La difícil dificultad


Que conste que trato y aquí estoy, en el blog. Más cortito que antes, sin foto o dibujito, con algunos errores y sin – a veces– acentos esenciales, pero ayer estuve tratando de usar correctamente la laptop de mi hija y la primera y dura dificultad fue la ausencia de mouse, porque hace como veinte años que no uso una y el cuadradito táctil que lo reemplaza, más mi harto poca habilidad con las manos y poca vista (cortesía de los ACV’s); hicieron que de una vez y horas después de batallar, decidiera rendirme por el momento, pero “no entregar la plaza” y seguir después, porque persistente, terco soy.

O sea que esto lo escribo desde el celular, su pequeña pantalla táctil, el corrector que corrige cuando no debe y no cuando sí (debe ser porque es chino el aparatito telefónico), a lo que sumo mis propias inhabilidades – las naturales y las que ocurrieron-… El resultado es este post medio llorón, que no dice nada, salvo que prometo seguir dándole, porque aunque el no salir de casa para mí no es nuevo, la encerrada que el virus coronado está produciendo para como mil millones de personas, hace que me solidarice y me sienta como canario en jaula.

Termino aquí por hoy, disculpándome por no contar ficciones o algo interesante…

Manolo