EL ABUELO RIGOLETTO


Cantaba mañana, tarde y noche, mientras se afeitaba, cuando lavaba los platos después del desayuno, del almuerzo y la comida ; antes de dormir, los lunes, miércoles y viernes, sintonizaba en la pequeña radio de su mesa de noche, el programa “Ópera Prima”, lógicamente de ópera, que era lo que cantaba siempre, con una voz que no tenía nada que hacer con su figura pequeña, porque era un vozarrón abaritonado con el que “atacaba” como él mismo decia las diversas arias que entonaba…

Se ganó el apodo por eso y no por tener ascendencia italiana alguna, aunque todos en el barrio lo creían nacido en Italia y a la familia la llamaban “los italianos”, aunque el viejo fuera más peruano que el pisco y hubiera nacido en Ayacucho*

*Ayacucho: Ciudad peruana de la Sierra sur central.