¡OBVIAMENTE …!


La palabra no es muy infantil creo, además de que yo la he oído pocas veces en boca de niños y cuando la escuché ha sido con un tono medio burlón, ese que te está diciendo sin decirlo: “Es que no entiendes algo tan claro…?”

Bueno pues, mi nieta – pienso a veces que escribo mucho sobre ella, tal ez porque es chica y no puede defenderse o quizá porque hace muchos años que mis hijas dejaron de ser niñas y Miranda es como un airecito fresco y desenfadado…

El asunto es que a cada momento me dice su “obviamente” y no sé si es una muletilla que usa o yo soy un viejo pazguato que no se da cuenta de lo que es… ¡Obvio!

Son cosas estas que el encierro coronavírico me hace pensar, supongo que a falta de algo más interesante, aunque – obviamente- no sean trascendentes.