Mieux vaut prendre des notes à la main que sur un clavier


Aphadolie

Les ordinateurs et les téléphones sont devenus la méthode de prise de notes incontournable pour beaucoup. Mais votre cerveau bénéficiera davantage d’un stylo et d’un papier à l’ancienne.

 

Malgré la rapidité des doigts sur le clavier, plusieurs raisons poussent à privilégier un stylo et un bon vieux carnet.

 

Rédiger à la main est une manière efficace d’aider le cerveau à extraire et à retrouver des informations. C’est d’ailleurs dès leur plus jeune âge, à l’école primaire, que les élèves apprennent à former de belles lettres en écriture cursive. Avec le temps, un enfant devient capable de rédiger rapidement et lisiblement. Son aisance en matière d’écriture manuscrite s’en ressent. Une fois cette fluidité acquise, il peut mobiliser les exigences cognitives que demande la prise de notes.

Grâce à l’écriture manuscrite, toute personne qui se trouve en situation d’apprentissage étudie de manière active et de façon productive. Pourtant…

Ver la entrada original 348 palabras más

Dormir by Manolo Echegaray


MasticadoresVenezuela&Colombia

Aunque cerremos los ojos, no es garantía de que durmamos o podamos descansar; y a ojos abiertos no podemos decir que no hemos sido envueltos alguna vez, hasta soñar.

Ac

Todo lo que quería era dormir. Cerrar los ojos. Entregarse al sueño y dormir.

Le parecía que no podía hacerlo desde… ¡no se acordaba cuánto tiempo! Aunque todo se le emborronaba, sin darse cuenta, “algo” dentro de él, luchaba contra el sueño y otro “algo” le pedía dormir. Las contracciones del insomnio.

Era lo de siempre, como si su cerebro estuviera partido en dos mitades antagónicas y es que continuamente era una oscilación que ahora no lo dejaba dormir, aunque el sueño batallaba por ganar contra “eso”, que peleaba como gato panza arriba, para que mantuviera los ojos abiertos.

Claro, estaba la pastilla blanca, esa que en la botica le habían dado cuando —caminando como un sonámbulo— llegó para contar…

Ver la entrada original 86 palabras más

LLOVER SOBRE MOJADO


Las noticias que dieron cuenta de que el Perú es el país del mundo con más muertos de acuerdo a su población, es decir que ocupamos un triste y desastroso primer lugar en nuestro planeta, deberían hacernos reaccionar, aunque últimamente las cifras de muertos estén bajando.  Y digo que “deberían” porque pareciera que estamos muy felices de ser los campeones en algo, aunque esto sea nuestra propia destrucción.

Las advertencias han venido de todos lados y en la práctica, el desastre lo vemos por todos lados:  los del barrio, los conocidos, amigos y parientes que se enferman y mueren      –estoy tentado a decir “como moscas”- porque les importó un bledo todo, hasta que dejó de importarles absolutamente, porque a un muerto en una bolsa de plástico no le importa más nada.

Pero esto que escribo es como la lluvia que cae sobre lo que la misma lluvia ya mojó, porque estoy seguro que me van a tomar como tremendista, como exagerado, como derrotista y negativo, porque “Dios es peruano”, porque Superman, que es el “hombre de acero”, existe y canta “Y se llama Perú” …

Decimos que “la vida tiene que seguir”, pero parece que no nos damos cuenta que sí, la vida en general continúa, pero a una velocidad increíble la vida humana, específicamente, se acaba y lo hace en esta “hermosa tierra del sol” a ritmo de campeonato. No sé si somos o nos hacemos, pero sí que no se quiere entender que el Covid-19 mata y que eso de la peruanidad que nos agrupa e “inmuniza” está bien para letra de valsecito criollo o charla motivadora, porque el virus no hace ningún distingo, ni tampoco pide DNI o mira el pasaporte.

Repito que lo más seguro para quienes me lean, es que esto será llover sobre mojado, porque la reflexión no es sino el eco de una avalancha de sucesos increíblemente estruendosa, que de pronto, como después de todo alud, hace oír el silencio… que es silencio de muerte.

Imagen: es.blastingnews.com