LA COLA DEL DIABLO


Hace unos días, perdí mi aro de matrimonio y un arito que uso en el dedo menique, también en la mano derecha; me los quitaba para lavar la vajilla, para lavarme las manos y para dormir. Uno me acompañaba desde 1971 y el otro desde algún año de la década de los noventa. Eso y una simple pulsera delgada de plata, más un reloj, han sido mis únicas “galas” …

Digo “han sido”, porque de ellas solamente el reloj -un “Movado”- al que hay que darle cuerda cada noche y que fue de mi padre, permaneció en su sitio.

Busqué en los bolsillos de mi casaca, no estaban en los del pantalón, tampoco en los lugares habituales, ni –barrida mediante, aparecieron en el suelo, debajo de la cama; una revisión minuciosa del baño, donde me había lavado las manos, dio negativo y francamente, triste, enojado y frustrado, me resigné, pensando que tal vez se me habían caído cuando en el policlínico, me quité casaca y camisa, para que me vacunaran contra la influenza. En fin, “los perdí”, me dije.

Una tarde, hace poco, mientras secaba la vajilla, Alicia vino y me dijo: “Estira tu mano…, te entrego una sorpresa…”: Sobre mi mano abierta, depositó aro y anillo perdidos… Cerré la mano y empecé a preguntar: “¿Dónde…?” “¡En el bolsillo de tu casaca!”, me respondió y yo le dije incrédulo, que había revisado BIEN (remarcando la palabra) los bolsillos de la casaca y no estaban ahí. “Estaban en el bolsillo de tu OTRA casaca azul…”, rió, “Ahí los encontré”.

¡Qué vergüenza…! Me quité, cambié de casaca y la colgué, muy juicioso, dentro del closet. Por supuesto, en la que me ACABABA de poner, no podían estar los “perdidos” …

Pienso –con vergüenza y un poco de susto- que me olvido de las cosas más sencillas y espero no me siga sucediendo esto, porque de pronto, olvido de usar el papel higiénico y…

Digamos mejor que ha sido el diablo, porque ¿no dicen que “El diablo metió la cola” …?

Imagen: http://www.alamy.es