VESPA


Nunca tuve una Vespa y siempre quise una.

Para quien no lo sepa, una Vespa, es una motoneta, un scooter, originalmente italiano (o italiana, si decimos la Vespa), cuyo nombre en castellano es avispa y que fue mi sueño de dos ruedas cuando estuve en el colegio…

La Vespa hizo su aparición en 1946 y se convirtió rápidamente en un “must”, una favorita del público, especialmente el joven y para la década del cincuenta ya circulaban miles ellas que fueron invadiendo el mundo.

Elegantes y ágiles, las Vespa significaban además de transporte personal y económico, la libertad de moverse sin las complicaciones de un automóvil ni la monotonía del transporte público; eran verdaderamente un sueño que no tenía la agresividad de la motocicleta, no demandaba el esfuerzo de pedaleo y aparente endeblez de la bicicleta y ofrecía la elegancia de viajar sentado, no a horcajadas, con los pies puestos de modo natural y con una estructura delantera que protegía las piernas del conductor…

Como decía, nunca tuve una y envidiaba a los que la poseían y disfrutaban, porque consideraba que mi edad para la bicicleta ya había quedado atrás y una motocicleta era impensable por “peligrosa” (y mis padres, considerándola Así, nunca me hubieran permitido tener una).  Después vinieron las “Lambretta” (también italianas, que se dejaron de fabricar en 1971, producidas para competir con la “Vespa”) y las bicimotos “Honda” – japonesas, por supuesto- de 50cc, muy populares aquí en Lima, que algunos de mis compañeros de colegio tenían, de las que se sentían orgullosos y envidiados cuando los domingos iban al colegio, yo creo que con el pretexto asistir a misa, en sus “Honda”, cuyos colores son un siempre crema, con verde o rojo en mi memoria. Las “Honda” eran de plástico (por lo menos la carcasa o carrocería lo era) y muy bonitas, pero me disculpan, no tenían –por lo menos para mí- la elegancia de una “Vespa” …

La “Vespa” y recuerdos de un sueño con dos ruedas, marcan toda una etapa de mi vida que ahora siento alejarse como paseando, a velocidad moderada, para dejar que el aire me despeine un poco…

Imagen: Sophia Loren y su Vespa/Bhance_files