EMPUJANDO EL CARRO


Cuesta esfuerzo si es cuesta arriba. Cuesta mucho esfuerzo, pero la alternativa es dejar el vehículo abajo, donde comienza la pendiente…

Abandonar definitivamente a quien nos hizo pasar momentos felices, no es justo…

Por eso seguimos empujando cuesta arriba y tenemos la esperanza de que al final habrá valido la pena, porque llegaremos hasta un grifo de gasolina para llenar el tanque y seguir por la ruta…

Empujamos, negándonos a rendirnos.

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.