MARISOPAS


De chiquito, al prendedor (que usaba mi mamá), yo le llamaba “pinineo”, al borrador, “borracho” y a las mariposas les decía MARISOPAS.

Y son muchas las que veo desde mi ventana, que vuelan como si desentumecieran sus frágiles alas con el sol, o las batieran aplaudiendo…

Son de distintos tamaños y veo que hay blancas, alguna amarilla y una mariposa azul que airea su color como si estuviera orgullosa de él…

Las mariposas-marisopas me han vuelto por un momento a esa infancia de sol, ocio y mirada curiosa que va descubríendo un mundo que ahora es tan distinto y en el que sin embargo, vuelan las marisopas…