LOS CUENTITOS


Como este es un blog dedicado a la publicidad, les pido, por anticipado, que no confundamos los “cuentitos”, con “las cuentas” (los clientes), ni con los que antes llamábamos en son de broma, “cuenteros” (no porque contaran cuentos, sino porque eran los “ejecutivos de cuentas” )…

El título hace mención a un video de “Mente Mochilera”, en Youtube, donde mi gran amigo y antiguo alumno, Joan Manuel Flórez, que ha tenido la bondad de invitarme más de una vez a conversar con él en su canal de Youtube, narra algo que me emocionó tremendamente y recomiendo que, si no lo han visto, busquen, disfruten y aprendan…

Allí (y perdón si creen que estoy haciendo “spoil” al mencionado video) narra una experiencia personal, que reafirmó su vocación por la publicidad, a pesar de haber sido, aparentemente, negativa y desmoralizadora.

Es que cuando uno se propone algo y tiene la voluntad de lograrlo, no importan el tiempo ni las circunstancias, por adversas que estas sean, si se pone el empeño necesario, alcanzar una meta que uno mismo se señala, lo irá llevando a fijarse otras metas, conseguirlas, superarlas, e ir “a por más”.

Tenemos que tener fija la vista en esta estrella, en este faro y caminar sin descanso en su dirección, sin tener en cuenta las dificultades del camino, el tiempo o el desánimo, que a veces aparece. Convertir los “no” en “si”, es algo que está muy dentro y que nosotros mismos podemos conseguir, con esfuerzo, dedicación y por qué no decirlo, tozudez.

Lo que muy fácilmente se obtiene, muy fácilmente se va y si queremos algo fervientemente, que además es difícil… ¡Qué importan las dificultades! Pongámonos, esta vez sí como en el cuento, las “Botas de Siete Leguas” y daremos los pasos necesarios para llegar a donde queremos, disfrutar del triunfo, del paisaje y seguir caminando, siempre más arriba.

Gracias Joan Manuel por tu coraje, qué orgullo ser tu amigo y te contaré que yo trabajé con tu personaje, en Interandina…

Imagen: http://www.elcorreo.com

PUBLICADO EN “mentemochilera.blogspot.com

“TENGO TIEMPO…”


Definimos el tiempo como “La dimensión física que representa la sucesión de estados por los que pasa la materia”, y en su afán por saberlo todo y encontrarle un tamaño, el ser humano quiso medirlo e inventó, entre otras cosas, el reloj, eso que “mide el paso del tiempo” …

Hay relojes de todos los tipos, formas, tamaños, colores y lo que uno pueda imaginar. Casi todas las personas tienen un reloj-pulsera, o hay uno a su alcance en el teléfono celular, por ejemplo y se suele estar “pendiente de la hora”, o más o menos atento a esta…

Pero hay quienes creyendo que “se rigen por la hora”, tienen un concepto más bien “elástico” de algo que es absolutamente inelástico: Lo que pasa, no se “recupera”. Lo que fue… ¡Ya fue! …

Son aquellos que siempre “tienen tiempo” y posponen las cosas, las acumulan una tras otra y no cumplen lo ofrecido, llegan tarde, pierden oportunidades, o les sucede que todo parece ir mal, en una seguidilla casi alucinante.

Tengo tiempo”, suele ser una excusa para la desidia, el desinterés o la ociosidad. Es un invento, como el del reloj…

Imagen: es.123rf.com