CUCÚ-CUCÚ, CANTABA LA RANA… CUCÚ-CUCÚ, DEBAJO DEL AGUA…


Esta es parte de la letra de una ronda infantil, antigua y popular, que, al analizarla mínimamente, encontraremos lo siguiente:  Las ranas no cantan, sino croan y que yo sepa, para cantar (perdón, croar), necesitan aire y debajo del agua no lo tienen; digamos que antes de sumergirse, lo toman y retienen, pero en el momento en que intenten su croada subacuática, el aire sale convertido en burbuja; debajo del agua, además, si pudieran croar allí, no se escucharía nada en la superficie (salvo el sonido de la burbuja de aire: “¡blub!”), sin embargo, para ser exacto, croar es también un sinónimo de cantar, según el diccionario.

 “Cucú…cucú”” es el sonido onomatopéyico de un canto, sí, pero el de un ave: El canto del cuco común o pájaro cucú…

Misión imposible la de la rana, por partida triple: cantar, hacerlo como un pájaro y, además, hacerlo debajo del agua.

Los niños cantan, las ranas croan (aunque sinónimamente canten), el cucú canta en los bosques y hasta en los “relojes cucú”. … Sucede que a veces se cuentan cosas, que no son ciertas, pero entretienen…

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