QUINQUENIO


Cinco años, uno de ellos bisiesto. Sesenta meses, mil ochocientos veintiséis días, cuarenta y tres mil ochocientas veinticuatro horas, dos millones seiscientos veintinueve mil cuatrocientos cuarenta minutos o ciento cincuenta y siete millones setecientos sesenta y seis mil cuatrocientos segundos…

Según se vea, suena a una eternidad, a bastante tiempo o a un período presidencial (normal) en el Perú…

El tiempo que haya transcurrido hasta que lleguemos, este 28 de julio, al Bicentenario de la Independencia, es un verdadero océano de dimensión inmensa, que el país ha navegado desafiando tormentas, calmas chichas, corrientes traicioneras y sirenas que con sus cantos trataban de atraer a los tripulantes de esta nave, para la que hoy se acerca una fecha gigantesca y un puerto que no se sabe seguro…

La nave acoderará y con suerte, si hay posibilidades de un dique seco, restañará las heridas que las rocas produjeron, se abastecerá, para seguir navegando…

Los marineros que fallezcan en la travesía, serán enterrados al llegar a algún puerto, o encontrarán el descanso eterno, en las aguas del mar…

Nota: Si hubiera algún error en los números, espero que no sea grande, porque los revisé una y otra vez, e incluso pedí a otro que los revisara… Si lo hay, se debe a mi impericia, nada más.

Imagen: Youtube