Ochito echado by Manolo Echegaray


MasticadoresVenezuela&Colombia Editor: Jerónimo Alayón

A veces podemos confundirnos infinitamente…

AC

Infinito

Él siempre firmaba sus cartas de amor con un “ocho echado”, símbolo del infinito, porque quería decir que su amor era inmenso, enorme, inconmensurable, como el universo. Infinito, pues…

Ella no entendía qué era ese dibujito y siempre creyó que era su firma. Nunca le dijo nada y él tampoco se lo aclaró: Terminó por ser un secreto compartido, pero cada uno lo interpretaba a su manera.

Ver la entrada original

DEPORTE DE AVENTURA


Siempre llegaba al límite. “Estiraba la pita” todo lo que podía, pero cuidando de nunca sobrepasarse, para evitar problemas, que pudieran ir a mayores y traer consecuencias.

Obedecía “con las justas”, cumplía con lo mandado, pero remoloneaba antes de hacerlo. Todo, por sentir “esa cosita” que le hacía poner la piel de gallina y le decía que estaba al borde de sacar de quicio a su madre o a su padre, a sus maestros o a su hermano mayor…

Era, sin saberlo particularmente a sus siete años, un amante del riesgo.

Imagen: es.vecteezy.com