El año del viento: novela sobre la década de los 80 en el Perú


Día a Día

La novela literaria de ficción moderna y contemporánea «El año del viento» escrita por Karina Pacheco, narra los sucesos del año actual y hace sus saltos al pasado en la década de los 80, época del terrorismo.

Karina Pacheco

La escritora y antropóloga Cusqueña Karina Pacheco, refiere que la literatura le ha dado la posibilidad de volar e interpelar, ya que la literatura tiene esa maravilla.

Esta novela cuenta sobre la guerra interna en la ciudad de Umara, un pueblo de la sierra peruana, un lugar que fue especialmente castigado durante los años terroríficos del terrorismo.

En ese entonces, los atentados del grupo terrorista SenderoLuminoso, ya ensangrentaban la zona altoandina del Perú, e incluso cinco provincias de Ayacucho fueron declaradas en estado de emergencia.

La autora Pacheco, calificó el año 1981 como un año «bisagra» para el Perú.

De esa manera en la obra «El año del viento» se…

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HASTA LOS CORVEJONES


 Corvejón: Articulación de las patas traseras de los cuadrúpedos que une la parte inferior de la pierna y la superior de la caña.

«llegaron a unas dunas recientes en las que se hundían las bestias hasta los corvejones«/ Fuente: Wikipedia.

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Metieron las dos patas esta vez, de modo vergonzoso … No una sino las dos, porque se hunden, no en las “dunas recientes”, como dice el ejemplo de Wikipedia, sino en esas arenas movedizas de las que parece no se puede salir, porque atapan firmemente y van “chupando” al “metepata” de marras.

Se dice “es el gobierno”, pero este tiene una cara visible, alguien –que, aunque no lo parezca o no ejerza como- es el conductor. El timonel. Quien debería conocer el rumbo, saber leer los mapas, tener una brújula que señale la dirección correcta y en el peor caso, se guía por las estrellas durante la noche …

Pareciera que estamos en “la nave de los locos”, porque la situación se agrava, volviéndose inentendible y peligrosa. Da la sensación de estarse hundiendo en las arenas movedizas del desastre y ser a la vez, angustiados protagonistas y aterrados espectadores …

Uno tras otro, los errores, las idas y venidas, los retrocesos visibles, las impericias culpables, el desconocimiento supino (o sea que es muy grande y evidente) … Todo, cometido tantas veces que la cuenta se pierde y no hay recuerdo de algo así nunca …

Tal vez dirán que se exagera, pero con cada día que pasa y con cada hora, inclusive, el cielo se ennegrece, el viento sopla despiadado, las olas nos desbordan y esta barca va a la deriva con un timonel desconcertado, mal marinero, lento, aterrado; que no sabe leer mapas, está sin brújula ninguna y cree que las estrellas, son los aretes que le faltan a la luna …

Imagen: https://www.farriergabino.com