TIEMPO


TIEMPO

Primero les quitó las pilas a sus tres relojes pulsera y luego hizo lo mismo con el que estaba sobre la mesa donde trabajaba; en la cocina puso en “00” el reloj del horno de microondas, quitó del enchufe el despertador eléctrico de su cuarto y en el comedor le puso una toalla gruesa encima al viejo y fiel reloj cucu…

Cerró las cortinas oscureciendo la casa y encendió la lamparita de la mesa de noche en su habitación.

Hecho todo esto se puso pijama y metiéndose en la cama, apagó la lámpara que había encendido y se dispuso a dormir, satisfecho, diciéndose con una sonrisa: “Me cago en el tiempo!”.