DICOTOMÍA


Tal vez sea que con la edad empiezo a olvidarme de las cosas, sobre todo si son ocurrencias cercanas y mi memoria funciona con pasados lejanos, pero tengo un vago presentimiento acerca de que el nombre de Paz Guerra ya ha sido el de uno de los ocasionales personajes de estos cortos intentos diarios de escribir y que ya he publicado…

Si es así, discúlpenme, pues “Toda repetición es una ofensa” y no es mi intención ofender a nadie, especialmente a ninguno de quienes tienen la paciencia de leerme…

Paz Guerra era dicotómica desde el nombre y el apellido.

Reía furiosamente cuando estaba enojada y estaba llena de pequeñas contradicciones, como ser desorejadísima y gustarle cantar mientras hacía cualquier cosa o sentirse profundamente religiosa y creer que el “mal de ojo” se ensañaba con ella, siendo una pariente envidiosa la causante…

Paz Guerra se encontraba diciendo “sí”, cuando lo que quería decir era “no”, pero eso la beneficiaba en su profesión.

Paz Guerra tenía, decían los decires, “La profesión más antigua del mundo” …

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