El canario by Manolo Echegaray


MasticadoresVenezuela&Colombia Editor: Jerónimo Alayón

A veces la libertad solo consiste en elegir quedarnos…

AC

Es un encanto tu canto” pensó la dueña del canario, mientras escuchaba trinar al pajarito amarillo que parecía saludar al día, una vez que ella quitó la funda de tela con la que tapaba la jaula por las noches para protegerlo del frío.

Lo que ella no se imaginaba es que era un canto celebratorio, porque después de mucho maquinar, el canario había trabajado toda la noche, con pico, patas y paciencia, en aflojar la puertecita de la jaula, para que –retirada al quitar la funda- quedara lo suficientemente suelta para caerhaciaafuera al primer empujón.

El canario cantaba celebrando lo que sería su libertad, concepto que en realidad desconocía, porque desde huevo había estado en una jaula, pero le ilusionaba poder volar más allá de los barrotes blancos, detrás de los cuales lo miraba todo.

Esperó que la…

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PERULANDIA


La atracción principal aquí es el Túnel del Horror, que está combinado con la Montaña Rusa, o sea que al susto que producen los esperpentos que uno ve, se le agregan caídas violentísimas, que hacen que el desayuno suba veloz hasta la boca, pugnando por salir, además de que el corazón se acelere y salte, compitiendo con lo regurgitado por la salida bucal.

Existe también un Museo de Cera, donde se ven –cosa curiosa- muñecos animados que son idénticos a personajes que viven y han sido captados en momentos clave, que repiten innumerables veces –por algo son muñecos- como si no les hubiera alcanzado el dar un primer golpe, o mostrar su mejor cara de “yo no fui” …

Perulandia” es el único que ofrece 24 horas ininterrumpidas de espectáculos diversos, a cuál más bizarro e increíble, y cada visitante recibe como bonus una botella de agua de azahar, más una bolsa plástica por si el estómago, afectado, se rebela, para que pueda vaciar allí su contenido.

La “Rueda de Chicago”, aquí se llama “Rueda de Mecago” y gira velozmente, dispersando detritos corporales por los alrededores, y para protegerse de la excrementicia lluvia, son los paraguas que se venden cerca de la entrada.

La “Galería de los Espejos” ofrece espejos, por supuesto, pero que reflejan las imágenes mejorándolas y embelleciéndolas en una especie de “Photoshop” casi mágico que hace que un deforme o un monstruo, se vean como el “Príncipe Valiente” o un impoluto “Delin-cuente”. Hay que decir que, para entrar a esta Galería, hay grandes colas, por la afluencia enorme de los propietarios de una silla llamada “curul” y los aspirantes a ocuparla si se diera el caso en el mes de abril próximo.

El funcionamiento del “parque de atracciones”, lamentablemente no está garantizado para durar en el tiempo, porque depende no solo de factores económicos, sino de la voluntad de 105 individuos (esos de la “curul”) que dicen por ahí, tienen mala voluntad, se creen los dueños y están con ganas de cerrar el local, porque no les alcanza el ingreso que tienen y nunca se sabe…

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