EL SOPLADOR DE NUBES


Una tarde que echado en el pasto, miraba al cielo, mientras esperaba que pasara el tiempo y fuera hora de llevar a las ovejas de vuelta al aprisco, vio una nube que estaba como estacionada arriba, mostrando sus redondeces blancas y sopló, pensando que podía hacer que se moviera…

De pronto, la nube empezó a moverse como impulsada por el aire que producía su soplido y, asombrado, rió y sopló más fuerte, mientras que la nube seguía navegando por el azul, como si en realidad fuera empujada…

Se incorporó, apuntó a otra nube y sopló, viendo como esta, como impulsada de pronto, se movía en dirección opuesta a su soplido…

A punta de soplidos se fueron juntando las nubes, formando un colchón móvil, que mientras soplaba, se desplazó hasta perderse tras la montaña…

Se levantó ágilmente, juntó a las ovejas que pastaban distraídas y las encaminó con silbidos hacia el redil, sonriendo para sí y sabiendo que no podría contarle a nadie que era un soplador de nubes, porque no le creerían.

Imagen: http://www.pngegg.com