TAN TON TIN


Hay quienes son y quienes se hacen.

Los primeros porque padecen de un estado que puede ser congénito y los otros que intentan disimular, mirando al techo y poniendo cara de pregunta.

Hay situaciones donde quienes se hacen, no es que sean muchos, pero sí son notorios. Haciéndose, obtienen notoriamente mucho y celebran su premio. Hacerse el tonto requiere habilidad y una piel impermeable.

Los tontos pueden ser útiles o inútiles. Los primeros son tan tontos que ni se dan cuenta de que son utilizados. Los otros, son tontos a secas.

Imagen: jistoriasdesmith.blogspot.com