VOLVER A LAS ANDADAS


Tal vez sea algo sin importancia, pero esta mañana oí el clásico ruido que hacen las tijeras de podar y no lo tomé en cuenta hasta que volvió mi hija de hacer unas compras y recién entrando, con la mascarilla puesta todavía, me dijo:”¿Viste que cortaron las plantas…?” Miré por la ventana y en efecto, justo al frente, lo que fueron hasta ayer flores rojas y de otros colores, ahora eran palitos escuálidos – tallos, botánicamente hablando– con aire miserable y apariencia reseca…

Más tarde, una pregunta de mi nieta sobre el por qué habían cortado las “florecitas” me hizo pensar que el hombre había regresado y que ya los colibríes que venían y se alimentaban del néctar de las flores que había frente a la ventana, no encontrarían n sino palitos y no irían a volver para alegrar la mañana con sus vuelos mágicos y su iridiscencia cromática….

Tal vez me dirán que hay que podar las plantas, porque es bueno para ellas y yo pienso que la naturaleza no tiene tijeras de podar…

Ha regresado el hombre para hacer lo que ha hecho siempre: destruir el planeta y cometer este suicidio a plazos, creyéndose inmortal y omnisapiente.