hace mucho tiempo, en una agencia de publicidad, para un cliente que fabricaba postres en polvo (gelatinas y flan), se nos ocurrió crear, entre varios personajes dibujados, un dragón, simpático, alegre y amigable, al que llamamos “El Dragón Tragón” …

Hoy, de pronto, veo que el dragón imaginario se ha hecho realidad, pero o es amable ni simpático, sino una bestia mítica y pesadillesca que avanza, al parecer incontenible, satisfaciendo su apetito voraz, dejando a su paso una estela desolada y la rabia e impotencia de quienes sufrimos sus embates. Es decir, de todos…

Este es el dragón de la corrupción, el que come sin importarle el tamaño del bocado y crece impune, casi normalizándose para convertirse en un inocente animalito doméstico …

¿Qué es lo que nos pasa? ¿Por qué la desidia frente a una bestia asesina que ataca, muerde y destroza …? ¿Por qué permitimos que se esconda …? ¿Por qué no vamos hasta su guarida y acabamos con ella, con el Mal …? ¿Será que el dragón tiene guardianes? ¿Es que tal vez necesitamos de un San Jorge que mate a la bestia, que la liquide …?

Imagen: https://es.123rf.com

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

2 comentarios en «EL DRAGÓN RAMPANTE»

  1. Se normalizó y oficializó la corrupción y la decadencia. Ahora, echará raíces y nada volverá a ser lo mismo. Los que miraban su avance dirán que no tuvieron culpa, olvidando que la omisión no los libera de responsabilidad.

  2. La corrupción ha ido creciendo en tamaño. Primero fue una huidiza lagartija y hoy es un agresivo e inmenso dragón feroz (con perdón de los dragones chinos, que son seres sagrados). Parece que viviremos en un «dragonario», esa especie de zoo donde seremos los enjaulados, mientras los dracos se pasean orondos y comen pop corn…

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