EL QUÉ Y EL CÓMO


En publicidad y en todo, tan importante es el fondo –el “qué”- como lo es la forma o, el “cómo”. Esto que parece algo lógico, no es lo que hacemos siempre, y en publicidad, que es básicamente una manera de COMUNICAR y que debe ser eficiente (además de efectiva) hay que tener muy en cuenta esto…

Nuestro “qué”, debería ser cierto, verdadero. Nuestro “cómo”, que es la manera de presentar ese “qué”, de comunicarlo; hará que la COMUNICACIÓN sea eficiente y efectiva. Que funcione, pues.

Bastante largo, lo anterior, para decir que, en publicidad, la forma es importantísima. Es como el vestido o los adornos que usa una persona, y le dan un ASPECTO agradable, ATRAYENTE. Es el envoltorio hermoso y brillante de un chocolate, que lo hace atractivo y deseable…

Si el “qué” no ofrece dudas, el “cómo” marcará la diferencia entre los innumerables “qué”, similares o existentes y lo resaltará. Por eso, la publicidad presta especial atención a la forma y es aquí donde la creatividad juega un papel central. Esos spots de televisión y avisos que vemos o escuchamos, son los envoltorios, el ropaje y adornos del producto o servicio publicitado y su misión, primero, es llamar la atención, para a renglón seguido convencer, logrando así que el ciclo de la comunicación, que termina en el ENTENDIMIENTO del o los mensajes. Porque –no me cansaré de decirlo- la publicidad NO VENDE, sino que COMUNICA, se cierre.

Venden, los vendedores.

Imagen: abc.es

Publicado en mentemochilera.blogspot.com

EL SILENCIO DE LOS CORDEROS


Es el título de un libro y su adaptación al cine, y me apropio de él, para este post, acerca del mutismo sobre temas urgentes y trascendentes para el país, del señor Pedro Castillo, presidente del Perú. Sí, habla, pero sobre lo importante, no dice nada concreto, salvo generalidades y alguna promesa de “sorpresas” …

Y este callar, contrasta, frente a la verborrea “entrevística” y en redes sociales, del jefe del partido político por el cual llegó a la presidencia de la república –hay que decirlo- con una aceptación mayoritaria en una votación que, en números totales, fue sumamente baja …

Digamos, citando la frase, que “El que calla otorga” que resulta muy sospechoso, por decir lo menos, el silencio del jefe de estado… ¿Es un “cordero”, silencioso y resignado seguidor de una alocada, “passé”, rama del pensamiento, que aún cree que “Salvo el poder, todo es ilusión” y la trata de poner en práctica, sin querer ver su fracaso mundial, que significó la caída de la Unión soviética, del infame “Muro de Berlín”,  el desmoronamiento moral y material de regímenes como el de Ortega, Maduro y Castro…?

Las señales no son nada buenas y el silencio presidencial parece arropar un barullo que hace pensar que lo que sigue, es la destrucción. Creo importante decir, que con la señora Fujimori, habría sucedido la misma destrucción nacional, pero “guardando las formas” de la descomposición, que inició su padre, Alberto.

Imagen: cuerpomente.com