DE NARANJO PURITO


La frase no es mía, sino que está en un cuento titulado “El Trompo” del escritor peruano José Diez Canseco (1904) *, pero me da pie para hablar de esos juguetes de madera que cuando niños tuvimos y que poco a poco han desaparecido, dejado de usarse o han sido sustituidos en su material, por el plástico, ubicuo y –por lo menos para mí- mucho menos atractivo, pero supongo que esto último es por el recuerdo de una niñez feliz y menos complicada…

Bailar trompo” es un juego que tengo la seguridad que existe desde hace mucho tiempo, pero no me interesa rastrear sus orígenes, sino decir que fue uno de aquellos que iluminó mis recreos colegiales aunque yo no fuera especialmente un “maestro” en el juego que me hizo ver en directo lo que era la competencia, con las “peleas” de trompo que se realizaban, donde el objetivo era “sacar” al otro trompo y si era posible, “matarlo”, quebrándolo con un golpe certero de la púa, que se afilaba en el piso de cemento para hacerla “mortal”.  Los mejores trompos, los más “bailadores”, según dicen, estaban hechos de madera de naranjo, pero yo, francamente, nunca supe distinguir las diferencias…

En este mismo blog, en marzo del 2015, escribí una entrada que llevaba por título “Trompo Carretón” y aquí en “manologo” sigue, si alguien quiere verlo…

Pero además del trompo, el “bolero” que tampoco veo que sea popular ya, desafiaba nuestra habilidad de niños para “embocar” una bola de madera (con hueco), que estaba unida por una pita fuerte a una varilla o “mango”, también de madera, que tenía una punta roma.  Sí, también había otra especie de “bolero” que era una copa pequeña, de madera, por supuesto y tenía atada con una pita la bolita para “embocar” –digamos que era una sofisticación del “bolero”, más fácil para poder acertar “embocando”-. El plástico como ya dije, sustituyó después, en ambos casos, a la madera.

El “yo-yo” – por lo menos los primeros que tuve, fueron también de madera y el plástico entró velozmente, porque supongo que la velocidad de transmisión de la fiebre “yo-yocera” hizo que fuera más rápida la fabricación del juguete con éste… Como digo, el “yo-yo” produjo una verdadera fiebre en su uso y en lo que fue la su “profesionalización”, porque por ejemplo “Coca-Cola” patrocinaba certámenes, con su propio juguete (blanco y rojo, con logotipos), que se podía canjear por chapitas y algo de dinero, trayendo y auspiciando expertos en el juego, que hacían maromas y “figuras” que eran deleite de todos, presentándose incluso en televisión y organizando concursos públicos …

Tradicionales y muy antiguos fueron los autitos y camioncitos de madera, con los que muchísimos jugamos de chicos, antes de que el metal y el plástico, novedosos y “modernos” materiales, desplazaran a los de madera que quedaron como “baratos” y “artesanales”, frente a la cromática de plásticos y pinturas metálicas que “vistoseaban” a los juguetes de producción en serie, haciéndolos atractivos y “deseables”.

Hay muchos otros artículos de madera –llámense juegos de mesa o juguetes- que llenaron nuestros sueños el siglo pasado y que hoy son “vintage” o están volviendo a tener importancia por la revalorización de lo natural y lo hecho a mano, individualmente…

Se dice que alguien es bueno, fuerte y resistente, porque “está hecho de buena madera”, sí y yo añadiría “de naranjo purito”.

*Cuento: https:  elbuenlibrero.com/el-trompo-jose-diez-canseco

Imagen:   articulo.mercadolibre.com.uy