ERA OTRO CANTAR


A propósito de la estupidez congrezoopopulachera de avalar y permitir los “colectivos” (porque el nombre de “taxi-colectivo” es sólo un disfraz semántico), para el transporte público, creo que es conveniente recordar que sí existieron en Lima, cuando la ciudad no era este caos monstruoso en el que la tres veces coronada villa (hoy cuatro, con el coronavirus) se ha convertido.

En Lima y otras ciudades de provincias más o menos grandes y para el transporte interprovincial de pasajeros, existió formalmente, agrupados bajo el nombre de “comités”, los que ahora son informales y si los hay formales están convertidos – ambos- en focos seguros de contagio del coronavirus.

Hace tiempo era otro cantar y yo recuerdo en esta ciudad a dos “comités”, aunque seguramente había muchos más, que eran los que unían el sur con el norte y viceversa. La 96 que hacía ida y vuelta Chorrillos-Lima, con paradero en el centro, frente al edificio del First National City Bank y que en el parabrisas llevaban una calcomanía que consistía en un escudo en colores amarillo y negro, flanqueado por dos leones heráldicos y el número 96.

El “comité” o “línea” 81, iba de Miraflores a Lima, también ida y vuelta, mayormente por la arbolada avenida Arequipa y tenía su paradero en la esquina de uno de los portales de la plaza San Martín, que se identificaba por medio de un círculo azul con blanco, con un rotundo 81 en el medio y que a mí siempre me pareció más moderno que el escudo de la 96…

Más de un limeño o limeña con alguna edad, me dirá que al Callao también iban “colectivos” y a Chaclacayo, a Chosica, y a…

Bueno, tienen razón, solo que aquí cito menos escuetamente aquellos dos “comités” de los que fui usuario cuando colegial y algunos años después, pero insisto, en una Lima más amable, donde no existían “micros” (salvo algunos a Chosica), había mucho menos vehículos y todo era más simple y un poco – un mucho- más ordenado…

Existieron, formales, regulares y serios. Es verdad que también había “piratas” que buscaban arrebatarle el público a los formales, pero no como ahora que con el respaldo de un congrezoo mugriento y mercantilista, se quiere “legalizar” algo que ya no es viable económicamente y es mortalmente peligroso por la cercanía, llegando al roce, de cinco o seis pasajeros – si van apretaditos- en tiempos de COVID 19….y además es meridianamente i-le-gal.

Pero la plata manda y los votos se pagan aunque eso mate gente; total, los zánganos promotores de este entuerto, han calculado que sólo tienen un año para llenarse los bolsillos y que si no la hacen ahora, regresarán a merodear por la esquina de siempre, para volver a su antiguo oficio de descuideros.