LA ARMÓNICA DE CUARZO


martes, 6 de abril de 2021

Me voy a permitir escribir sobre algo muy personal, que como dice el título, tiene que ver con la música y la publicidad. Ambos temas se juntan en mi ánimo, hoy que Coco Chiarella no está…

Cuarzo fue su agencia de publicidad y Coco tocaba maravillosamente bien la armónica. Por supuesto, el teatro era su gran pasión y fue por el teatro como lo conocí, en un lejano 1966…

Ya he contado antes que fue gracias a él que empecé a participar del teatro, en el TUC; también gracias a Coco, “descubrí” la armónica (el instrumento musical más vendido en todo el mundo y del que se calcula existen más, que todos los demás instrumentos juntos), que para mí era el “rondín” corriente, que de chico había tenido varios, obviamente de juguete, pero que sonaban, y aunque la hubiera escuchado, no la imaginaba como un instrumento musical serio. Coco varió por completo mi percepción, introduciéndome en un mundo musical, donde el virtuosismo era la norma y mi asombro entusiasta fue el resultado. A partir de ahí, un disco de 33rpm del sello “Mercury” (lo recuerdo clarísimo) del pequeño y famoso grupo norteamericano “The Harmonicats”, se volvió mi favorito y renovaba el asombro cada vez que lo escuchaba…

Algún día, Coco me contó, que, en el ómnibus del colegio, iba Pepe Meza y lo escuchaba tocar la armónica (Tiempo después, Pepe fundaría “Quorum” y contrataría a Coco como creativo); como habrán visto, la publicidad y la armónica tuvieron un lazo de unión en la vida de mi amigo…

Escribir sobre “Cuarzo” (su exitosa aventura publicitaria), sería un poco ocioso, porque están frescos todavía sus logros publicitarios…, pero también como me comentaba Mimi Sano, dirigió comerciales para “Cine70.”

Pero siempre el teatro fue su gran pasión y no paró nunca, aunque en épocas en las que este no daba para vivir, tuvo hiatos de diverso tamaño y uno de ellos –tal vez el más largo- fue la publicidad. Digo que no se detuvo, porque con gran esfuerzo creó la sala teatral “Ricardo Blume”, nombrada así en honor del “Maestro”, en la que, en Jesús María, ofrecía –si no me equivoco- un teatro circular único en su género, por lo menos en el Perú…

Creo que es muy importante que quienes recuerden a Coco como publicista, sepan que, como tantos profesionales de la comunicación, mi amigo tenía un abanico muy grande de intereses y habilidades en su inmenso corazón y fértil hacer. Maestro, músico, publicista, actor, director, hombre de teatro íntegro, emprendedor, abogado (no sé si se graduó) … Coco Chiarella fue, principalmente un HOMBRE BUENO, perfeccionista, con la sonrisa siempre a flor de labios y, sobre todo, gran amigo. Ese amigo que al irse deja un vacío, pero que nos lega la Esperanza, esa que produce alegría.

Gracias por permitirme escribir sobre mi amigo.

PUBLICADO EN EL BLOG «MENTE MOCHILERA» 6.4.2021.

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