PARTE DE GUERRA


La guerra continúa y cada vez es más violenta.

Se trata de aminorar esa violencia, con medidas de protección contra el enemigo, pero el problema es que a este no se le puede ver. Es posible únicamente –por ahora- protegerse y no tomar contacto, precisamente porque el enemigo puede estar en cualquier lugar.

Es importantísimo evitar que el enemigo pueda reunirse, concentrarse, agruparse y cuando el enemigo puede estar alojado en las personas, que no se dan cuenta que tienen un inquilino que puede convertir a cualquiera en asesino, lo que hay que evitar a toda costa es la aglomeración de las personas, porque esa cercanía puede ser letal.

Claramente: Hay que evitar las multitudes, las aglomeraciones, los contactos personales con quienes uno no conoce, las “colas” en las que no se guarda distancia, en los exteriores de los mercados y en los pasillos – a veces verdaderos vericuetos- de estos, porque el virus acecha desde los contagiados, que no presentan síntomas y no tienen ni idea que son una verdadera bomba de tiempo.

Hay fechas, en las que agruparse es “tradicional”, lo usual para las personas, que buscan celebrar, conmemorar o “participar” de manera presencial… ¡Y pueden estarse reuniendo con la muerte!

No es una situación “normal”, es una indeseable y tremenda situación de guerra la que se vive, y aunque parezca raro decirlo ahora y aquí, el “Divide y vencerás” funciona, como en la guerra. Evitemos las aglomeraciones.

Imagen: ww.ecsaharaui.com