Con “B” larga by Manolo Echegaray


MasticadoresVenezuela&Colombia

Baldomero, baldío, baldosa, baldado…

¿Y “bald”, aunque es inglés y significa“calvo”, tendrá algo que ver…?

No creo que todos los Baldomero sean calvos,nohe visto una baldosa que lo sea, ni tampoco un terreno,perosupongo que uno que otro baldado sí.

Una cosa es el español y otra el inglés, pero,es curioso…¿No?

Bueno, el dueño del bar/restaurant “La Tavernetta”, que quedaba en el jirón Puno, Lima, Perú, don Baldo Baldi, era italiano…

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Por la casa de Manolo


MI AGRADECIMIENTO A SEBASTIÁN ES INMENSO Y POR ESO REBLOGUEO SU ENTRADA, SINTIÉNDOME ORGULLOSO. SOY SOLO UN “JUNTALETRAS”, QUE ADMIRA COMO ESCRIBE.

Sebastián Felgueras

En la casa de Manolo siempre hay un lugar para quienes escriben, canta o bailan, y para quienes aúllan o gimen también. Manolo es el “gondolero de la blogosfera”, navega por distintos canales y ofrece a sus visitantes sus musas y las musas de sus vecinos, dando cuenta de su generosidad. Y así fue que le abrió la puerta de su casa a Arrieros, el relato de LaCalleDelFondo inspirado y creado para ser el guion del video clip de una nueva canción de un amigo cantor. Y si bien estamos en una etapa preliminar del proyecto, pues al menos sabemos que Manolo ya nos dio su visto bueno, y eso no es poca cosa.

En tanto, mientras el video clip de los arrieros va tomando vida, los invito a pasar por la casa del gran Manolo: https://manologo.wordpress.com/

 

Originalmente publicado en Sebastián Felgueras: Argentina, septiembre de 1873. Más de…

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MONASTERIO


Bajo los arcos, en las pequeñas calles, en la plaza, el tiempo se detuvo y aguzando el oído, se escucha alguna avemaría que una voz monótona y antigua recita en el silencio.

Todo está idéntico al ayer que se fue; el agua mana de la fuente, la ventana se cierra y las sombras que los muros proyectan, hablan de un sol que es testigo silente del paso de los siglos.

El viejo monasterio espera que la noche cubra de oscuridades las paredes, para dormir su historia y prepararse para un día distinto, pero igual que otros días: Una mañana clara, mediodía soleado, una tarde tranquila y la noche, nuevamente la noche, que se repite siempre como un rezar callado.

Imagen: Interior del monasterio de Santa Catalina, Arequipa, Perú. Foto: manolo echegaray.