“CUANDO ESCUCHO LA PALABRA CULTURA…¡SACO MI PISTOLA!”


El señor don Ciro Gálvez es notario, recordado porque cuando le impidieron ir en un bus por estar presuntamente ebrio, sacó su arma de fuego y la disparó “al aire”; también es el ministro de cultura del gobierno peruano…

La frase del título, es atribuida, parece que erróneamente, a Goebbels, ministro de propaganda nazi (y que provendría en realidad de “Schlageter”, obra teatral del autor, también nacionalsocialista, Hanns Johnst), podría haber sido dicha por don Gálvez, al confundir en lo que, podría ser, una neblina alcohólica, la palabra “ebrio” por “cultura”: ¡Sacó su pistola y disparó! ¡No faltaba más, porque a un notario se le respeta!…

Las vueltas que da la vida (y la influencia que tienen algunos): don Gálvez es ahora ministro de cultura y en lo que quisiera atribuir a la neblina, ha “desinvitado” recién, a escritoras y escritores peruanos de reconocida trayectoria, para asistir como representantes del país a la Feria del Libro de Guadalajara, en México. Feria que, además, tiene al Perú como invitado especial y oficial …

Hay que decir que la lista fue anunciada por el Ministro de Cultura, del gobierno que antecedió a este… ¡En Julio!

Pero para demostrar quién manda, don Gálvez ha mandado hacer una lista, “desinvitando” a unos (¿“limeñitos” tal vez?)  y nombrando a otros poniendo como pretexto que los escritores conocidos y famosos (¿“limeñitos” tal vez, otra vez?), no necesitan promocionarse en un evento, cuyos pasajes y gastos paga el gobierno, y en su lugar deben ir otros, para que se hagan conocidos y que además provengan de diversas regiones del Perú, o sean nativos de “pueblos originarios”. Además, hace ampliar la lista, para que haya más representantes mujeres (y todos los “desinvitados”, menos uno, fueron mujeres) …

Bueno, en primer lugar, me parece que el asunto no se trata de “promocionar” a escritores en particular, sino al Perú. Supongo que, por eso, porque representaban a nuestro país como escritores, en la lista estaban los que don Gálvez “desinvitó”. En un evento cultural de este tipo, se debe mostrar lo mejor, esto, sin menospreciar para nada a quienes don Gálvez dejó como integrantes de la lista de “invitados” (representantes, en verdad), ni a quienes agregó…

Lo curioso, es que entre los “desinvitados”, están además de otras personalidades de la literatura, Renato Cisneros, que no parece tener una muy buena y clara opinión sobre este régimen y también la historiadora Carmen McEvoy, que tampoco parece muy “oficialista” que digamos…

De pronto han empezado a “desinvitarse” muchos otros escritores que “quedaron” en la lista, solidarizándose con los “desinvitados” por don Gálvez y considerando lo hecho como una falta de cortesía (malacrianza, vulgaridad) de parte del ministerio de cultura, lo que yo llamaría, una falta de cultura…

Hechos como este, además de proyectar una imagen de m … acerca  del Perú en el exterior, ser algo descortés al máximo, poco inteligente y zafio, retratan una “política” de la que es mejor correr… El ministerio no volverá a tener una estatura mayúscula hasta que don Gálvez no regrese de entre la neblina, a su notaría y no elijan a un Ministro, con mayúscula que le dé a la Cultura su verdadero lugar y no solamente un cambio de nombre como el propuesto (su primera “acción”) por don Gálvez, el notario de la presunta neblina alcohólica y los tiros al aire…

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