PUBLICISTA Y EDUCADOR: LOS FACTORES DE MI LLEGADA A SERLO


Como verán, veo los videos de “Mente Mochilera” en Youtube y a mí, con los cincuenta años en los que he ejercido como publicista, especialmente del lado creativo y los treinta en que me desempeñé como profesor de creatividad publicitaria, estrategias y comunicación intercultural, me hace revivir los factores que creo fueron determinantes en cada caso…

A la publicidad llegué porque me gustaba “eso de los avisos”, sin saber exactamente qué (después descubriría ese maravilloso mundo de la creatividad) y como dibujaba, busqué a quien conocía en el mundo publicitario, que era mi primo y el nuevo director creativo de McCann Erickson y le dije, muy esperanzado, que me gustaría trabajar allí. Finalmente me puso a prueba, por un mes, como redactor (porque como comprobaría luego, mis “dibujos” eran monigotes, al lado de lo que hacían los directores de arte de la agencia). Tuve que aprender a redactar, yo, que ni telegramas escribía y en un mes, empecé esta carrera que cumplió medio siglo…

La amistad fue lo determinante para que yo llegara a ser “profe”, o profesor… Mis amigos Julio Romero y Alfredo Goitre, a la sazón Presidente y Gerente de (curiosamente) McCann, estaban elaborando un proyecto para formar lo que sería el IPP y me preguntaron si podría esbozar y desarrollar el syllabus, para un curso de creatividad… A mis amigos no podía fallarles y puse manos a la obra, tratando de armar un curso en base a mi experiencia de casi 20 años en el ramo y a libros que consideraba de lectura obligatoria. Así, yo, que no tenía estudios universitarios completos, terminé diseñando un curso para enseñanza superior… Lo entregué y tiempo después, Julio me comenta que el curso había sido aprobado por el Ministerio de Educación y que si yo podía dictarlo…

Le dije que nunca había enseñado nada, salvo los dientes y que estaba loco… Bueno, terminé enseñando, en el recién inaugurado Instituto Peruano de Publicidad, el curso de Creatividad, que yo mismo había diseñado y compuesto…

La oportunidad, la amistad y el que confiaran en mí, fueron los factores decisivos en ambas fases de mi carrera de “publicista/profe”, de la que me siento muy orgulloso y enormemente agradecido por las grandes satisfacciones que, a lo largo de estos cincuenta años en total, he recibido. Y lo digo siempre: recibí mucho más de lo que di.

Cada uno puede citar las circunstancias en las que algo que llenó su vida, llegó. Tal vez todas sean distintas, pero todas tienen la misma importancia: La de la felicidad.

Manolo Echegaray.

Publicado en mentemochilera.blogspot.com

Imagen: Fotomontaje por Hans Horna / dreizacstudios.com

VOLATINES


De niño aprendió a dar volatines y le gustó; poco a poco fue afinando la forma de hacerlos y empezó lo que llamaban “aspas de molino”, dando vueltas de lado, apoyando las manos en el suelo, con los brazos estirados, levantando y abriendo las piernas, para caer sobre los pies, uno por uno, dando un giro completo. Le gustó tanto que lo hacía siempre que podía, causando admiración en quienes veían sus piruetas…

Un buen día, salió a una carretera y comenzó a hacer sus “aspas de molino”, avanzando por ella. Después de un rato, se sentó a descansar y se le ocurrió que podía ser la forma de ir, por la carretera, de un pueblo a otro…

Así empezó, pronto se perdió a lo lejos, convirtiéndose en el “volatinero viajero” y fue muy feliz.

Imagen: emojiterra.com