Fabulando la fábula.


Escorpión quería cruzar el río y divisó a Sapo que se asoleaba inmóvil sobre una piedra; acercándose le dijo muy Cortés : “Disculpe señor sapo… Usted que flota y nada, me haría el favor de ayudarme a cruzar el río hasta la otra orilla? Me trepo sobre su Lomo y pasamos…”
El sapo, inmóvil no daba muestras de oír y el escorpión pensó que era sordo y primero levantó la voz, para luego de un silencio incómodo, gritar su pedido…
El sapo no se movía y ni siquiera abría los ojos.” Estará muerto…?” pensó el escorpión y refunfuñando se fue a ver si otro sapo picaba el anzuelo de la cortesía…
Ell sapo abrió un ojo, lo vio irse y se dijo : “Felizmente leí la fábula… Qué sapo soy!”
Moraleja:”Leer salva vidas”.