CHACHO ESTARÍA CHOCHO CON SU CHOZNO


Todos le habían dicho Chacho siempre, porque era el único hijo hombre de ese matrimonio ejemplar. Chacho, por muchacho, claro, aunque en verdad se llamaba Gualterio; Intentaron decirle Gualter, pero como ni caso hacía, siguieron llamándole Chacho.

La vida tiene extraños caminos y Chacho resultaba ser hijo del tataranieto de un Chacho, que también se llamaba Gualterio realmente, y que hubiera estado chocho, con el detalle de a que, a este Chacho, su chozno, cerca de doscientos años después, le dijeran Chacho como a él y… ¡Se llamara Gualterio!

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