VISTA DESDE LA TORRE


Miraba sus dominios desde la ventana de la alta torre y debajo, hasta donde le alcanzaba la vista, el terreno estaba verde de parras, que darían uvas, que una vez cosechadas y pisadas en el lagar se convertirían en vino que se añejaría el tiempo necesario en barriles de roble, guardados en la oscuridad de sótanos inmensos por tres dragones ciegos que dormitaban siempre porque nadie se atrevía a molestarlos. Oscuridad total, silencio y…

El sol que le daba en la cara lo sacó de su ensueño y Gualterio II, «El Borracho», parpadeó en la ventana de la torre que le servía de atalaya y prisión, donde esperaba, sin ninguna esperanza, la muerte por horca o por el hacha del verdugo, que llegaría cuando su sobrino, usurpador y
Abstemio, terminara la venta provechosa del vino confiscado que guardado por los dragones ciegos esperaba paciente, los matara sin asco y en un alarde futurista e inmobiliario, despejara de vides los terrenos y los urbanizara.

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manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.