LLOVER SOBRE MOJADO


Las noticias que dieron cuenta de que el Perú es el país del mundo con más muertos de acuerdo a su población, es decir que ocupamos un triste y desastroso primer lugar en nuestro planeta, deberían hacernos reaccionar, aunque últimamente las cifras de muertos estén bajando.  Y digo que “deberían” porque pareciera que estamos muy felices de ser los campeones en algo, aunque esto sea nuestra propia destrucción.

Las advertencias han venido de todos lados y en la práctica, el desastre lo vemos por todos lados:  los del barrio, los conocidos, amigos y parientes que se enferman y mueren      –estoy tentado a decir “como moscas”- porque les importó un bledo todo, hasta que dejó de importarles absolutamente, porque a un muerto en una bolsa de plástico no le importa más nada.

Pero esto que escribo es como la lluvia que cae sobre lo que la misma lluvia ya mojó, porque estoy seguro que me van a tomar como tremendista, como exagerado, como derrotista y negativo, porque “Dios es peruano”, porque Superman, que es el “hombre de acero”, existe y canta “Y se llama Perú” …

Decimos que “la vida tiene que seguir”, pero parece que no nos damos cuenta que sí, la vida en general continúa, pero a una velocidad increíble la vida humana, específicamente, se acaba y lo hace en esta “hermosa tierra del sol” a ritmo de campeonato. No sé si somos o nos hacemos, pero sí que no se quiere entender que el Covid-19 mata y que eso de la peruanidad que nos agrupa e “inmuniza” está bien para letra de valsecito criollo o charla motivadora, porque el virus no hace ningún distingo, ni tampoco pide DNI o mira el pasaporte.

Repito que lo más seguro para quienes me lean, es que esto será llover sobre mojado, porque la reflexión no es sino el eco de una avalancha de sucesos increíblemente estruendosa, que de pronto, como después de todo alud, hace oír el silencio… que es silencio de muerte.

Imagen: es.blastingnews.com

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.