SALTIMBANQUI


Va de aquí para allá, dando volteretas que parecen extrañas y se contorsiona, transformando su sonrisa en gesto de amenaza…

Dice que “Piedra movediza no hace moho en la cobija”, justificando sus movimientos insólitos, aunque siempre que se mueve lo hace impulsado por el afán personal de agenciarse ganancias, sin importarle las fronteras que cruza, ni los terrenos que pisa, por pantanosos que sean.

Afirma que “Todo hueco es trinchera” y él un “combatiente”, que no conoce fronteras y que está dispuesto a “combatir”, sin mencionar por supuesto que lo hace por quien le pague más o le dé mayores ventajas. Es una especie de sicario, un real mercenario.

Sus piruetas las realiza en la política y en una trajinada maleta guarda las camisetas de los diferentes partidos políticos en los que ha militado, o a los que apoyó; entre las esas prendas hay una de color blanco, que se pone debajo de la camiseta de turno, cuando está totalmente de acuerdo con él mismo,  que es la mayoría de las veces.

Imagen: https: twitter.com