LA AMBICIÓN Y EL SECRETO


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Dalila era una señora que mató muchos filisteos. Los filisteos eran un pueblo  enemigo de los israelitas. Líos de tribus, supongo, de esas que duran hasta ahora y por los que se mata al “extranjero” (sobre todo si es pertenece a un grupo que les está haciendo imposible la vida).

 

Sansón era un predestinado muy fuerte (e israelita, claro) al que nunca desde niño, le habían cortado el pelo (cabello)…

 

En una incursión donde los vecinos filisteos, a Sansón le sale al encuentro un león y estoy seguro que él sonríe, porque sabe que con las solas manos matará al animal; lo liquida para después hacer lo mismo con cientos de filisteos (no lo invento yo, lo dice la Biblia).

 

Pero Sansón, el fuerte, es encandilado por y se deslumbra con Dalila (como sería la cosa, porque el nombre Sansón proviene del hebreo tiberiano y a veces es interpretado como “La Luz”). Se enamora de ella.

 

Los dirigentes de los filisteos, ni cortos ni perezosos, le ofrecen a Dalila 1,100 piezas de plata por cabeza si es que averigua cuál es el secreto de forzudo. También supongo que a la señora le brillaron los ojos y sin perder tiempo continuó con los arrumacos, hasta que el fuerte pero sonso Sansón le contó lo que era un secreto capital o capilar, es decir que nunca le habían cortado el pelo (cabello)  desde que nació (imaginarse la pelambrera) y que en el pelo (cabello) residía el porqué de su fuerza, que si se lo cortaban… ¡Lej!

 

La deslumbrada Dalila (ahora era ella, pero por otras razones que nada tendrían que ver con el corazón ni con la interpretación del nombre del israelita), un buen día (buenísimo para ella, pero malo para el enamorado) consiguió que Sansón se durmiera sobre sus rodillas (las de ella, con falda) y les pasó la voz a los filisteos. Lo que no me queda muy claro es que o Sansón dormía “el sueño de los justos” (que en realidad es la muerte, pero como Sansón era justo, debía dormir de esa manera) y no se despertó ni con Dalila dejándolo en el suelo, bien dormido, saliendo de puntitas a dar aviso los filisteos andaban por ahí, colados en el territorio israelita, rondando camuflados la casa de Dalila para ver si había alguna novedad…

 

El hecho es que les dijo lo del pelo (cabello) y como no eran cortos ni perezosos los filisteos del populorum, como ya dijimos de sus dirigentes, se lo cortaron (el pelo/cabello); para abreviar, diré que se lo llevaron preso, lo cegaron (sacándole los ojos) y lo esclavizaron.

 

Un día se les ocurrió burlarse públicamente de él durante una fiesta e hicieron que un niño fuera el lazarillo que lo llevara al templo de Dagón, el dios al que los filisteos adoraban; al entrar, Sansón le dijo al niño/lazarillo que lo pusiera entre las dos columnas que sujetaban el techo del templo (y un poco más, supongo, porque no soy ingeniero estructural), se apoyó en ellas con las manos, extendiendo los brazos, oró (a Yaveh, por supuesto) pidiendo fuerza y que le permitiera matar a los filisteos aunque él muriera. Hay que acotar que en el tiempo de del encierro y la esclavitud, a nuestro protagonista (porque Dalila es una actriz secundaria y los filisteos, reparto nomás) le había vuelto a crecer el pelo (cabello) y con esto, su milagrosa fuerza le había sido devuelta…

 

Empujó Sansón y todo se vino abajo.

 

Supongo que él también murió apastado, lo que lo convertiría en un vengador suicida, precursor de aquellos que ahora usan chaleco-bomba y lo hacen explotar en medio de una multitud de malos infieles (o sea, los que no creen en su denominación de Dios).

 

Creo que esta historia termina aquí y de Dalila no se sabe mayor cosa (o no me acuerdo de más, o por lo menos el clímax de la historia la opaca). No sabría decir si le dieron los miles de piezas de plata y su traición fue recompensada, si le tiraron “perro muerto” y se hicieron los locos con la promesa, o si los dirigentes filisteos estaban todos en la fiesta de Dagón lo que hizo que no quedara uno ni para muestra y es bien sabido que a los muerto nos hay manera de cobrarles…

 

Curioso, actualmente conozco a muchas mujeres que se llaman Dalila, pero a ningún hombre que se llame Sansón. ¿Por qué será…?

 

Imagen: www.jw.org/es/biblioteca/libros/historias-biblicas/3/sanson/