AVATARES DEL DESTINO


El destino tiene muchos rostros. Hay una novela de Guareschi,   que se titula “El Destino se llama Clotilde” y también hay una película titulada “Cuando el Destino nos alcance”, con Charlton Heston y Edward G. Robinson…

Los avatares son los sucesos que provocan un cambio, podrían ser máscaras y este pequeño artículo llamarse “Las caras del Destino”, y pido que se note que escribo Destino con letra mayúscula, porque es algo que tiene importancia capital…

Hay quienes creen que el ser humano labra su propio Destino y aquellos que están convencidos de que el Destino de todos y de todo, está fijado desde el principio… Pregunto, ¿Desde el principio de qué? ¿Desde el principio de cada cosa o desde el principio del Todo…?

La “lectura” del Destino, existe desde que el ser humano tiene conciencia de que hay un futuro para él y se ocupa en pensar lo que le sucederá. Los oráculos, los arúspices, los tarotistas, brujos, chamanes y todo tipo de adivinos, llenan la Historia y tratan de dar respuesta a la pregunta “¿Qué pasará…”, hecha millones de veces, por millones de personas a lo largo de millones de años…

Los astros con sus posiciones, las entrañas de los animales, el vuelo de las aves, los naipes y muchas otras “señales” dictaron y siguen haciéndolo, el Destino de todo; a veces, la “lectura” demuestra ser correcta y otras veces no, pero el ser humano sigue preguntándose qué pasará…

Soy de los que creen que labramos nuestro propio Destino y que las acciones que emprendemos o no, son parte de esa cadena de hechos a los que deberíamos prestar atención; Sucede lo mismo con todo: el Destino, lo hacemos nosotros… ¡Y no nos damos cuenta, porque solemos echarle la culpa! Por cierto, resulta más cómodo.

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