TENGO UN SOBRINO…


Hace mucho tiempo, trabajando en mi propia agencia de publicidad, un cliente me preguntó cuánto le costaría que hiciéramos un logotipo y al comunicarle el precio, me dijo: ¡Tanto…!  Yo tengo un sobrino que dibuja muy bien y él no me cobraría eso, incluso, me lo haría gratis…”; mi respuesta fue inmediata y le respondí: “¿Por qué no le da el trabajo a él?” …

Tal vez esa respuesta fue la que hizo que poco después, perdiéramos la cuenta. El cliente se fue con su producto y su “música” a otra parte…

Ahora, que rememoro este hecho, me río y pienso en que muchas veces, quienes creen tener “la sartén por el mango”, se queman con el aceite hirviente; de pronto, mi respuesta no fue lo más “polite” del mundo y hubiera sido mejor si le ofrecía trabajo a su sobrino dibujante y de paso “amarraba” la relación con el cliente, pero me salió del alma lo que dije, porque siempre pienso que cuando te dicen una tontería, no te puedes quedar callado, ni ser diplomático y menos en una relación que se considera profesional …

Me parece errado ese concepto que pregona que “el cliente SIEMPRE tiene la razón”, porque retrata una situación de sumisión entre quien presta el servicio (o vende) y quien lo recibe (o compra), que me parece inaceptable. Debería ser una situación de igualdad, de intercambio, en el que una parte ofrece y da y la otra recibe y acepta o no lo hace y si esto último sucede, tendría que exponer sus razones para la negativa. Esto es un poco utópico, porque la “razón” mayormente invocada es el “gusto”: “No me gusta”.

No me gusta” y punto, porque “yo soy el cliente” (alguna vez me lo dijeron así…); es precisamente, dicho así o más o menos parecido, la “razón de la fuerza”, la que denota que la relación cliente-agencia, es asimétrica, con el lado ancho del embudo, ya sabemos para quién…

No se trata de creerse un genio, pero respetos guardan respetos y como le dije a un cliente un día: “Yo hago publicidad y tú golosinas, ¿qué te parece si tú haces publicidad y yo golosinas…”

Imagen: alamy.es

PUBLICADO EN mentemochilera.blogspot.com

HOY, MARTES 29.6.2021.

LAS DESCARNADAS


Eran tres, eran amigas y eran bastante mayores…

Además de que siempre andaban juntas, las unía su amor por el chisme, la murmuración y ese hablar entre ellas en voz baja, para señalar errores o conductas ajenas. Solían ser despiadadas en sus comentarios, considerándose una especie de Catón en versión triple, femenina y actual…

El apodo se lo pusieron en el barrio, porque eran flacas, muy flacas, pero también porque no le hacían ascos a difundir su opinión venenosa.

Imagen: Cuentos de barraganas, invertidos y libertinas. Facebook